El Campo

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La segura suba de retenciones encendió la mecha del campo

27|02|20 18:31 hs.

Se conoció ayer que el Gobierno cerró el registro para anotar exportaciones de granos al exterior, lo que implicaría que el próximo anuncio sería la suba de 3% a las retenciones para la soja, hoy en 30%, y dirigentes y productores agropecuarios explotaron. Potenciado el enojo, porque para hoy está pautado el encuentro entre la Mesa de Enlace y el ministro de Agricultura, Luis Basterra. 


La primera en salir a repudiar la medida de la administración de Alberto Fernández fue CRA (Confederaciones Rurales Argentinas), que hizo público un duro comunicado titulado “una nueva traición”. 

“En el día de la fecha han sido suspendidos los registros de exportación, medida que sorprende y deja una profunda sensación de engaño, porque mientras se espera para dialogar, se toman decisiones que no tiene retroceso, de lo contrario no se explica el cierre de un mercado”, sostuvo la entidad. 

La Federación Agraria Argentina (FAA) también hizo hincapié en que la medida “se produjo a horas de que se efectivice la reunión de los presidentes que integran la Mesa de Enlace con el ministro (Luis) Basterra, que venimos solicitando desde hace más de 60 días”. 

“Esta situación genera mucha preocupación en el seno de la Federación Agraria Argentina, que ha sido en todo este tiempo respetuosa de las instancias de diálogo con el gobierno nacional y ha tratado de alertar sobre las dificultades que atraviesan los pequeños y medianos productores de todo el país, que se profundizarían si se siguen tomando medidas contra el sector”, remarcó la organización que preside Carlos Achetoni. 

Desde Coninagro rechazaron los derechos de exportación y cualquier incremento sobre los existentes. “Es un impuesto que termina impactando en el precio que recibe el productor sobre su cultivo, quitándole el mayor incentivo para aumentar la productividad”, consideraron. 

En una comunicación al sector exportador, que hizo desde su página de Internet, el Ministerio de Agricultura de la Nación informó ayer que el registro para anotar exportaciones de granos al exterior (Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior) estará cerrado temporariamente. 

En diciembre pasado, el Gobierno también cerró el registro para subir del 24,7 al 30% las retenciones a la soja, además del 6,7 al 12% en trigo y maíz.

Error y conflicto
“Creemos que aumentar tres puntos las retenciones es una medida completamente equivocada, un error importante. Cuando durante el gobierno de Cristina se quisieron subir a 45%, la soja estaba a 600 dólares la tonelada, hoy hablamos de poco más de 200 dólares. Es otro mundo”, advirtió Eugenio Simonetti, presidente de la Sociedad Rural de Tres Arroyos. “Llevar a cabo este aumento significaría que un montón de productores no van a poder sembrar, porque les será inviable producir, sobre todos los que están lejos de los puertos”, agregó. 

Consultado Juan Ouwerkerk, referente de Coninagro en la región, indicó: “El Gobierno está actuando como en su anterior gestión (en relación al kirchnerismo), con un poco más de educación. Pero nos va ofreciendo diálogo ya con la leche derramada. Es decir, el ministro Basterra va a recibir a la Mesa de Enlace pero ya con el mercado de exportación cerrado y las retenciones aumentadas. No es diálogo eso, es una imposición, y te reciben para explicarte por qué lo hicieron”. 

El presidente de la Cooperativa Rural Alfa aseguró que “en muchas zonas del país los márgenes de rentabilidad son totalmente negativos y esto va tensando la cuerda. Esto, no tengo dudas, va rumbo a un nuevo conflicto”.

Al margen del aumento de las retenciones, Ouwerkerk hace hincapié en que “ni siquiera hay un mensaje de austeridad, no han hecho ningún anuncio de ahorrar una moneda en alguna cosa. Es solamente sacarle al que produce para cerrar un déficit, que ni siquiera se va a cerrar con estos tres puntos de retenciones porque son 400 millones de dólares”.

Ouwerkerk, además, aclaró: “No es que estamos enojados porque nos suben ‘tres puntitos’. Sino que son tres puntos que se suman a lo que ya nos sacaban, que era ¡un tercio! de la producción”.   

