Policiales

Testimonio luego del robo a un trabajador

“No quiero que el gobierno me regale plata, quiero ganarla honestamente”

21|07|20 09:23 hs.

Angustia y desolación inundaron el espíritu de un trabajador al que le robaron todas las herramientas con las que trabajaba en la madrugada del domingo.


Ahora, a Rubén Raúl Menendez, un tresarroyense que hace changas como jardinero, no le queda otra que esperar la ayuda de alguien que le permita recuperar algo de lo que le robaron cuando estaba trabajando en Copetonas y, al enterarse de la sustracción, debió volverse a dedo para confirmar el daño con sus propios ojos. 

“A mí me cortaron las manos porque me robaron todas las herramientas de trabajo que me había dado mi patrona”, dijo Menéndez acerca del hecho sufrido en su humilde vivienda ubicada en inmediaciones a La Aceitera, de donde sujetos desconocidos le llevaron las garrafas, una bicicleta, dos máquinas para cortar el pasto, un naftera y otra eléctrica, todas las herramientas de mano, una amoladora, un taladro, 60 metros de cable lineal, un inflador que había comprado hace dos semanas para su bicicleta (que también le robaron), dos reproductores de DVD y ropa de su hija, además de provocar mucho daño en el interior, donde llegaron luego de violentar una puerta, dos candados y romper los vidrios de un mirador.

“Es un disgusto muy grande para mí porque yo no tengo otra movilidad, no tengo otra entrada de plata“, dijo el hombre que reside en la calle Reina Margarita 1250, aunque el terreno tiene otro acceso por Santiago del Estero 1365, justamente el sitio por el que accedieron a la casilla donde guardaba todas las cosas que le robaron. 



“Gracias a Dios el techo lo tengo, pero agradecería que el que tenga alguna herramienta que me pueda facilitar para poder seguir trabajando”, comentó con el brillo de las lágrimas iluminando sus ojos. 

“Tengo que poner la cara” 
Después de recordar la manera en que la ayuda de una patrona suya le permitió conseguir las herramientas que el domingo le robaron, Menéndez lamentó no haber podido evitar el hecho, “hay una gente de campo que, en su momento me ayudó con una intervención que hubo que hacerle a mi hija en el corazón, y después me ayudó con las herramientas. Esa señora me prestó plata para comprarlas y yo las cuidaba como oro, porque si se rompía no las podía arreglar. Ahora tengo que poner la cara con la patrona y decirle que me las robaron”, afirmó con fastidio, antes de reconocer también que ya no tiene un lugar donde dejar sus cosas, “me dejaron sin trabajar y, encima, ya no puedo dejar más nada acá porque, si te roban una vez, ya te vuelven a entrar en cualquier momento porque saben que algo hay”.


Rubén Raúl Menéndez junto a su hija Luisana. “Me cortaron las manos con esto”, dijo el trabajador


Ya en el cierre, Menéndez hizo un balance que también refleja su manera de pensar, “yo no quiero abusar, somos gente humilde y vienen a cortarle las manos a un pobre. Tampoco digo que vayan a robarle a un rico. Yo nunca pedí nada, de chico me las rebuscaba solito. Yo no quiero ganar la plata por el Gobierno, que me la regale, yo quiero trabajar y ganármela honestamente”.