Patricia Irazar

Claro, Reta y Orense

Patricia Irazar, del resto bar El Reencuentro de Orense

“Lo que me caracteriza es la permanencia”

24|12|21 11:49 hs.

Patricia Irazar es responsable del resto bar El Reencuentro, el cual está ubicado en el Balneario Orense desde el 2005. El local se encuentra frente a lo que era, en su momento, el hotel Bahía. Oriunda de la localidad de Merlo, provincia de Buenos Aires, en el 2000 se mudó con su familia a Balneario Orense. Y nunca más se fue de allí. 


En 2005, abrió este local que al principio funcionaba solamente como una heladería con tortas. Pero el tiempo hizo que le fuera agregando más servicios para fortalecer el confort y la comodidad de sus clientes. 

En diálogo con La Voz del Pueblo, Patricia Irazar manifestó que “cuando vinimos al pueblo, buscamos mejorar nuestra calidad de vida. Tengo cinco hijos del corazón, adoptivos. Yo conocía el balneario porque desde los 18 años venía a veranear, año 1984. En el 2000, decidimos venir a radicarnos acá para darnos una mejor calidad de vida, es la realidad. No me arrepiento del camino tomado”. 

Además, es profesora de gimnasia y de yoga. Comenzó a dar clases en Tres Arroyos y en Orense. Y la vida, la premió por ello. “En 2005 cuando tenía el terreno, hice el local y siempre lo trabajamos en familia. Estamos muy contentos por eso. Ganamos en calidad de vida y pienso que cuando uno elige el lugar, el lugar también te elige a vos”, agregó. 

Este emprendimiento comercial y los servicios que el mismo ofrece son heladería, café, postres, tragos, cerveza artesanal y hace cinco años, pudo agrandar el lugar. “Siempre nos gustó apostar por lo que amamos. Es bastante grande y lo que empezamos a brindar antes de la pandemia, son diferentes shows artísticos. El único local que da café express, tortas y postres, la gente los consume en nuestro comercio. Nos conocen y eligen. Somos agradecidos, ya que nos llena el alma y nos reconforta en todo momento”, subrayó Irazar. 


El Reencuentro, un resto bar en Balneario Orense para pasarla bien con amigos y la familia


Esta opción la tomó porque su clientela siempre le solicitó incorporar propuestas y por eso decidió darle un espacio a los que saben, para que demuestren su arte. Ante esta situación, dijo que “sea rock, tango, folcklore, jazz y varios géneros más. Se arman grandes shows y a la gente eso le gusta. Este año no pude hacer nada de eso por la situación sanitaria, claro está. Pero volveremos al ruedo”.

Identidad 
Tras vivir hace muchos años en Balneario Orense, siente que el pueblo ya es parte de su vida y es feliz por eso. Con respecto a su lugar y al sentido de pertenencia que pudo ir forjando con el paso del tiempo, consideró que “siempre sentí y observé que se reencontraban las familias y los amigos. Tan simple como eso. En mi casa somos un grupo numeroso y siempre hay gente, en cantidad. Mis hijos se encontraban en el verano con sus amigos, y cada familia, con sus amigos. Se fueron formando grupos y eso es maravilloso. Cuando puse el bar, me pasó lo mismo. Por eso es que decidí ponerle ese nombre”. 

Cuando se inició en el rubro gastronómico, sus hijos ya estaban bastante grandes y decidió seguir innovando. Lo abrió también en el invierno e implementó el restaurant. “La gente de Tres Arroyos los fines de semana, siempre se hace una escapada. Uno de mis eslogans por aquel entonces, era abierto todo el año, todos los días, todo el día. Ahora ya restaurant no tengo porque con la pandemia, me tuve que amoldar al sistema de delivery”, reflexionó. 

Un nuevo verano 
Al ser consultada sobre las perspectivas para esta temporada que ya dio comienzo en nuestro distrito, Patricia Irazar manifestó que “son positivas y las mejores, porque soy muy optimista. Uno se basa en los alquileres y por más que se diga que hay mucha gente que viene, hay una capacidad limitada donde se puede incrementar un poco cada año”. 

A su lugar de trabajo le pone siempre la mejor energía y toda su impronta. “Yo apunto a darle trabajo a mucha gente. No importa si no saben algo, todo se aprende y hay tiempo para ello. Quiero que la energía fluya y trato de transmitirle eso al cliente. Yo como dueña trabajo a la par de los chicos, mi labor es de 18 horas por día. Cocino, atiendo, estoy en la caja. Hago de todo, y más aún en verano. Lo que a mí me caracteriza es la permanencia”, reflexionó con énfasis.

Para este verano implementará algo nuevo, ya que en la parte de atrás del comercio cuenta con un patio y eso le dará un plus. “En ese parque, voy a dar clases de yoga y talleres de meditación como intercambio de energías. La gente viene de vacaciones y si elige este lugar es por algo, creo. Además, estoy implementando postres naturistas, veganos y licuados de todo tipo”, afirmó. 

Por otra parte, se considera un ser muy especial. En este sentido, expresó que “como soy terapeuta, creo que hay que saber separar lo que es el comercio de la parte espiritual. Siempre trato de dar el mejor servicio posible. El lugar a mí me representa, la paz no tiene precio y no se negocia. Este lugar te da eso, tranquilidad. Le pongo todo el amor a lo que hago. Nunca puede ir mal pensando así, creo. No soy netamente comerciante, pienso que la presencia pasa por otro lado también”.

Por último, puso de manifiesto que atienden a partir de las 11 de la mañana hasta el cierre, que puede rondar entre las 2 y 3 de la mañana, todos los días. 

En redes sociales, se lo puede ubicar en Facebook e Instagram como @elreencuentro. “Quiero agradecer a la gente del lugar, a los turistas, a los amigos que siempre vienen y nos eligen, apostando a nuestra casa y me dan la posibilidad de brindarles un servicio con lo que uno sabe hacer. Deseo felices fiestas y buen cierre de año para todos y gracias por elegirnos”, finalizó con emoción.