La Ciudad

Para un tratamiento oncológico

La demora inexplicable de IOMA en la entrega de una medicación

14|05|20 20:06 hs.

Hace un mes comenzó el derrotero de una familia tresarroyense para conseguir una medicación oncológica que debe aprobar la obra social IOMA. Se trata de Palbociclib, un remedio oncológico que una paciente del doctor Alejandro Ferro necesita imperiosamente para continuar su tratamiento y mejorar la calidad de vida. La mujer se instala en la semana en Bahía Blanca para realizar la terapia en el Hospital Italiano, mientras su esposo trata -hasta el momento sin éxito- de hacer el trámite en la delegación local de IOMA para que autoricen la compra del medicamento. 


La gestión por la compra del Palbociclib la inició el 15 de abril y hasta el momento, ¡un mes después!, sigue sin poder hacerse del remedio. Primero el trámite fue observado por un cambio que hubo en las presentaciones de las medicaciones que recién se lo informaron cuando todos los requerimientos ya habían sido enviados a La Plata. De modo que hubo que recurrir a nuevos informes médicos, otra evaluación de la paciente. 

Luego, hubo otra información, el 30 de abril el medicamento estaba en compras, o por lo menos así constan en las reiterados viajes hacia la delegación local buscando respuestas, mientras tanto, en Bahía la paciente necesitaba cada vez con mayor celeridad el mencionado remedio. Unos días después la orden para liberar la compra del Palbociclib estaba para “requerimiento” y el 5 de mayo el esposo de la paciente que espera por este medicamento tuvo que “explicar” en la delegación local que “no podía esperar más”. En esos días, el dolor se hacía difícil de tolerar para su mujer y se hacía urgente la aplicación del remedio. 

Al día siguiente se elevó la consulta a la sede central y aunque se solicitó informes en tres oficinas distintas, la respuesta fue que efectivamente estaba en compras y que probablemente pasaría para que se realice la auditoría. Pero el 7 de mayo apareció otra complicación, en sistema aparecía que había dos expedientes por el mismo trámite. Ante esto, el esposo volvió a la delegación local donde le explicaron que efectivamente era así puesto que en una circunstancia habían enviado la solicitud en papel físico y -según explicaron-ante un nuevo pedido -o cambio de formulación y presentación de la documentación- lo hicieron también escaneado, algo que generó doble expediente. 

El 8 de mayo el trámite -bajo el sistema nuevo- estaba en “compras”, el 13 se informó -desde el nivel central de IOMA- que faltaba la resolución del directorio para su autorización. Pero a nivel local informaron que ya se había reunido el directorio de IOMA y lo habían aprobado. 

Finalmente ayer el trámite quedó aprobado por directorio y remitido a “compras”, y de allí, tal vez, la semana próxima estará el “requerimiento” que luego pasará a una orden hacia una droguería que enviará la medicación a Tres Arroyos. Así lo informaron, aunque a esta altura es difícil creer que así será. Mientras, la mujer que desde hace dos semanas debería estar recibiendo la medicación, no tiene cómo mitigar el dolor causada por la enfermedad.

Cabe aclarar, además que el trámite se hizo para las dosis necesarias para dos meses de tratamiento -no se puede hacer por más- y luego hay que comenzar todo el periplo nuevamente. 

La burocracia en su mejor y máxima expresión.