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El futbolista claromequense contó su experiencia

Germán García, su paso por Gibraltar y el deseo de volver

27|09|20 19:21 hs.

Desde chicos la mayoría de los niños sueñan con ser futbolistas profesionales, poder imitar a sus ídolos que juegan en el fútbol grande o brillan en Europa. Algo así es el caso de Germán García, un joven de Claromecó que sin escala previa dio el salto de la Segunda División de la Liga Regional Tresarroyense a la Primera de Gibraltar, una liga de segundo nivel europeo pero que se codea con las grandes. 


Su historia es tan interesante como singular, ya que soñando con poder ser futbolista profesional fue en búsqueda de pruebas, pero la posibilidad le llegó en la ruta, por una casualidad de la vida. Es que a Germán lo llevó su familia a probarse a Aldosivi de Mar del Plata, y al regreso pararon a auxiliar a un hombre que había tenido una avería en su camioneta, siendo justo el padre de un representante de jugadores. Lo vieron en algunas prácticas y al tiempo sonó el teléfono, con la chace concreta de sumarse al Lynx, club en el cual, tras una serie de entrenamientos, le ofrecieron quedarse para el campeonato. 

Sí, así de veloz fue que pasó de ser un jugador de liga regional a sumarse a un club con aspiraciones en su país, y aunque no es de las “top” en Europa los tres primeros obtienen la chance de jugar la clasificación a la Champions League y a la Europa League. 



Fueron dos años que estuvo Germán en el país europeo, al cual sin dudar afirma que “volvería a ir”, mientras le relata a La Voz del Pueblo su historia. “La experiencia ha sido muy positiva”, resaltó el volante zurdo que jugó también en Claromecó, Alumni de Orense y tuvo un paso por las inferiores de Cascallares, y agregó: “Fue bastante buena, me ayudó a crecer como persona y como futbolista, aprendiendo mucho de mis compañeros y amigos”. 

Pero el desarraigo de Claromecó y alejarse de su vida en el pueblo lo hizo extrañar, no solo a las personas más cercanas sino también algunos momentos. 

 - ¿Qué fue lo que más extrañaste estando allá? 
- A mis viejos, esos ratos tomando mates en casa y en la playa. También a los amigos, esos momentos que pasábamos juntos con la pelota. Y sobre todo a una persona muy especial para mí que es mi abuelo de corazón Graciano, extrañaba sus consejos, las charlas y esos mates por la tarde los dos juntos. Eso es lo que más extraña uno cuando esta fuera, su familia. Estar afuera me ayudó a ver la vida de otra manera, cuando volvés se valoran más las cosas, te das cuenta que las cosas pequeñas y simples son las más grandes. 

 Con un crecimiento en lo personal, Germán, que hoy tiene 24 años y apunta a tener revancha en el viejo continente, analizó las diferencias de la liga local con la Primera de Gibraltar, y también contó cómo se juega allá. “La verdad que cambia mucho el fútbol de Gibraltar con el amateur de Tres Arroyos, son dos tipos de fútbol muy diferentes”, indicó. 

En lo que respecta a la actividad regional, describió que “es más guerra, muy trabado, meten todos y pegan mucho más que en Europa (risas)”. Mientras que por su experiencia de dos temporadas, contó que en el territorio británico “la Premier de Gibraltar es idéntico al fútbol inglés, lo único que cambia es que el juego es más lento, es un fútbol que te deja muchos espacios para jugar y muy abierto”. También la liga cuenta con una sola cancha, la cual es de césped sintético y todos los equipos hacen de local en el mismo lugar, algo impensado en Argentina.

Estar del otro lado del Atlántico no fue solo jugar al fútbol, sino también adaptarse a una nueva cultura, conocer gente nueva y ver otros equipos. Con una carga de entrenamientos de 3 ó 4 horas, más algunas otras tareas en el club, García, que vivía en un departamento en su estadía en Gibraltar, pudo recorrer y conocer lugares de aquel sector del mundo. “Miraba mucho fútbol de Segunda B de España, al Real Balompédica Linense”, un equipo español por la cercanía entre ambos países. También aprovechó para conocer los estadios del Cádiz, Hércules, Elche y en un viaje a Marruecos el estadio de Tánger. 

Para llegar 
Recurriendo a su experiencia personal de haber concretado el sueño de llegar a un equipo profesional, algo que cualquier joven que juegan al fútbol seguramente sueña, García manifestó: “La clave o el secreto creo que depende mucho de uno mismo, de las ganas que le pongas durante el camino, insistir siempre, y el afán de querer superarse día tras día para llegar a eso. Siempre tenés que ser positivo en que todo lo podes lograr con esfuerzo y sacrificio, y eliminar todo lo negativo y la gente envidiosa que tengas en tu mente y alrededor. También el entrenar como un profesional, darlo todo y sobre todo cuidar la herramienta que va ser que consigas eso, que es nuestro cuerpo y la mente. Y por supuesto buscar un buen representante. Para mí, sobre todo, la clave del éxito es Dios, siempre lo tengo presente y nunca me falló, hay que tener fe en él, tenerlo siempre en nuestros proyectos. Como dicen, la fe mueve montañas y el sacrificio de uno siempre paga”. 



Continuando con la parte emocional y de motivación, seguramente una de las razones por la cual llegó a ser segundo capitán del Lynx, agregó: “Si uno mismo piensa que va a lograr llegar a donde quiere, tarde o temprano lo conseguirá, todo es cuestión de fe, esfuerzo y sacrificio. Si uno quiero brillar, llegará”. 

El regreso 
Tras su paso de dos temporadas por el futbol europeo y tener una chance para seguir su carrera en España, García tuvo la posibilidad de reforzar a un equipo del Federal A, donde entrenó pero finalmente desistió y retornó a Claromecó. 

El volante recordó que tras finalizar su experiencia en el Lynx, “primero iba a jugar en el Rayo Ibense que milita en España”, pero “justo en Alicante tuve una conversación con otro representante de jugadores y me ofreció ir al Federal A a Altos Hornos Zapla”. La propuesta lo ilusionó, ya que “tenía muchas ganas de volver a Argentina” y prefirió armar las valijas y volver. 





Pero esa experiencia fue corta. “Cuando fui a Palpalá (en Jujuy, ciudad donde está Altos Hornos Zapla) y me sumé a la pretemporada no me gustó cómo estaban las condiciones del club y cómo se manejaron, así que hablé con mi familia porque no la estaba pasando bien, estaba ‘bajón’, y decidí volver a mi casa”. Nuevamente en Claromecó el Recreativo era el destino lógico, pero “al tiempo de empezar a entrenar en club estaba muy 'bajón' con el fútbol y sin ánimo, así que decidí dejar ya que no tenía ganas de seguir”.

Desde ese momento estuvo parado, pero el bichito del fútbol está en el ADN de García, y es por eso que no se desanima y quiere revancha. Por lo que al preguntarle cuál es su próximo objetivo en el fútbol, y previo a enviar un saludo a sus allegados y amigos, respondió con firmeza: “Voy a volver a España en breve, cuando me lo permitan por el virus, irme allí y volver a jugar en un equipo. Ahora mismo me estoy preparando y seguiré preparándome cuando vuelva a España para poder agarrar cualquier oportunidad que se me presente, aprovecharla al máximo y seguir creciendo en lo que venga”.