Claro, Reta y Orense

Kuyem

El elegido de Dunamar

16|02|20 18:03 hs.

El parador Kuyem continúa poniendo su impronta en Dunamar con un servicio de calidad. “Los Prado”, que hace dos años apostaron fuerte por un proyecto familiar, aseguran que el mismo se está instalando en la agenda de los veraneantes y el público los eligió. Por esta razón es que se mostraron positivos y agradecidos frente a la respuesta de todos ellos. “Ha sido un año muy bueno, en cuanto a la afluencia turística excelente. Desde diciembre nos viene sorprendiendo para bien y en febrero sabemos que siempre pasa lo mismo, decae un poco”, expresan. 


Transcurriendo su segundo año de concesión, Rubén Prado indica que si bien aún falta “hemos incorporado muchas cosas, hicimos el deck más grande, la terraza y las pérgolas” que han brindado una de las mejores opciones para todos aquellos que deciden almorzar, cenar o tomar algo afuera en los días que así lo permitieron. Por dentro, mejoraron los baños y agrandaron el depósito que les permite un mejor manejo y organización del lugar. 

Otra de las grandes propuestas de un balneario que se distingue fue haber llevado la bajada de maderas desde las carpas hasta la lengua del mar, con el fin de que las personas en sillas de ruedas pudieran desplazarse hasta allí. Eso, como complemento del servicio de baños adaptados que proponen gracias a la silla anfibia donada por el Club Cazadores y la atención por parte de Cecilia Ferranti, transforma a Kuyem en uno de los espacios más inclusivos de la localidad, ”además, dejamos dos carpas para personas con discapacidad y es un gusto cuando están disfrutando”. 

Con el salón lleno, el ex Barlovento plantea una propuesta completa que incluye el servicio desde las 7.30 de la mañana hasta más de medianoche con desayuno completo, almuerzo, merienda y cena. El parador tiene un espacio donde ofrecen tragos al aire libre en el que para aprovecharlo “si o si tiene que ser un buen día, trabaja a cero o a pleno” y además un kiosco que forma parte del mismo y tiene golosinas, galletitas, bebidas y una nueva incorporación de libros, “pertenece a material de verano, tratamos de incluir los últimos, los más leídos y best sellers”.

Proyecto final
La familia Prado decidió incorporarse al rubro y proyectar la licitación “porque éramos habitúe y nos gustaba mucho el lugar”. La idea principal surgió de los hijos que lo motivaron para llevarlo adelante y “a mí me gusta mucho lo social y siento que también es un aporte con eso, generar vínculos y relaciones me interesa” explica Rubén, aunque sabe que la mirada a futuro “siempre fue pensando en mis hijos” que tenían las ganas de hacerlo, llevarlo a cabo e impulsarlo. 

Poniéndose el proyecto al hombro, Rubén licitó individualmente el parador y lo ganó. Un antes y después en la vida del contador, que encontró una veta diferente y atractiva para su vida en la que “cambié el rol, ya no vengo a veranear sino a brindarme”. Sabe que está dando pasos agigantados pero aún falta y están trabajando en ello “este año mejoramos el aspecto jurídico porque formalizamos una Sociedad de Responsabilidad Limitada” con su esposa y sus hijos. 



Kuyem, que significa “arena” en idioma mapuche, incorporará y continuará sumando para Dunamar. “Proyectamos hacia adelante” y lo ratifica con objetivos que incluirán a los más pequeños también. “Juegos infantiles para niños es algo de lo que tenemos ganas de añadir como novedad, además de terminar de acondicionar los baños de afuera y varias cosas que surgen y se nos van ocurriendo en el momento”. Rubén dice que intentan imitar de otros lugares cosas que les parecen interesantes con la premisa de ofrecerle al turista y a los locales diferentes alternativas que inviten al disfrute. 

Servicio de calidad 
El lugar cuenta con las preparaciones de Mariano Barrionuevo, un chef tresarroyense que ha logrado innovar en la carta del lugar ofreciendo platos deliciosos que han tenido muy buena aceptación. “Es algo para destacar, este año se ha lucido aún más porque el pasado habíamos arrancado con algo más acotado, ahora hicimos un desarrollo, ampliamos y puso platos que son muy demandados”. 

Mariano intenta además, sumar ofrecimientos para diferentes fechas especiales y eventos que realcen el lugar “para el día de los enamorados planteamos algo muy lindo, que fue bienvenido y las mesas estuvieron todas ocupadas”, sostiene Prado. 

Al brindar un servicio diario, la cantidad de horas de trabajo es amplia “eso te lleva a tener importante cantidad de gente colaborando, sino no podrías lograrlo”. 

El propósito de Kuyem es consagrar un espacio reconfortante, con productos de calidad y sobre todo excelente atención y eso se adquiere con organización y un grupo conformado “se ha logrado muy buena simbiosis entre todos y eso se ve reflejado” agradeciendo a cada uno de los que participan en la parte de cocina, comedor, y hasta los carperos que pueden visualizarse brindado la ayuda y colaboración en todo lo que el veraneante necesite.