Sonia Finocchio junto a la muestra de Hugo Costanzo “Para mirar con barbijo”

Sociales

Diálogo con Sonia Finocchio, directora del Museo

El Mulazzi, de a poco, vuelve a vivir

27|09|20 12:32 hs.

Luego de un largo período y las restricciones impuestas por la pandemia, el Museo Mulazzi -protocolo de por medio- abrió sus puertas.


La directora del mismo, Sonia Finocchio, recibió a La Voz del Pueblo en el espacio cultural de la avenida San Martín 323. 

“En pandemia estuvimos prácticamente tres meses sin trabajar, desde el 20 de marzo y retomamos con el horario normal de atención el 22 de junio. Durante un mes, aproximadamente, estuvimos viniendo en forma espaciada, después dos veces a la semana y el 22 de junio empezamos con la actividad puertas adentro. O sea, se empezó a trabajar con publicaciones en todas las redes del museo: Facebook, Instagram, en la página íbamos haciendo visible cómo era nuestro museo, cómo eran las muestras permanentes y en ese momento teníamos tres muestras que venían desde el verano. Las que mostramos de manera virtual, se hacían recorridos por la muestra de Historia, la de Arqueología tratando de mantener activo al Museo. Hace aproximadamente dos meses, cuando llegamos a fase 5 se permitió el acceso al Museo con las restricciones de uso de barbijo, no más de diez personas en forma simultánea, con sanitización en la puerta, registrarse con sus datos en el ingreso y así fuimos realizando muestras muy lindas. Mantuvimos un mes más la de ‘tintorerías’ en la Sala Mayor, una de Sergio Piatigorsky en la Sala Jaka y una de Carlos Vera en la biblioteca sobre fotografías. Ahora en septiembre tenemos una muestra de Leonardo Buzza en la Sala Jaka que es de mandalas; en la Sala Mayor una de Hugo Costanzo que se llama ‘Para mirar con barbijo’ y una muestra de fotografías de Lina González Bottega”.


Las muestras de Hugo Costanzo -“Para mirar con barbijo”-, los “Mandalas” de Leonardo Bulla y los “Autorretratos” de la fotógrafa Lina González Bottega son la actualidad que expone el Mulazzi según Sonia Finocchio


“Realmente ha venido gente en estos dos meses que hemos tenido abierto con muestras nuevas, pero con la responsabilidad que marca la situación”. 

Una de las cosas que se destacan con la creciente de casos de Covid-19, señala Sonia, es que las visitas al Museo ha bajado la concurrencia. “Esto se ve en la calle, en veredas y también en los espacios culturales. Realmente impacta, nosotros ampliamos el horario de atención, en una primera instancia estábamos de 7 a 14 pero al incorporar a otra persona que era de otra área porque teníamos personal de riesgo, entonces extendimos el horario hasta las 18. De esta manera viene más gente a la tarde”. 



Hoy el Mulazzi tiene tres muestras en marcha pero, como señala Finocchio: “Nosotros no hacemos más inauguraciones por la acumulación de gente, estamos haciendo vivos por Instagram con cada uno de los autores de las muestras ya que no podemos tenerlo en vivo explicando cómo trabajó. Esto es en lo que a muestras temporarias se refiere. Con respecto a las muestras permanentes -de Historia y Arqueología- se puede hacer el recorrido guiado pero para esto hay que solicitar la guía que se hará, con turno previo, en el horario de 7 a 14”.

Talleres, por ahora no
Una de las cosas que tenían previstas en el Museo eran diferentes talleres porque “vemos que los adolescentes, los niños, están todos como en un aletargamiento que les impide la relación con sus pares y de tomar conocimiento de actividades lúdicas, artísticas en lo que a mi área -la del Museo- se refiere. En la educación formal es otra cuestión. Nosotros habíamos tenido la idea de armar unos talleres, el espacio nos da para ello. El tema es cuando ya teníamos gente que adhería a impartir esos talleres que había convocado: de literatura, de plástica, de fotografía; hablé con determinadas personas que adherían a la idea, incluso también como un recurso económico para ellas y como una forma de impartir educación de las distintas ramas de la artística que no se está dando en demasía. Cuando estábamos armando todo comenzaron a surgir los distintos casos y decidimos pararlos hasta ver cómo va a seguir”. 



En muchos aspectos lo de haber parado con las actividades como éstas que iban a llevar a cabo es para no sentirse responsables. “Esto te genera un temor, el que no seamos nosotros los promotores de que pase algo; entonces decís: ‘Mirá si lo hubiésemos dejado cerrado nos quedábamos tranquilos’. Tenemos que bregar para que todos nos cuidemos y cuidar a los demás”. 



La inactividad paraliza 
En cuanto a lo que le ha pasado a Sonia Finocchio en todo este tiempo son cosas que movilizan, sostiene que “ver el espacio sin gente es horrible porque en los meses de actividad escolar esto estaba abarrotado de chicos. Teníamos una muestra, ‘Sembrando futuro’ que se hace siempre en noviembre-diciembre, esa no se va a hacer este año. Es la que convoca a varias escuelas. No hemos tenido visitas guiadas con niños ni de ningún tipo, cuando estábamos dando visitas todos los días con un grupo de chicos. Algo que también lo he sentido yo porque soy muy activa, de salir, me gusta viajar, todo eso, imposible. Me gusta la playa y estamos yendo de a poquito con mucho respeto. También el hecho de volver a distintas localidades del distrito, algo que cuando era concejal lo hacía al menos una vez por semana, he ido a San Mayol, a Barrow, a Cascallares, lugares a los que no lo hacía desde hace tiempo. Todo esto se pudo cuando las condiciones sanitarias del distrito lo permitieron. Ahora y por el momento que estamos pasando habrá que cuidarse un poco más y cuidar al otro, algo que a nosotros, que estamos en un espacio público, nos hace más responsables”.