Sociales

El rincón de Andrés Errea

De compras por los comercios de antaño

03|05|20 21:20 hs.

Como todas las ciudades de nuestro país, Tres Arroyos ha conocido épocas de esplendor y de estancamiento, en lo que a la economía se refiere. Las crisis impactaron, aunque con distinta intensidad, a todos los rincones del planeta, cambiando consecuentemente los modos de comercialización de los productos. En la primera mitad del siglo XX los almacenes, las tiendas, las zapaterías y tantos otros rubros, completaban una nutrida actividad comercial en nuestra ciudad. En algunos casos hasta tenían su propio servicio de reparto.


Gath y Chaves 
Estas grandes tiendas formaban verdaderas cadenas que se instalaban en la mayoría de las provincias, tanto en sus capitales como en ciudades intermedias. 

La sucursal de Tres Arroyos tenía su edificio de dos plantas en la esquina de 9 de Julio y Colón, inaugurado en 1937. Un incendio ocurrido en 1964 deterioró gran parte de su estructura por lo que el comercio debió trasladarse al local del ex bar Tortoni (ya cerrado) en Colón, entre Betolaza e Hipólito Yrigoyen, hasta que concluyó la construcción de su nuevo edificio, de una sola planta, en la misma esquina en que había funcionado. Años más tarde se produjo su cierre definitivo. 



En los locales de estas tiendas, era posible encontrar variedad de mercaderías de los rubros confecciones, lencería, blanco, almacén, entre otros.    

Los Vascos 
En la esquina frente a Gath y Chaves, donde hoy funciona una confitería, estaba ubicada la tienda Los Vascos. Más allá de que el edificio donde funcionaba era muy importante para la época, sólo cubría dos rubros: tienda y sastrería. 



Sus lazos comerciales se extendían fuera de nuestra planta urbana, llegando a De la Garma y Orense.  

Casa Pocho 
Aunque en su letrero de neón se leía: Casa Pocho – Regalos y Música, se puede afirmar de manera rotunda que este comercio fue la primera gran “disquería” de Tres Arroyos. Allí se podían adquirir aquellos long play que abarcaban desde las grandes orquestas de tango, hasta los geniales intérpretes de la música clásica (cantantes, orquestas, pianistas) y por supuesto de la música nativa. 



No por nada, el propietario del comercio era músico de una orquesta local.



Zapatería Boston 
Otras de las esquinas de 9 de Julio y Colón, está ocupada en la actualidad por este comercio, que aunque con otros propietarios y el local remodelado, se mantiene desde su fundación acaecida en 1925. 

Por este motivo, figura entre los negocios más antiguos que perduraron hasta nuestros días.   



Almacén Sarmiento 
También en las primeras décadas del siglo XX, surgieron los grandes almacenes, aquellos en que los caramelos y confites se guardaban en grandes frascos de vidrio, los paquetes de yerba Néctar y Rigoletto estaban prolijamente colocados en estanterías y todo lo que se vendía por kilo, se pesaba en una balanza de dos platos y con pesas de bronce. 



Este almacén ubicado en la calle Piedras (hoy Sebastián Costa) al 100, tenía su propio vehículo de reparto. 



Los cambios también han llegado a las maneras de comercializar y distribuir los productos. Ya no hablamos de “grandes tiendas, sino más bien de “shopping”; al “reparto” lo cambiamos por “delivery” y tantas otras palabras han reemplazado a las de nuestro idioma. Estas fotografías son sólo una muestra de aquellos negocios de antaño; en próximas entregas figurarán otros de extensas trayectorias que continúan o que ya desaparecieron.