Fabián Almirón. El presidente del Tiro Federal Tres Arroyos, autoridad competente

La Ciudad

En Tres Arroyos aumentó un 20% el último año

Aseguran que se venden más armas, pero advierten sobre los riesgos de su uso

25|10|20 09:10 hs.

Por Enrique Mendiberri 


En el último año la venta de armas aumentó alrededor de un 20 por ciento en Tres Arroyos, según estimaciones realizadas por comerciantes del rubro. De acuerdo a los registros compartidos con La Voz Del Pueblo por fuentes del ramo, la mitad de ese incremento estaría relacionado a factores deportivos y, el resto, a situaciones vinculadas con el temor a sufrir o prevenir un hecho de inseguridad. 

En ese sentido, Daniel Prado, de la armería El Jabalí, una de las tres firmas que existen en nuestra ciudad, explicó que entre las ventas se destacan armas cortas, fusiles, armas de caza y pistolas 9 milímetros, como así también calibres 380 ó .22 y los compradores son personas que generalmente usaban armas con anterioridad, “y alguno que se está animando. Obviamente (entre estos últimos) pasa por la seguridad”, comentó antes de indicar que, “es gente que está cansada de no tener respuestas de los que tienen que darlas”. 

Precisamente, al respecto, Prado aclaró que las intenciones de aquellos que buscan un arma en nuestra ciudad, no pasan por herir a alguien, sino evitar un hecho más grave, “la gente no pide un arma de defensa para matar, pero sí para ahuyentar, para tirar un tiro al aire, para asustar. Acá hay muchos que se les metieron (en su casa) con un cuchillo y no han podido hacer nada”, recordó. 


Daniel Prado. El dueño de El Jabalí observa un interés de su clientela en recurrir a armas para evitar hechos delictivos


Entre los requisitos para adquirir un arma de fuego figura la exigencia de pertenecer a un club o institución que garantice la idoneidad de tiro, un paso posterior a la aprobación del test psicofísico, la inexistencia de antecedentes penales y la justificación de ingresos económicos. 

Para alcanzar la idoneidad, en nuestra ciudad, la autoridad competente es Fabián Almirón, quien en la actualidad cumple su cuarta gestión alternada como presidente del Tiro Federal Tres Arroyos. La entidad tiene un presente con 80 socios de los cuales, 35, se sumaron en los últimos meses, estimulados sobre todo por particularidades como el hecho de estar en un año sin temporada de caza y con todas las restricciones que surgieron con la pandemia del Covid-19.

El dirigente deportivo y también jefe del área de Prevención Ciudadana de la Secretaría Municipal de Seguridad, coincide en la existencia de un incremento en el interés de las personas por el tiro, aunque, en su caso, con un objetivo deportivo, “el uso de armas que percibimos acá, en estos tiempos de pandemia, está más relacionado con el tiro deportivo o porque se está aprendiendo a tirar”, dijo antes de advertir sobre el riesgo de intentar armarse por sus propios medios y con fines defensivos, “un arma de fuego ilegal en casa es un problema, porque es un delito penal”.


El uso de armas en Tres Arroyos aumentó en los últimos años


Si bien entre las características de los usuarios se destaca la posibilidad de hacerlo con fines defensivos, Almirón asegura que, a la institución que preside, se acerca gente que quiere aprender a tirar, “hoy por hoy la inseguridad está, la gente tiene una tendencia a protegerse, pero no veo que adquiera armas de fuego para protegerse, para llegar a la última instancia que sería la legítima defensa. Si se acerca mucha gente es porque quiere aprender a tirar”, dijo. 

Asustados e inconscientes
“Después de los hechos que tuvieron a muchos abuelos como víctimas de casos violentos, no faltaron las consultas de jubilados que, a toda costa, querían un arma para protegerse”, le dijo a este diario un operador comercial del rubro que pidió no ser identificado y que, al mismo tiempo, reconoció que no pudo realizar las ventas porque el ingreso de los interesados no les permitía cumplir con la justificación fiscal de la compra; otro requisito que filtra la posibilidad de hacerse de un arma a muchas personas. 

En materia de números, Daniel Prado asegura que el aumento en su negocio llegó a subir un 30 por ciento en los últimos años, mientras que, en la comparación interanual, sería de un 20 por ciento, “viene creciendo todos los años. Con respecto al año pasado, es de un 20 por ciento. De esas ventas, la mitad podría decirse que están relacionadas con la seguridad”, remarcó, antes de hacer alusión a otros factores relacionados con la renovación y la inversión propiamente dicha, “también, con el tema de la pandemia, hubo gente que, por ejemplo, no pudo viajar y se dio el gusto de comprarse un arma nueva”. 



Por otra parte, la bronca y las pasiones que desencadena sufrir un hecho de inseguridad, no serían tan extremas entre la clientela de El Jabalí como para pensar en matar o herir a un ladrón, a pesar del riesgo de elegir una arma para disuadir, “yo hablo con la gente y me dice, ‘no es fácil tirarle a una persona y matarla, pero queremos tener algo, aunque sea para tirar un tiro al aire para que sepan que tengo algo’. Yo he tenido armas toda la vida y no es sencillo dispararle a una persona”, reconoce Daniel Prado, quien tiene vasta experiencia en el Ejército Argentino. 

“El que se hace de un arma de manera legal es consciente de todo lo que eso implica. Acá los inconscientes son los que las usan (a las armas) para cometer delitos o agredir a otra persona, cuando para hacer eso, ni siquiera es necesario tener un arma de fuego”, agregó. 

Para pensar 
Al referirse a los usuarios de tiro defensivo, Fabián Almirón subrayó que, “implica el aprendizaje de lo que es un arma de fuego. Que la persona sea consciente de las medidas que tiene que aplicar en el último de los casos para proteger su vida”. 


Fabián Almirón. El presidente del Tiro Federal Tres Arroyos es autoridad competente para garantizar la idoneidad a usuarios


Por eso, el experto tresarroyense que supo representar a nuestro país en competencias internacionales de tiro, asegura “hay mucha película en esto” de adquirir un arma para protegerse de la inseguridad y no correr el riesgo de perder cosas tan valiosas como la libertad, que hacen insignificante lo material que se pretende proteger con un arma, “porque cada situación límite la vive uno. Yo te puedo enseñar a cargar rápido un arma, cómo tirar con un brazo o usar los dos, pero es una instrucción para enseñarte a manejar un arma. Cuando te toque una situación muy particular, la vas a vivir vos. Hay situaciones en las que tenés que evaluar cuánto vale que a vos te roben algo o cuánto vale una vida. Quitar una vida en una situación límite, no es algo que vayas asimilarlo rápido psicológicamente. Por eso es muy importante que el usuario esté psicológicamente preparado para vivir una situación difícil que le toque vivir”, remarcó. 


El uso de armas en Tres Arroyos aumentó en los últimos años


Así, en el cierre, el mensaje a la gente que piensa en armarse para estar protegido tiene el tono de un consejo e invita a reflexionar, “la realidad es que las cosas en caliente no te llevan a buen puerto, sino a un montón de errores. De comprar un arma, tenés que saber que sola no hace nada, cuando la usás, el único responsable vas a ser vos. Cada situación la tiene que evaluar cada usuario. Hay muchas películas, muchos dichos sobre esto. Es una leyenda urbana. Porque para un fiscal, cuando vos mataste a alguien, le sacaste la vida, se terminó. Hoy tenés que evaluar, que te roben la billetera, el celular, el auto… para todo hay seguros, por eso uno tiene que evaluar”, concluyó.