Federico Isla, durante una charla brindada en Claromecó el 14 de junio de 2018

La Ciudad

Erosión costera

Las claves para no romper el equilibrio natural en la costa

20|01|20 09:23 hs.

Hace poco más de un año que desde el CONICET se lleva a cabo en las playas del distrito un mapeo de las diferentes interfaces entre la playa y las dunas, a partir de la creciente preocupación por la aparición de efectos generados por la erosión costera. 


“La idea es dar pautas de cómo construir o cómo manejar el tema de la fijación de las dunas sobre todo porque hay demasiada arena fina en movimiento en algunos lugares”, dijo a La Voz del Pueblo el licenciado en Geología y Doctor en Ciencias Naturales, orientación Geología, Federico Ignacio Isla. 

Después de haber firmado un nuevo convenio para extender los trabajados por dos años más, Isla contó a este diario que al margen de los trabajos de control que se acordaron hacer, ya le recomendó al municipio que las zonas de Dunamar y de Reta “evolucionen sin un muro como quedó en Claromecó o en Orense”. 

Después de destacar cómo el frente marítimo del distrito se recuperó “en quince días” de la tormenta del mes de agosto que generó la desaparición de arena, como en otras zonas costeras bonaerenses; habló de las recomendaciones que está haciendo a la comuna a través de la secretaría de Gestión Ambiental, la dirección de Turismo y del organismo descentralizado de Claromecó.

“Nuestro problema es la sobre forestación, fijar totalmente las dunas, que empiecen a crecer en altura, y que las playas amplias se hagan cada vez más angostas”


Sin exagerar
“La idea es que se fijen las dunas litorales en algunos lugares, y hacerlo sin llegar a romper ese equilibrio que hay entre las playas y las dunas”, dijo Isla aludiendo a los enquinchados que ya se aplican en la zona próxima a Posta del Faro. 

“Se los hace para evitar que la arena vaya a la avenida Costanera y tratar de no hacer fijaciones muy importantes sobre todo en algunos lugares donde se puede alterar el equilibrio entre la playa y la duna. Que no tengan problemas como pasa en Cariló y Valeria del Mar donde hemos visto que gran parte de la erosión de la playa es debido a la excesiva forestación. De manera que en algunos lugares hay que tratar de forestar sin llegar a exagerar”, explicó el investigador. 


El licenciado en Geología y doctor en Ciencias Naturales, orientación Geología, Federico Isla, durante una charla brindada en Claromecó el 14 de junio de 2018


De todas maneras reconoce que no es una tarea fácil. “Queremos ver cuál es la dinámica, en algunos lugares como en balneario San Cayetano hace ya más de 40 años que tratan de fijar el médano que está al oeste, el Rebelde. El mismo problema tienen en Reta, donde afortunadamente la villa está bastante alejada de la zona de dunas y solo en algunos lugares hay accesos a la playa. Pero hay demasiada arena en Reta”, expresó. 

Donde enquinchar 
Según el investigador del Conicet, los también conocidos como “enramados” pueden aplicarse “para las ampliaciones que puedan aprobarse en relación a la zona oeste de Dunamar y también establecer esas mismas acciones en balneario Reta que tiene una gran cantidad de arena, y la idea es empezar a proponer fijaciones sin que sea una fijación total de las dunas de litoral”. 

Señaló que se pretende evitar lo ocurrido con el parque (Miguel) Lillo, “donde fijaron tanto las dunas que la playa se está haciendo cada vez más angosta, hacia el oeste de Necochea”. Consultado por la desaparición de grandes médanos en las playas que unen Dunamar con Reta, indicó que “han ido desapareciendo porque se forestó todo”. 

Para el caso mencionó dos ejemplos. “Nos ha costado mucho en Villa Gesell o en Pinamar decirles que la forestación total que pensaban que era bárbaro no es tan bueno. En Valeria del Mar tienen médanos muy altos de más de 10 metros de altura de la costa, y la playa es cada vez más angosta porque la arena en invierno va de la playa a la duna pero después los vientos del oeste –los pamperos- no la devuelven “, precisó. 

Y agregó que otro tanto ocurrió en Miramar que cuenta con médanos muy altos que se fijan por acción del hombre, mientras que en la actualidad las playas en Valeria del Mar son angostas, y en Miramar han desaparecido. Han tenido que hacer obras para recuperar la playa, según Isla. 

Mientras destaca que en la costa tresarroyense hay arena, resaltó que por el contrario en otros sitios debe explicar “qué pasó con la arena que ha desaparecido, y no podemos decirles desarmen las dunas forestales y devuelvan esa arena a la playa”. 

La especial recomendación para proteger las playas tresarroyenses pasa –según el doctor Ciencias Naturales- porque “se mantengan esas grandes playas, que logren urbanizarlas sin llegar a la sobre forestación. Nuestro problema es la sobre forestación, fijar totalmente la duna y que empiecen a crecer en altura, y que las playas amplias se hagan cada vez más angostas”, afirmó. 

“Muro costanero” 
Respecto a la propuesta realizada por Carlos Avila para devolver médanos frontales a la playa, Isla respondió: “Le dijimos que íbamos a ver porque están pensando en hacer un muro como el de Claromecó más al este del faro”. 

De inmediato explicó que “no queremos cometer los errores de crear de nuevo un obstáculo entre las dunas vivas y la playa, y que provoquen un problema como en lugares donde quedaron totalmente desconectados la playa, de la avenida costanera, en Claromecó”. 


El convenio fue suscripto por Federico Isla y su colega Germán Bértola en Mar del Plata, el lunes 6 de enero


Luego contó que cuando el director del organismo descentralizado le propuso la idea de “hacer un muro costanero más allá del faro, lo que le dijimos es que en esta nueva etapa vamos a estudiar bien ese tema. Ahora lo que hicimos fue hacer perfiles de playa muy puntuales en la zona del reloj, en Cazadores (Posta del Faro) y en Dunamar cerca de la desembocadura”. 

Sobre el interés de extender la urbanización hacia el este del faro, Isla dijo que le contó a Avila sobre “un lugar espectacular que es la barranca de arena con conchillas, que es un sitio único en la provincia de Buenos Aires”.

Por eso el investigador observó que “si se va a extender Claromecó hacia el este, hay que analizarlo muy bien para conservar eso y que no termine construyendo un muro que interrumpa la comunicación entre la dunas litorales y la playa”. 

Repensar 
De acuerdo al convenio firmado por los próximos dos años, Isla, mencionó que continuarán con los perfiles de playa cada dos meses, pero también incorporando al seguimiento algunas lagunas ubicadas entre los médanos de la zona de Reta y que cada tanto salen al mar. 

Sobre el cierre, el también director del Instituto de Geología de Costas y del Cuaternario de Mar del Plata dijo a La Voz del Pueblo: “llegamos con entusiasmo por el tema de Claromecó, y nos encontramos con que hay problemas para repensar en Dunamar y el futuro del balneario Reta”.