La denuncia publicada en redes sociales por su hermana, instantes después del robo

Policiales

Ocurrió anoche

La chocan, la derriban de su moto y la golpean en el piso para robarle

22|12|21 08:52 hs.

Una docente que vive en la sección quintas de Tres Arroyos sufrió un violento asalto a manos de dos delincuentes que la interceptaron cuando volvía en moto a su casa, la derribaron del vehículo y, una vez en el piso, la sometieron a una feroz golpiza para robarle. 


La víctima del dramático episodio ocurrido el lunes alrededor de las 21 en un tramo de avenida Belgrano al 3600, fue Liliana Brosio, una docente de matemáticas y física de la Escuela Técnica, de 55 años, que actualmente se encuentra de licencia a raíz de una enfermedad grave que la aqueja, y a quien los delincuentes le robaron su moto y el teléfono celular. 

Brosio vive hace años en una quinta de Belgrano al 4000, donde justamente se fue a vivir para cortar con los repetidos robos que venía sufriendo, “esta quinta la compré para irme a vivir el día que me jubile. Pero me tuve que anticipar porque me estaban robando todo. A diferencia de lo ocurrido ayer (por el lunes), cuando los veía (a los ladrones) se iban corriendo. Nunca había tomado contacto físico con los delincuentes como esta vez”, comentó a LA VOZ DEL PUEBLO. 

El incidente comenzó a gestarse cuando, en momentos que regresaba a su casa, pasó por el Parque Miedan, donde notó que dos sujetos sospechosos la habían visto. 

Estos mismos delincuentes comenzaron a seguirla y, cuando vieron que doblaba en Belgrano rumbo a la sección quintas, decidieron intervenir. “Nunca había sentido que me privaban de mi libertad físicamente. Al haberme robado tantas veces sí sentí que atentaban contra mi seguridad, contra los derechos a las libertades individuales que tenemos los ciudadanos. Me sentía muy mal, pero nunca había llegado a una situación límite de esta naturaleza”, comentó antes de referirse al hecho. 

Choque y golpes
Iba en moto rumbo a su casa, cuando otra moto similar a la suya, una Zanella de 110cc, primero la choca desde atrás y la saca del camino, sin hacerle perder el equilibrio. 

Ante esa situación, el acompañante de la otra moto, le ordenó al conductor que la choque más fuerte, luego de lo cual logró hacerla caer. “Al chocarme la rueda con la moto, la primera vez no caí. A partir de ahí, con mucha bronca y mucha violencia, el que iba atrás le dijo al que manejaba, que lo hiciera más fuerte porque ‘la gorda’ con todos los improperios e insultos, ‘no había caído’”, dijo y agregó, “en el primer golpe, me saca del camino, logré reincorporarme para seguir, y cuando me volvió a dar más fuerte, caí sobre mi lado izquierdo. Tratando de cuidar el derecho, que es donde padezco una enfermedad”. 

Tras eso, el acompañante, descendió de su moto y comenzó a patearla en el piso exigiéndole que le entregue sus pertenencias, “se acercó el de atrás, no estaba sacado, no lo sentí drogado, para mí es así su naturaleza. No gritaban, me insultaban, me dieron una tremenda pateadura en la zona anal y vaginal, les pedí que por favor en la parte superior no y ellos me decían ‘entregá la moto gorda, entregá la moto’”. 

Después de 20 años en el que le robaron otras tantas veces, aunque como se menciona arriba, nunca con tanta violencia, Liliana tiene miedo, “estoy con mucho miedo porque veo que la violencia va in crescendo, en aumento”, reconoce en el cierre, antes de indicar que, una vez que logró reunir la documentación de su moto, pudo realizar la correspondiente denuncia penal. 

Mientras tanto, como cada vez más tresarroyenses, deberá aprender a vivir con miedo y las privaciones que la inseguridad va creando en su vida cotidiana.