Tato Bores

Opinión

Por Antonio Maciel

Necesito decirlo (2)

29|03|20 11:52 hs.

Escribe Antonio Maciel


A mitad de 2019, por gentileza de su directora, volví a escribir en las páginas de este prestigioso diario después de muchos años sin hacerlo. En esa oportunidad, expresaba que mi decisión de dejar de escribir en aquellos tiempos fue simplemente una gran frustración. 

Mi formación intelectual y el análisis de la realidad, siempre fue el sentido común. Entonces me pase muchísimo tiempo refiriéndome por escrito a las oportunidades que seguía perdiendo nuestro querido país con gobiernos que se sucedían, siempre con la interminable y cansadora preocupación del dólar, el déficit fiscal, el déficit de la balanza comercial , la alta inflación, la hiperinflación, la estanflación, que es desastre del estancamiento con inflación, el descomunal gasto público, carga impositiva insoportable, deuda externa, Fondo Monetario Internacional, bla, bla, bla. 

Quién no me crea, consiga los videos del gran Tato Bores, que con inigualable humor comentaba la triste historia argentina. Míralo, pasaron 40 años, pero tiene una vigencia asombrosa. Por lo menos pasarán un rato muy divertido. Y me ahorrarán la tarea de volver a relatar el círculo vicioso en que estamos sumergidos, desde hace décadas sin resolver. 

Pero bueno, lo concreto es que hoy a pesar de la penosa emergencia sanitaria, en Argentina y el mundo, cuando se termine todo, pueda empezar una nueva era, privilegiando el espíritu de ayudar al otro. La humanidad festejará el fin de la pandemia, pero también que aprendamos a que el crecimiento y el desarrollo social y económico se hace teniendo como premisa el bienestar de cada comunidad. 

Nos estamos dando cuenta de que la pirámide de valores estaba invertida


Por suerte nos estamos dando cuenta de que la pirámide de valores estaba invertida, que a partir de ahora, habrá que privilegiar por fin tener una población sana y con acceso a las herramientas fundamentales del conocimiento. Dos políticas de estado ineludibles, la salud y la educación. Básico, pero siempre quedaban enredadas en los vaivenes de la política. 

¿Cómo puede ser que haya tenido que venir un virus maldito para saber que hay que aplaudir a los médicos, a las enfermeras y enfermeros, a los maestros y maestras, a las fuerzas policiales y militares, a las instituciones de beneficencia que nunca abandonaron su solidaridad para los que menos tienen, a las parroquias que reparten ropa y alimentos, etc,etc.? 

En fin, vendrán tiempos de aprender a vivir con lo nuestro, pero ahí, por aquello que Dios está en todas partes pero atiende en Argentina, que nuestro querido país pueda recurrir al enorme potencial productivo agropecuario, consolidando la poderosa iniciativa comercial e industrial empresaria de sus pueblos, dando trabajo de calidad, base fundamental para la dignidad de cada familia. 

Otros países, tienen alto nivel tecnológico en la generación de productos y servicios, y sabrán que hacer, otros son poderosos industriales, y sabrán que hacer, otros tienen petróleo y sabrán que hacer, otros son potencias turísticas, y sabrán que hacer. Nosotros tenemos la bendición de tierras fértiles para el cultivo de suelos y un reconocido avance genético en los rodeos ganaderos, y ojalá aprendamos que tener que hacer. Comida no nos va a faltar. 

Necesitaba decirlo. 


Antonio Maciel