Sociales

El rincón de Andrés Errea

Seguimos de compras

10|05|20 18:58 hs.

Al revisar las fotografías de otros tiempos son ineludibles pas comparaciones con los momentos actuales. Por eso, si bien la nostalgia nos transporta al pasado, a veces remoto, y nos muestra negocios ya desaparecidos, en otras ocasiones resulta muy grato observar como algunos superaron tembladerales económicos y siguen ofreciéndonos sus mercaderías de excelente calidad y con una impecable atención al cliente, aún en tiempos en que el “vendedor” es la góndola y desapareció quien aconsejaba tal o cual producto, apuntando, asimismo, los precios más convenientes. 


Bazar El Mundial 
He aquí un ejemplo de perseverancia y continuidad. En el diario La Voz del Pueblo del martes 28 de mayo de 1929, salió un aviso publicitario en el que se anunciaba que el Bazar El Mundial ya había abierto sus puertas en Chacabuco, esquina 9 de Julio. En él se enumeraba una larga serie de artículos propios de este tipo de comercios, “a precios asombrosamente bajos”. 



Si bien, este negocio abrió en nuestra ciudad como sucursal de la casa central de Bahía Blanca, propiedad de la familia Urquiza Urdampilleta, su muy joven empleado Don Francisco Prado lo adquirió luego del fallecimiento de su dueño.



De ahí en adelante, su larga trayectoria de más de 90 años, se asocia a la familia Prado-Spinelli que nos sigue ofreciendo sus productos, con la misma cortesía y dedicación que siempre caracterizó a sus propietarios. 

La Casa del Pantalón 
Aunque cambió de vereda, el espíritu comercial es el mismo; esto queda ampliamente demostrado con 75 años de historia. Si bien, en sus inicios, fue un comercio dedicado exclusivamente a los hombres, con el paso de los años y los avatares de la moda, se amplió su espectro, ofreciendo también prendas femeninas, indumentaria para los colegios, etc. 





Los Porteños 
En lo que era una de las “últimas cuadras” de la calle Colón (antes de las vías del ferrocarril) se instaló, acaso la venta de diarios y revistas más antigua de Tres Arroyos. Sobre la cuadra del 500, entre Lavalle y Pedro N. Carrera, en 1928 Don Luis Mancuso, al que se sumó luego el señor Davantés, abrieron un comercio destinado a la distribución de revistas y diarios que arribaban desde Buenos Aires, naturalmente, en tren. 



¿Quién no se llegó, en algún momento, hasta Los Porteños para comprar un diario o las revistas Patoruzú, El Gráfico, Billiken y tantas otras publicaciones del momento?



Los adultos acudían allí en busca de las últimas noticias, en tanto que niños y adolescentes disfrutaban de la lectura de historietas y revistas adecuadas a su edad.



Hace poco tiempo, tras un largo camino recorrido, cerró sus puertas este comercio emblemático de nuestra ciudad. 



Almacén de Diógenes Tisera 
Lejos del radio céntrico de la época, funcionaba este negocio proveedor de leña, carbón, yerba, azúcar y toda la mercadería propia del ramo. 



A la ventaja de los bajos precios, unía el transporte propio como lo muestra la fotografía.   


Nota
Dirijo mi agradecimiento a La Voz del Pueblo por permitirme mostrar mi colección de fotografías, como así también al Sr. Alejandro Vis, por su incondicional apoyo a este proyecto. 

Todo este trabajo fue posible por el aporte de los vecinos de nuestra ciudad, que cedieron gentilmente imágenes pertenecientes a sus respectivas familias. 

Agradezco además los elogiosos comentarios que recibo de cada entrega y les aclaro que no me he olvidado de algunos comercios, lo que ocurre es que, en casos, no cuento con registro fotográfico de ellos. Pero, de todos modos, queda mucho por ver.