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Con el aumento, el Estado se llevará casi 7 de cada $10 que genere la soja 
Una suba de 3% de las retenciones a la soja haría nuevamente subir la participación del Estado en la renta agrícola hasta un punto en que los tres niveles de gobierno se llevarían casi 7 de cada 10 pesos que genere una hectárea de la leguminosa. 

El cálculo lo hizo el economista de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), David Miazzo, quien lidera el equipo de investigadores de esa entidad que trimestralmente elaboran un índice de participación del Estado en la renta agrícola. 

Miazzo recordó entrevistado por el portal AgroVoz, que en diciembre pasado la medición arrojó que el Estado se llevaba el 64,5% de los ingresos generados por una hectárea de soja, contemplando el pago de retenciones y el resto de los impuestos nacionales, provinciales y municipales que abona un productor de granos. 

“Con retenciones teóricas del 33%, la cifra se eleva al 67,6%”, expresó Miazzo. Pero a esto hay que sumar que, en diciembre, el precio FOB (de exportación, sin descuentos) era de 369 dólares por tonelada, muy superior al valor actual.

“Ahora es 350. Por lo que si se suma el efecto precio, la participación del Estado crece a 68,4%. Es decir, son 3,1 puntos porcentuales más por el aumento de los derechos de exportación y 0,8 puntos extra por la menor cotización internacional”, resumió Miazzo al portal AgroVoz.  


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Por qué un 33% de retenciones hoy es peor que el 45% de 2008 

El 25 de febrero de 2008, el contrato de soja a mayo en el mercado de Chicago cotizaba a casi US$540 la tonelada, en el marco de una suba constante de los precios. Once años después, el contexto es completamente diferente: el último martes, la soja mayo en Chicago se ubica en US$330 y está presionada a la baja por la pandemia de coronavirus que ha paralizado la economía del principal demandante de la oleaginosa a nivel mundial: China, sumado a un contexto de cosechas abundantes en todo el mundo. 

Estas cifras constituyen una explicación al fuerte rechazo que está generando en el agro la posibilidad de que el Gobierno vuelva a incrementar las retenciones a la soja, llevándolas del 30% actual a un hipotético 33%. 

La realidad es que, si se aplica esa alícuota, significa que teóricamente el Estado se llevaría casi US$110 por tonelada y al productor le quedarían 220 “brutos” para pagar todos sus gastos, el resto de los impuestos, el arrendamiento (si la producción es en campo alquilado) y ver si al final le queda algún saldo positivo. 

En 2008, la resolución 125 que generó la histórica revuelta del campo en contra de la administración de Cristina Fernández de Kirchner, elevaba las retenciones al 45%. Tomando el ejemplo de la soja a US$540, significan US$240 que se quedaba el Estado y US$300 en bruto para el productor. 

Y en la actualidad, los agricultores denuncian un agravante adicional: el desdoblamiento del tipo de cambio -que en 2008 no existía- impone que cobren su mercadería con un dólar a 40 pesos (oficial menos el 30% por el impuesto País), pero aseguran que los insumos se han actualizado a valor “blue” (más de 80 pesos), lo que complica aún más la ecuación para el sector. 

Impacto 
El economista de la Bolsa de Cereales de Córdoba, Gonzalo Agusto, ratificó estos cálculos en declaraciones al portal AgroVoz. “La situación que tenés ahora es muy diferente a la que tenías otros años. El precio de exportación de la soja es de US$325 para mayo, cuando Cristina Fernández tuvo un promedio de 480 en su segundo gobierno”, explicó Agusto. 

Y señaló que el problema adicional es “un montón de factores que presionan la soja a la baja”. Es decir, que no hay incentivos para que los valores de la oleaginosa se recuperen. 

“Para tener una idea: con Cristina Fernández, la tonelada valía, promedio, US$480 dólares, y tenía un 35% de derechos de exportación. Pero con el 33% el precio de la tonelada sería casi US$200 más bajo que durante el último kirchnerismo”, continuó Agusto. 

Y completó: “Con Cristina, el productor recibía, promedio, US$300; mientras que si se aumentan las retenciones al 33%, esa cantidad sería de US$210 por tonelada”. (AgroVoz)