Deportes

Por Jorge López de Ipiña

Sentimientos de una gran noche

14|12|21 12:16 hs.


El cierre de año del básquet tresarroyense nos regaló una noche cargada de sensaciones y sentimientos, de esas vivencias que le darán lugar a los recuerdos por el valor de los hechos y la calidad de los acontecimientos. 

Para empezar, y en el hecho más significativo de todos, fuimos testigos de un merecido y emocionante acto como fue que la dirigencia de Costa Sud le pusiera a su estadio el nombre de Osvaldo Goizueta. Ver al Vasco parado con su siempre imponente imagen, me remitió a las épocas en que brilló en el básquet nacional y por lo que se transformó en un referente e ídolo de los tresarroyenses. Pero a su vez verlo tan emocionado, no pudiendo sostener las lágrimas, me dieron la real dimensión del valor que el propio Goizueta le daba a esta distinción. 

Figuras del básquet de siempre acompañaron a uno de los mejores deportistas de nuestra ciudad; por ejemplo, Alberto Antón le entregó un presente en nombre del club Costa Sud; también estuvieron Carlos Spaccesi, Ernesto Fuhrer, Pícaro, Miguel Locatelli, por hablar de gente de su época. La familia lo acompañó a pleno desde lo emocional como en lo físico; Horacio Hid le regaló unas hermosas palabras recordando parte de su vida y su eterno vínculo con el Oriverde, y el público rubricó con repetidos aplausos su eterna admiración. 

Seguidamente, y con un estadio lleno como hacía mucho no se veía, Argentino y Huracán armaron una final que dignificó el básquet local, con dos técnicos de alto vuelo. Uno como Gabriel Colamarino desde la experiencia e inteligencia, y otro como Manuel Locatelli que en su debut le agregó a su equipo destellos de lo que él fue como jugador. 

Y las emociones cobraban vida; saltaban de los corazones de Argentino para las humanidades de la gente de Argentino. Ambos se creían y merecían ser campeones; la gloria se abrazó con la gente de Argentino Junior. 

Pero como los sentimientos también conocen el sabor amargo o negativo, quedaron algunas situaciones que le quitaron brillo a la fiesta. Primero fue la grave lesión de Agustín Bayúgar cuando faltaba poco más de 2 minutos para terminar el juego; el escolta del Globo sufrió fractura con desplazamiento en la muñeca del brazo izquierdo al caer mal tras una falta de Montes. Esta dolorosa acción, que le quita a Bayúgar la posibilidad de sumarse en enero próximo a Unión de Río Colorado para jugar el Federal A, como ya tenía arreglado, transformó una parte del ambiente donde la tensión se apoderó de esa porción. Y en otra postal para nada feliz, no fue positivo ver al titular de la ATB, Martín Goizueta, discutiendo acaloradamente con el árbitro principal Lucas Bianco, cuando la figura e investidura del presidente debe ser sinónimo de imparcialidad y armonía.