Opinión

Por José Mariano Pérez

Istilart y la Sociedad Francesa

20|09|20 18:47 hs.

Hacia el 1880 comienzan a reunirse con cierta periodicidad los inmigrantes franceses que residían, en lo que sería cuatro años después, la ciudad de Tres Arroyos. 


En uno de dichos encuentros, se integra una comisión provisoria que realizaría trámites diversos tendientes a formar una sociedad de socorros mutuos. 

Por el año 1891 se logra el objetivo, fundándose una sucursal de la Sociedad Filantrópica Francesa del Río de la Plata, que tenía sede en Buenos Aires. La comisión que consigue dicho logro era presidida por el Sr. Pedro Pecoits, siendo secretario Juan Bautista Istilart.

 A los pocos años surgen diferencias con la entidad madre y se decide independizarse de la misma, constituyéndose la Société Philanthropique Francaise de Tres Arroyos. Ésta tiene como fecha de creación el día 16 de diciembre de 1894 y su primer consejo de administración era presidido por Próspero Puchulu, actuando como secretario nuestro prócer. 

El acta correspondiente a la reunión realizada en dicha fecha fue elaborada por Juan Bautista Istilart y expresa que “…por unanimidad fue decidida la disolución de la filial y la fundación de una sociedad independiente de beneficencia y socorros mutuos… De acuerdo con el artículo 36 del reglamento, los fondos pertenecientes a la filial fueron destinados a la caja de la nueva sociedad. Pasan también a propiedad de esta nueva sociedad los muebles y útiles de escritorio; el cuidado y conservación de los archivos y libros de la filial le son también confiados…”. 

 Istilart dando muestras de su infatigable accionar y de su cultivada inteligencia, redacta los estatutos para la nueva sociedad a principios del año 1897, único año que fue presidente de la entidad. A efectos de realizar los trámites para obtener la personería jurídica, el día 31 de agosto del citado año, Istilart otorga un poder especial, por ante el escribano Enrique Jonás, titular del Registro nº 1 de esta ciudad, en favor del Sr. Carlos Gainvegui, con residencia en La Plata. Dicho apoderado representó a la Sociedad en las reparticiones públicas, llevando adelante las diligencias pertinentes, logrando finalmente el día 13 de octubre de 1897 el reconocimiento por parte de la Dirección de Personas Jurídicas. 

Nuestro ciudadano más ilustre, tenía en mente adquirir un predio donde erigir la sede de la sociedad que presidía. Fueron múltiples las tratativas realizadas, siendo infructuosos los resultados mientras duró su mandato. Al año siguiente finalmente se consigue comprar un solar situado en la entonces calle Independencia (luego José Félix Uriburu y hoy 1810). Para formalizar la operación, Istilart viajó a la ciudad de Tandil, donde el 11 de abril de 1898 firma la escritura de compra por ante el escribano Vázquez Brac en la suma de $ 5600. 

Meses después, el día 18 de julio el escribano Enrique Jonás redacta la escritura número doscientos catorce mediante la cual Juan B. Istilart reconoce que compró a Angela y Emilia Dabondi una casa en este pueblo edificada en el solar C de la manzana 20, con cincuenta metros de frente por igual fondo sobre calle Independencia. Expresa también que la adquisición referida la hizo con dinero de y para La Société Philanthropique Francaise de Tres Arroyos y en consecuencia transfiere a la misma los derechos de dominio y posesión que tiene provisoriamente en su persona. Los sres. Próspero Puchulu y Carlos Guillot, presidente y secretario de la adquirente, firman la escritura aceptando la compra efectuada. 

En dicha finca comienza a funcionar la entidad que congregaba a los franceses de nuestra ciudad y la zona, hasta que se decide, construir un edificio nuevo en dos plantas, puesto que las múltiples actividades desplegadas, habían tornado pequeña e incómoda la vieja construcción. Bajo la presidencia del Sr. Joaquín Arán se logra concretar la obra, que fue solventada con recursos propios, ayuda del Banco Comercial y la colaboración de socios, siendo entre los que más dinero aportó, Juan Bautista Istilart. El edificio se inauguró en 1928, habiendo sido construido en menos de un año. 

Como dijera líneas arriba, en 1897 Istilart presidió la institución y durante su mandato se lograron firmar tratados de reciprocidad con alrededor de 30 sociedades hermanas. 

 El mayor benefactor que ha tenido Tres Arroyos a lo largo de su historia, formó parte por más de una década de los consejos de administración a partir de 1891, habiendo tenido el honor de ser designado por el gobierno de Francia como el primer corresponsal en nuestra ciudad del Consulado de Bahía Blanca. 

Un día domingo 20 de setiembre como hoy, vaya paradoja del destino, pero de 1931, don Juan Bautista Istilart redacta su testamento ológrafo. Al fallecer casi tres años después, no tenía herederos forzosos por lo que sus bienes se repartieron según la voluntad expresada en el manuscrito citado. Nombró como albacea testamentario a su ahijado Juan Bautista Soumoulou y Daguerre, dejando “enteramente librada al juicio y albedrío” del mismo la designación de algunos beneficiarios. Por el contrario, expresamente dejó escrito que una décima parte de sus bienes (excepto las acciones de su empresa) sean asignados a la “Alliance Francaise” y otra parte igual para la “Societé Philanthropique et de Bienfaisance Francaise du Rio de la Plata” ambas de la ciudad de Buenos Aires.