La ballena en descomposición que apareció en el 2do salto, fue objeto de investigación del Ecofam

Claro, Reta y Orense

Dialogamos con Rubén Dellacasa y Analía Belaus

El trabajo de Ecofam en Claromecó

26|01|22 10:22 hs.

El objetivo de la organización es dar respuesta a interrogantes sobre la fauna marina. En nuestra costa, Analía Belaus es una de las referentes del movimiento, quien reflexionó con La Voz del Pueblo el grave problema que significa la contaminación para el ecosistema


La agrupación Ecofam, que sus siglas significan “Equipo costero de observación de fauna de ambiente marino”, surgió en los años 2006/2008 cuando en nuestra costa aparecieron gran cantidad de pingüinos muertos durante la migración que estos realizan desde la Patagonia hasta el sur de Brasil, inclusive. 

El objetivo del grupo era dar respuesta a interrogantes como el por qué aparecieron muertos, o si era normal, y se creó el programa. La Voz del Pueblo dialogó mediante videollamada con el biólogo Rubén Dellacasa, quien actualmente vive en Tandil y explicó de qué se trata dicho programa. “Tiene varias aristas, educativo, científico y con participación ciudadana. En esta edición lo llevan adelante el programa marino de Aves Argentinas, junto con la estación hidrobiológica de Puerto Quequén, que depende del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia de Buenos Aires”, contó. 

En tal sentido, mencionó que “se trabaja sobre tres grupos principales de animales que son vertebrados grandes, aves marinas, mamíferos marinos y tortugas marinas. La elección de esos grupos no es caprichosa, sino que tiene que ver con que estos están en el top de la cadena alimentaria y muchas veces son buenos indicadores con lo que está pasando en el ambiente en general”. 


El equipo realiza caminatas por la playa en busca de animales vivos o muertos. En este último caso, toman medidas, sacan muestras y si es posible los mueven de lugar para que continúen con el ciclo natural de descomposición


Además, agregó que la extensión del programa va desde Reta hasta el sur de Mar del Plata, 230 kilómetros de costa y “se agregaron dos nodos: uno de ellos en el Partido de La Costa en Nueva Atlantis y otro en Punta Lara cerca de La Plata”. 

Destacó que “se les brinda capacitan a voluntarios, personas que viven en las localidades costeras, para que puedan identificar de qué especies son los restos que encontraron en la playa mediante una serie de guías, basándose en las características de forma, coloración y demás. Ellos registran esos hallazgos con la fecha, la posición geográfica y suben fotografías”. 

Señaló que esta segunda parte del programa comenzó en marzo de 2020, que por motivos de pandemia los voluntarios no pudieron salir a trabajar en campo hasta septiembre de ese mismo año. Desde esa fecha “se llevan en todas las zonas registrados unos 1300 animales muertos en la playa de estos tres grupos”.


En junio del año pasado, en el segundo salto apareció una ballena en descomposición, situación que fue atendida por los miembros de Ecofam



Subrayó que en marzo de este año finalizará esta etapa y presentará el informe final a National Geographic, sponsor de la misma. 

Finalmente comentó que en el sitio web hay un apartado de preguntas frecuentes y una serie de videos de capacitaciones, para interesados que quieran sumarse. También pueden escribir al mail ecofam@avesargentinas.org.ar para más información.

Contaminación en la playa 
Analia Belaus, licenciada en Aprovechamiento de Recursos Naturales Renovables, integrante de las agrupaciones COA Tres Cauquenes y Nativas, y voluntaria coordinadora en Claromecó de Ecofam, estuvo presente durante la entrevista con Rubén Dellacassa y brindó detalles de su trabajo en nuestra costa y sobre cómo actuar ante la presencia de fauna marina muerta o viva.


Analía Belaus, miembro de Ecofam en Claromecó


Consideró que “directa o indirectamente contaminación somos todos. Si estamos en la playa y se nos escapa una bolsa o tiramos una colilla de cigarrillo, son hábitos que podemos mejorar”. 

Explicó que “las colillas de cigarrillo quedan flotando, las bolsas de nylon se confunden con medusas, los papeles plateados como envases de papas fritas, caramelos, parecen pececitos y los consumen”. 


El equipo realiza caminatas por la playa en busca de animales vivos o muertos. En este último caso, toman medidas, sacan muestras y si es posible los mueven de lugar para que continúen con el ciclo natural de descomposición


En el caso de las tortugas, que se han registrado en el programa de Ecofam, Analía indicó que cuando fueron llevadas a centros de investigación y se realizó la apertura del estómago “tienen gran cantidad de plásticos y lo interesante es que el plástico no las mata, sino que fue ingerido creyendo que era alimento, queda en el estómago, se acumula y genera como una boya que hace que floten. Su forma de alimentación es hundiéndose para buscar los peces, y al flotar no puede bucear y comer alimento, lo que la impide seguir haciéndolo como corresponde”. 

Contó asimismo que “al igual que nosotros, el plástico no lo digieren y eso se acumula. Es una muerte lenta por desnutrición, pero la causa es la basura que arrojamos nosotros desde la costa, de lo que viene por el arroyo, por el aire porque voló y desde el mar por embarcaciones desde grandes y hasta los mismos kayak”. 

Recordó que en junio de 2021 apareció en la zona del segundo salto una ballena muerta. En tal sentido Analía comentó que “la ballena Yubarta que apareció el año pasado salió muerta. Había aves como chimangos o caranchos que se alimentan en el mar que venían con ella. Cuando se deteriore, vamos a encontrar basura seguramente”. 

Explicó que las ballenas para alimentarse “abren la boca, ingresa el agua y cuando cierra la boca queda atrapado el alimento y también ingresa basura, nylon, plásticos, animales enredados, por eso “lo que terminó matando a la ballena es parte del estudio”. 



Señaló que actualmente “la ballena aún se está descomponiendo en la playa. Todavía hay grasa pero forma parte del ciclo de nutrientes de la naturaleza donde permanentemente mueren seres vivos. El problema es cuando se desequilibra, cuando tenes una mortandad mucho más alta de lo que el propio ecosistema puede resolver”, destacando que “para la naturaleza eso no es basura, es un residuo a lo que no estamos acostumbrados a ver y nos molestan como turistas”. 

Finalmente agregó que “en las caminatas de la playa en búsqueda de fauna viva o muerta, llevan guantes y una lana roja para censar animales”, resaltando que en el caso de que una persona encuentre fauna deben dar aviso “para que podamos tomar medidas, sacar muestras y no moverla por cuestiones de seguridad e higiene. Tienen virus que nos pueden generar irritación o descompostura, por eso no hay que tocarlos y hay que dar aviso así lo retiramos a un lugar, si se puede trasladar, para que siga el proceso natural de descomposición”. 

En el caso de fauna viva, se puede observarlos a una distancia de 10 metros, “porque se estresan. Si salen enredados, dar aviso porque se van a defender”.

Las personas interesadas en incorporarse como voluntarios o participar de las caminatas por la playa pueden comunicarse al teléfono 261-597-6580 de Analía Belaus.



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