El grupo hoy. Luego de mucho tiempo, los ex alumnos se reunieron y compartieron un extenso almuerzo

Sociales

Los del Industrial

28|11|21 09:29 hs.

Texto Valentina Pereyra 

Fotos y entrevista Marianela Hut 

Martes. Hora de la videollamada. Computadoras y teléfonos listos. Conectividad chequeada, auriculares colocados, imprescindibles, sobre todo cuando cuentan anécdotas no tan educativas. Arranca el zoom y los abrazos virtuales se mezclan con las risas del corazón. 

Miércoles. Hora de encuentro presencial. Valijas hechas y deshechas, hoteles, amigos y familia. Reserva en el comedor de la Sociedad Rural. Reunión en la puerta de la Escuela de Educación Técnica N° 1 Don José de San Martín. 

Se juntaron por primera vez en marzo de 1964 y desde ese momento consagraron su amistad. En el trayecto alguno quedó en el camino, otros se recibieron en cuarto año de auxiliares o se incorporaron en el trayecto. En 1969 egresaron 14 alumnos del grupo original, pero son muchos más los que transitaron las aulas de la Escuela Secundaria Técnica N°1. Hubo quienes terminaron de cursar en el ‘67 y en el ‘70 y son parte de la misma historia. 

Rostros relucientes que no pueden contener la emoción ni el asombro por los cambios o la nostalgia por lo que fue. Las palabras se atropellan, no piden permiso, salen sueltas, libres, avasalladoras. Las palabras intentan contar toda una vida, no solo de amistad y compañerismo, sino toda una vida de orgullo y respeto por la institución que los motivó, educó y contuvo durante sus años mozos. 

Tenían 12 años cuando ingresaron -algunos ya con 13 cumplidos-, entraron niños y salieron hombres y mujeres, entraron con algún o ningún conocimiento previo, salieron Técnicos Electromecánicos. El mundo les dio cobijo, el día que emigraron de la ciudad a estudiar o a trabajar no se despidieron, dieron un hasta luego, un pronto volveremos a vernos. Y así fue.


El grupo con las primeras mujeres egresadas


Hubo alumnos que decidieron seguir sus estudios universitarios así que partieron hacia Bahía Blanca, a la Universidad Nacional del Sud, la mayoría a estudiar alguna ingeniería. Otros eligieron destinos diferentes, pero siempre siguieron en contacto.

Cuando el director Rodolfo Liva les entregó el diploma se recibieron de ex egresados de la ENET y eso es una categoría especialísima, casi de elite. Los alumnos que llegaban a las altas casas de estudio desde la Escuela Técnica se destacaban. Tal el caso del primer examen de análisis matemático que debieron rendir para el ingreso a las carreras de ingeniería en la UNS. Hubo más de 600 alumnos evaluándose, de ellos, 450 “se sacaron cero redondo”, mientras que a los del industrial de Tres Arroyos les fue muy bien en esta y otras pruebas que enfrentaron durante la carrera. 

“Él usaba sus conocimientos para levantar chicas, con la excusa de que las ayudaba a estudiar lo que no entendían”, recuerdan en medio de risotadas contagiosas.

Anécdotas 
Contaremos en esta parte del relato algunas anécdotas de las miles que surgen en el hall de la Escuela Técnica. 

Nabo, Cholo, Petiso, Matraca, Manco, Carpincho, Paisano, Ruso, Rata, Gallego, Bicho, Loco, Pipi, Pitu y Cedul, conservan sus apodos que no se gastaron ni perdieron con el tiempo. 

“El profesor de Educación Democrática, Lacabe, llamó al “queso Cerri” al frente y le dijo que definiera la palabra LIBERTAD. El alumno se paró derecho y con gran seriedad respondió: la libertad es libre. Tal contestación le valió un hermoso cero”.

