La casa donde una jubilada sufrió una entradera en la mañana de ayer

Policiales

Ocurrió en una casa de barrio Obrero

Una jubilada fue golpeada durante una entradera a las 10 de la mañana

30|05|20 09:10 hs.

Un día después del violento asalto sufrida por una jubilada en nuestra ciudad, volvió a conocerse otro episodio cargado de impunidad. Un delincuente golpeó a una mujer de 84 años que atendió su llamado a la puerta de calle para entrar a robarle ayer a las 10 de la mañana. 


Luego de hacerla caer al suelo, afortunadamente sin llegar a sufrir lesiones, el ladrón entró a la vivienda, tomó una netbook de la víctima y huyó del lugar ante la mirada de otros vecinos testigos del episodio.

El hecho ocurrió en plena mañana en la calle Canadá 36, donde vive Ana María Maté, de 84 años, quien no es la primera vez que vive un episodio violento de inseguridad. “El ladrón cortó el mosquitero desde afuera y, cuando estaba por entrar por la ventana, la ve a mi madre que venía por el pasillo, entonces saltó la reja, la empujó, ella se cae y se golpeó la cabeza. El destino dijo que no le tenía que pasar nada. Tenía la computadora arriba de la mesa, así que la agarró, entró, la arrancó y se fue”, le explicó su hija Paula a LA VOZ DEL PUEBLO.

“La chica de enfrente vio cómo se llevaba todo desde su ventana. Por suerte, este es un barrio muy solidario y enseguida todos le prestaron ayuda”, agregó refiriéndose a lo relatado por una testigo que le confirmó la intención previa del delincuente, acerca de ingresar por la ventana lateral a la que le había cortado el mosquitero cuando vio a la moradora y decidió avanzarla.

“Los ves” 
El episodio sufrido anoche por doña Ana, no fue el primero que sufre la mujer, víctima años atrás de un violento asalto en el que fue golpeada de manera salvaje por uno de los delincuentes,

“Se metieron por atrás, la golpearon muchísimo en 2011. Ella quiere vivir acá y, si la saco de acá, se muere. Así que imagínate”, comentó, antes de recordar otro caso más reciente, “hace 20 días, se le metieron al chico de al lado. Él lo ve que salta para este lado y usa la reja para escapar”, señaló refiriéndose a la reja que posee junto a la entrada y por donde se estima que saltó el delincuente para acceder a la ventana que pretendía abrir para entrar en principio.

“Hicimos la denuncia para que esto de alguna manera se registre, porque a las 10 de la mañana es como demasiado”, observó.

Después de esas experiencias, la familia tomó medidas preventivas que, a la luz de esos antecedentes, no bastaron para frenar la inseguridad, “nosotros levantamos el paredón de mamá, pero ellos (por los ladrones) son ágiles y nada los detiene”. 

En ese sentido, Paula reconoció que las presencias sospechosas son una constante en esas cuadras, “vos los ves que andan todo el día dando vueltas. Te preguntan si querés que te corten el pasto, pero siempre hay algún robo. Te llevan la ropa colgada, y, a un vecino de la otra manzana, le han llegado a robar tres garrafas que tenía en el patio de una sola pasada”. 

Anoche, el personal de la DDI se encontraba abocado a la recopilación de testimonios que puedan servir para identificar al presunto autor de este ataque que, luego del atraco sufrido por Graciela Franzosi en su casa de avenida Ameghino 115, pone el acento en el cuidado de personas mayores, blanco ocasional de los casos más violentos de inseguridad en nuestra ciudad.