Alberto Luis Paguegui

La Ciudad

Comenzaron con las tareas

A reparar el cielorraso del Salón Blanco

05|10|21 12:18 hs.

A fines del mes de julio de este año, personal de limpieza que realizaba sus tareas laborales habituales en la Municipalidad de Tres Arroyos, advirtió al ingresar al Salón Blanco que se había caído parte del cielorraso del lugar. 


Como consecuencia de este desprendimiento, material, polvillo y escombros quedaron esparcidos sobre algunas bancas, así como en sectores del piso; también un micrófono sufrió daños. 

No es la primera vez que sucede un hecho de estas características, en un lugar que tiene un valor histórico para la ciudad. Cuando se produjo la mencionada caída, no había nadie en su interior, por lo que no hubo que lamentar ningún lesionado. Por esta razón, las sesiones del Concejo se están realizando en uno de los pasillos de la planta alta del edificio, en horas de la tarde, cuando no hay circulación de vecinos.


El 29 de julio se detectó la caída de parte del cielorraso


Ante este cuadro de situación, ayer por la mañana en el municipio dieron comienzo los trabajos de arreglo correspondiente por parte de los yeseros, que asistieron desde bien temprano para comenzar con las tareas acordadas. 

Minutos antes de que pongan manos a la obra, La Voz del Pueblo pudo dialogar con uno de los yeseros encargados de llevar adelante estos arreglos, los cuales demandarán alrededor de una semana. 

Se trata de Alberto Luis Paguegui, quien destacó que “los acomodos que vamos a hacer son remiendos de yeso, sobre todo en la partes que se han caído. Se va a tirar todo lo que está flojo y haremos trabajos principalmente de reparación. Vamos a concretar diferentes arreglos de moldura y todo lo que haga falta. Es un edificio antiguo y debemos mirar bien como está todo. Lo que haga falta, se hará”. 

Según indicó el especialista, se estima que requerirán entre cuatro y cinco días aproximadamente. “Todo depende, ya que uno va viendo cuando está arriba del andamio. Ves lo que está flojo o suelto y lo que hay que arreglar. Es un trabajo delicado y debemos mirar bien los detalles también”, agregó. 


2007

 El año en que Paguegui intervino en la restauración del despacho del intendente

Al describir las características de la labor, Paguegui manifestó que “trabajaré con mi socio, Ricardo Spikerman. El lugar, en general está bueno. Lo que sucede es que durante tantos años que no se cambiaron los techos y al tener muchas lluvias encima, tiene un espesor que se usaba antes, por lo cual el grueso se hacía con polvo de ladrillo. Es un espesor como de dos centímetros y medio, lo que hace que sea muy pesado”.
 

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La cantidad aproximada de días que se requerirán para los arreglos 

 
Entre otras apreciaciones, habló de la incidencia del agua y de los años que posee la estructura. Puntualizó que estos yesos están hechos desde el año 1913, hace más de un siglo, por lo que se perciben las consecuencias del paso del tiempo. “No es complicado el trabajo que tenemos que hacer. Lleva mucho tiempo, sí, la cuestión de armar los andamios porque está a entre siete y ocho metros de altura. No es lo mismo que trabajar a dos o tres metros. Inclusive, hemos restaurado alguna parte de las galerías de este lugar, donde hicimos todo nuevo un techo cerca del baño, años atrás”, recordó.

“Tratamos de estar” 
Paguegui se desempeñó en diversas oportunidades en instalaciones municipales. A modo de ejemplo, puntualizó que se llevó a cabo en 2007 una restauración en el despacho del intendente. “En ese momento, estaba en una situación parecida a la del techo del Salón Blanco, pero nada más que eran molduras en paredes. Siempre tratamos de mantener el lugar y hacer nuestro trabajo de la mejor manera posible. Somos proveedores del municipio y cuando algo se rompe, tratamos de estar”, subrayó. 

Es un oficio que no tiene gran cantidad de integrantes en el distrito, no es simple hallar personas capacitadas en este rubro. Por esta razón, se postergó un poco la presencia en el Salón Blanco, ya que tenía compromisos previos por cumplir en otras obras. “Quedan pocos yeseros, por eso es que tuvieron que esperar alrededor de un mes. Estamos tapados de ocupaciones gracias a Dios. Vamos escalonando los distintos trabajos que tenemos, porque no damos abasto”, finalizó.