“Ferro era preceptor y siempre entraba a revisar los baños. Un día llegó y del humo que había no podía ni avanzar. Enojado se dirige a los que agarró in fraganti y les dijo: ‘Si ustedes hacen esto, fuman en el baño ¿Qué le queda a los más chicos?’ La respuesta del más pícaro fue: los puchos”. 


El último miércoles, los egresados recorrieron las instalaciones de la Escuela Técnica


Salta, Chaves, Tres Arroyos, Bahía Blanca, Trenque Lauquen, Necochea, Villa Devoto (CABA), Mar del Plata, Vicente López, Estados Unidos, Juárez, Córdoba, Elibar, España, son sus lugares de residencia. Las distancias los amarró y la amistad los trajo de vuelta. 

“Entré a la Escuela Técnica a los 12 años y salí a los ‘62“, dice Juan Carlos Parente, director de la ENET de Benito Juárez desde los 24 años y padrino de una institución similar en la ciudad de Laprida. 

En el grupo de egresados del ‘69 hay dos mujeres de las seis que iniciaron la cursada en 1964. Entre ellas, Ana Lía Usberto quien fuera regente de la Escuela Técnica y dedicara su vida a la educación. 

Ese año, hubo otra marca distintiva para la escuela: egresaban por primera vez mujeres. Una escuela en la que las maquinarias, los motores, tornos, herramientas, partes de autos predominaban, las chicas se le animaron e hicieron la diferencia. 


El antes y el después. Mismo lugar, mismos alumnos, mismo espíritu



“Fuimos compañeros de las chicas por los seis años, fue natural desde el primer día, las seis chicas cursaban con nosotros en 1° 1° y siempre tuvimos un trato muy familiar; de ese grupo se recibieron dos: Ana Lía Usberto y Nilda Luján Menna”.

“Todos empezamos en el ‘64 y catorce egresamos en el ‘69, algunos se quedaron o por intercambios a otro país o porque egresaron con un título intermedio, pero en algún momento fuimos juntos”. 

Norberto Fuentes fue de los primeros alumnos que viajaron a Estados Unidos por un programa de intercambio del Rotary. “Me fui en el ‘68 a Pensilvania un año y fue una experiencia extraordinaria, seguí estudiando y terminé el último año de electrónica, después volví y completé el quinto y sexto año en la Escuela Técnica. Me alojé en casa de familia y asistí a clases normales en ese país”. Cuando egresó fue a estudiar agronomía a Bahía Blanca, carrera que no finalizó y se dedicó a trabajar en Sanidad Animal.

“Desgraciadamente tenemos relación toda la vida”, dice el Gallego Jurado y todos largan su risa. “Muchos de nosotros nos fuimos a estudiar juntos, es una amistad de toda la vida que mantenemos hasta la actualidad”. 


Luego de muchos años, volvieron a sentarse en aquellos bancos que fueron testigos de tantos momentos


Están unidos por espíritu y por el grupo de Whatsapp. “Nos encontramos por Zoom todos los martes y en esas charlas nos vamos a acordando de a poco situaciones vividas y con eso podemos escribir un libro”. Los chistes y anécdotas dejan por un ratito paso a la “cosa seria”. 

Es que se trata de transmitir los sentimientos hacia la Escuela Técnica: “Esta escuela es única, no hay muchas, no conozco otra tan excepcional… para los que seguimos ingeniería fue fundamental, en el ‘70 había curso de ingreso y se notó la solidez de la formación y de las herramientas que manejábamos”.

El recorrido se hace eterno, la visita a los salones y volver a sentarse en aquellos mágicos bancos que guardan tantos secretos y aventuras. Entrar en el taller y leer la frase del general San Martín, “Serás lo que debas ser o no serás nada”, les recuerda los valores que cobijan esas paredes.

Todo los signó, especialmente la amistad, y de eso, no se vuelve. O sí, se vuelve, pero a disfrutar de la vida en la escuela que los educó. 

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En el diario
En 1969 la Escuela Técnica tuvo sus primeras dos mujeres egresadas. La noticia se hizo eco en la ciudad y así lo publicaba La Voz del Pueblo.