El Campo

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El maíz superó las expectativas, la Cooperativa de Cascallares también

21|10|19 09:10 hs.

Por Jorge González y Carlos María Mendiberri* 


La siembra de cultivo de maíz en la zona fue tomando fuerza en los últimos tres años y se ha hecho más relevante en ésta última campaña de la mano de la genética, manejo y valores del cereal que motivaron el aumento del área con respecto a ciclos anteriores.

En la zona de influencia de la Cooperativa, la superficie de maíz se incrementó en un 20% respecto a la campaña anterior, tomando como referencia la venta de semilla híbrida. 

Si tenemos que hacer una lectura sobre lo que aporta este cultivo desde lo agronómico, no se puede dejar de mencionar la sustentabilidad del sistema como principal beneficio, y desde lo económico da un empuje a la economía que gira a su alrededor que duplica a los otros cultivos de gruesa ya que se ve traducido en más insumos, fletes, etc. La campaña 2018/19 se caracterizó por ser muy dura desde lo climático, principalmente por el déficit de lluvias en los meses donde el maíz entra en su estado crítico, con el agregado de las bajas temperaturas, que en casos puntuales sumaron alguna merma en los rendimientos. 

La suma de precipitaciones desde diciembre hasta abril para la mayor parte de la zona no superó los 200 milímetros, ubicándose 100 milímetros por debajo de la media. Sin embargo el cultivo capitalizó con creces el agua caída en el mes de noviembre, donde hubo un acumulado importante que rondó los 140 milímetros. 

El rendimiento promedio que obtuvieron los socios de la Cooperativa ronda los 8.000 kilos, superando ampliamente al promedio histórico del cultivo en la zona.

Cuando se analizan los rendimientos por zona, en Cascallares se obtuvieron los rendimientos medios más altos, algo parecido se dio en la zona de El Carretero aunque con mayor dispersión de rindes. Generalizando podríamos mencionar lotes de 10.000 kg/ha como los de mayor rinde y un piso de 4.000 kg/ah en aquellos lotes con mayores limitaciones de suelo y precipitaciones. 



Pese a tener las lluvias como principal factor en contra, la genética, tecnología de insumos y manejo hicieron que el cultivo tuviera un desempeño muy bueno en todos los ambientes, dándose los mejores resultados para los que optaron por fechas de siembras más tardías. 

Cuando hablamos de manejo, nos referimos a dos variables principales que son fecha de siembra y el ajuste de densidades junto al uso de materiales con alto grado de compensación por medio de producción de dobles espigas o macollos. Hoy el socio está sembrando el maíz en un rango de densidades que van desde las 28.000 a 55.000 semillas/ha, muy por debajo de lo que se hacía hace una década. 

Si analizamos en conjunto al maíz con la soja de primera, los dos en un mismo lote o campo, para diferentes zonas, vemos que el rendimiento relativo del maíz fue superior en la mayoría de los casos, tanto para rendimientos bajos como altos. Lo que se traduce en mejores resultados económicos respecto a la soja, sobre todo cuando la relación del valor de venta de ésta última no duplica al del cereal. Las bajas precipitaciones de febrero y marzo hicieron que las ventajas productivas del maíz sobre la soja fueran aún mayores. 

El maíz, como otros cultivos, tiene características que no lo favorecen: el mayor costo de implantación, la demora en la cosecha y la liberación tardía de los lotes serían las principales. Sin embargo, la ventajas de logística y costo de secado que ofrece la Cooperativa a los asociados hicieron que la época de cosecha se adelantara, levantando lotes con humedad para poder sembrar cultivos de fina. 

En la campaña que está culminada, la Cooperativa recibió 69.000 toneladas de maíz, con un promedio de humedad de 18%. Se bonificó el servicio de secadora en un 50%, beneficiando a los asociados con un ahorro aproximado de 10 dólares por tonelada, totalizando los 690.000 dólares. 

El compromiso de cumplir en tiempo y forma los contratos de futuros hechos en su momento en nuestra Cooperativa fue gracias a la logística que tiene de acondicionado del cereal. 

Una cosechadora en el campo cosecha 300.000 kilos por día, si tomamos dimensión de lo que significan varias cosechadoras al mismo tiempo, es imposible sin una estructura de relevancia manejar semejante volumen.

De segunda
El maíz como cultivo de segunda está dando sus primeros pasos y en esta campaña no fue la estrella. La fecha de siembra tardía, la nula acumulación de agua en el perfil a la hora de la implantación sumado a las escasas precipitaciones durante su ciclo y las bajas temperaturas durante el llenado dieron como resultado rendimientos muy dispares, en general, más bajos de los estimados, principalmente por los factores que afectaron el llenado y por consiguiente hubo pérdidas de calidad comercial, principalmente por bajo peso hectolítrico. 

*Ingenieros agrónomos de la Cooperativa de Cascallares