Opinión

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Transitar la cuarentena con niñas y niños de 1 a 3 años

10|04|20 20:46 hs.

Solange Furlan*

Tomando sugerencias y orientaciones de Sonia Klias (psicóloga española especialista en desarrollo) me pareció importando hablar sobre la necesidad de movimiento de los/las más pequeños/as (entre 1 y 3 años), para comprender mejor el momento evolutivo que están viviendo y algunas propuestas para que podamos regular y gestionar, de la mejor forma posible, su energía en estos días. 

Valores como la empatía, el respeto y la comprensión nos permiten situarnos de una manera más relajada y sobrellevar mejor momentos puntuales en los que se acumula algo de tensión. 

Salir afuera, dar una vuelta, tomar aire fresco es muy importante para ellas y ellos, mucho más que para los/as niños/as más grandes, que ya cuentan con otros recursos como entender reglas lo que les facilita por ejemplo seguir un juego de mesa. También los adultos encontramos más fácilmente otras formas de entretenernos de forma intelectual, aunque sentimos igualmente la necesidad de salir y respirar. 

Para crear un clima con estas edades lo más relajado posible, hay tres factores que inciden mucho y que por tanto, es importante que los tengamos en cuenta:

1. El papel del adulto 
2. La psicomotricidad gruesa 
3. El juego manipulativo   

1. El papel de los adultos 
NO SOMOS CREADORES DE ACTIVIDADES. No estamos ahí para entretener sin parar y en la medida de lo posible, salvo momentos en los que queramos hacer algo en familia, estaría bien evitar organizarles sesiones de movimiento dirigidas por nosotras/os, ya que en ese caso, serán siempre de duración corta y se agotarán en el momento en el que no estemos presentes. Es mejor facilitarles el movimiento acondicionando sus espacios de juego. Si vivís en una casa con patio es más sencillo, pero si no es el caso, adaptemos la casa desde la medida de nuestras posibilidades. 

Hace el máximo espacio posible quitando cosas del medio como mesitas, lámparas o cualquier objeto que interrumpa el tránsito en el espacio de juego, o incluso entre diferentes espacios. Guarda juguetes si tenés muchos porque estos días, para niños y niñas de esta edad, lo importante será dejar espacios libres comunes de la casa por los que puedan transitar en sus ocupaciones. 

COMPATIBILIDAD DE JUEGO CON HERMANOS/AS. 
Es posible que si tenés hijos/as de distintas edades, su juego sea distinto. Quizás que el/la mayor ya esté en lo simbólico y que el o la más pequeña no pueda compartir ese tipo de juego. Por ejemplo, uno de 4 querrá construir un rompecabezas mientras que el de 1 querrá desarmar y arrojar todas las piezas. Y ambas cosas suelen ser incompatibles. Es posible que necesites separar un poco los espacios de juego si aparecen conflictos recurrentes. 

En estas situaciones, el papel de los adultos será de mediador/a entre las dos partes. Mantener la calma es la clave, aunque te veas agotado/a. Ayuda darle opciones, porque a veces nos centramos en decir lo que no pueden hacer (no podés tirar lo que está haciendo tu hermano/a, por ejemplo), en vez de ofrecerle alternativas y decirle que mientras que su hermano/a hace eso, él/ella puede hacer esto. 

Otra cosa importante es que sobre los 3 años los niños y las niñas comienzan a jugar con compañeras/os. En caso de que estén con otras niñas o niños que puedan seguirles en el juego no habría inconveniente, pero si no es así, puede que demanden nuestra presencia para poder desarrollar un juego imaginativo. 

Esto se debe a que necesitan de la interacción para poder desarrollarlo, porque si no, se hace muy aburrido. La persona adulta, aunque no es la mejor compañera de juego, es con lo que cuentan. Por eso nos demandan. 

Se orienta a que intentes entrar y salir del juego de forma intermitente. Por ejemplo si está jugando con masa y quiere que nos sentemos a “merendar” pedile que te llame cuando esté todo preparado y que haga muchas galletitas porque tenés mucha hambre. 

Hacerlos participar de los trabajos del hogar es una buena opción, porque implica movimiento y a la vez, les hace sentirse parte del grupo familiar asumiendo tareas para las que ya están preparados. 



2. La motricidad gruesa 
Se llama motricidad gruesa a todos los movimientos que implican a todo el cuerpo de manera general: trepar, correr, saltar, etc. Es la habilidad de manejar el cuerpo para hacer movimientos grandes. 

Sugerencias para desarrollar la psicomotricidad gruesa en el hogar: 
- Correr el sillón un poco de la pared para que se cree un pasillo por el que puedan pasar o esconderse. 
- Tirar sillas de forma segura para que puedan subir en ellas, pasar por debajo, etc. 
- Facilitar todos los juegos que permitan entrar y salir: construir casas, castillos, barcos con cartón. Para ello, podemos aprovechar mantas, sábanas, toallas o piezas de tela. Si tapamos con una sabana la mesa, por ejemplo, creamos un espacio mágico que pueden disfrutar. Facilitad pañuelos ligeros para bailar, lanzarlos y moverse con ellos. 
 - Si tenés alguna caja de cartón o algo en lo que puedan entrar y salir es ideal. 



3. Juego manipulativo 
Este tipo de juego, en el que también suelen estar interesados a esta edad, es similar al de psicomotricidad gruesa pero llevado a lo pequeño (motricidad fina): poner, quitar, sacar, juntar… 

Sugerencias para el juego manipulativo en el hogar: 
- Darles las ollas, los tuppers, las paneras o lo que tengas en casa. Que sean objetos seguros, nada que pueda romperse o que sea tóxico. 
- Facilitar cajones que puedan abrir y cerrar y guardar cosas dentro. O sacarlas. 
-Ofrecerles cajas de zapatos con tapa y objetos de uso cotidiano (cucharas, vasitos plásticos, etc.) para que metan y saquen de ellas. 
-Masa para moldear 
-Broches de ropa para colocar en diferentes superficies. Y todo lo que se te ocurra que esté en tu casa y te que pueda servir!!! Siempre supervisando que no sean piezas pequeñas o tóxicas. 


*Docente de atención temprana de desarrollo infantil