La Ciudad

Alfredo Valeria y su experiencia en el rubro

"El pintor es también un profesional"

21|09|21 10:19 hs.


Desde hace 40 años, Alfredo Valerio forma parte del rubro de la pintura. Se inició como pintor de obra, cuando tenía 15 años, formó una sociedad posteriormente con su hermano Néstor y en 2006, adquirió un comercio que lleva el nombre Mundo Color. Brindó su testimonio, al celebrarse hoy el Día del Pintor.

Recuerda que “empecé a trabajar a los 11. Barría talleres, cortaba el pasto, fui caddie de golf, cadete de farmacia y en la droguería. A los 15 me quedé sin trabajo en la droguería, vi un cartelito en el diario que se buscaba empleado, fui y quien necesitaba una persona era uno de los pintores más grandes que tuvo Tres Arroyos, Jorge Cantera. Ahí empecé en la pintura”. 

Mientras tanto, de noche estudiaba mecánica, tarea que desarrollaba su padre. Admite que en los comienzos “no me gustaba la pintura, pero en el taller de mi viejo no había lugar para que yo fuera a trabajar. Y no me desprendí más de esta actividad”. 

También fue empleado de Roberto Belén, a quien describe como “una gran persona que ya no está, me hice muy amigo, después falleció”. 

A los 21 años comenzó por su cuenta siempre como pintor de obra. La sociedad con su hermano Néstor se originó porque “él estaba en Yamó, pero quería otro tipo de trabajo. Estamos juntos desde hace 34 años”. Actualmente “maneja la parte de obras de pintura y yo el comercio”. 

Cuando dieron los primeros pasos, el Parque Industrial empezaba a crecer. Por este motivo, tenían interés en trabajar con las fábricas, empresas, así como con bancos radicados en la ciudad. Destaca que “registramos a todos los empleados para acceder a estas obras. Es así que nos convocaron desde bancos, en Maltería Quilmes cuando empezó en 1993 con todo el mantenimiento, también en edificios”. Con satisfacción, subraya que “pintamos gran parte de la ciudad”. 

Fue necesario “ampliar el campo de acción”, por lo cual “sacamos el permiso para poder trabajar fuera de la ciudad. Estuvimos en Puerto Madryn, Mendoza, Neuquén, Mar del Plata, Necochea, Tandil, Juárez, Vela, Azul, hemos hecho bancos por todos lados”. 

En el marco de esta expansión, señala que “en 2006 llegamos a tener con la gente subcontratada 45 empleados, hacíamos todos los súper Vea, Easy, tanto pintura como aislación térmica. Yo estaba con dos equipos de gente trabajando afuera y mi hermano con otro personal en Tres Arroyos”. 

Una oportunidad 
La adquisición de la pinturería tuvo lugar en 2006. El esfuerzo y el riesgo asumido fueron grandes, pero valió la pena. 

El comercio había sido iniciado en 1989 por Jorge Cantera, con el nombre de Venecia. Tras la crisis de 2001, quedó en manos de Roque Santovito, a quien Alfredo Valerio conocía. “El no era del rubro, tenía otro negocio. Me preguntó si lo quería comprar, parecía muy lejano para nosotros, muy honesto Roque, hicimos una financiación. Vendí mi casa para pagar la mitad y quedamos por 3 o 4 años hasta la cabeza. Vendimos las dos camionetas que eran casi nuevas porque trabajábamos mucho afuera, hacíamos muchos kilómetros, siempre Ricardo Mayer nos daba una mano porque nos conseguía los vehículos”, dice con gratitud. 

El primer local estuvo ubicado en avenida Rivadavia y Pueyrredón. En 2015 se produjo el traslado a las actuales instalaciones, en 9 de Julio 557, y hace dos años, abrieron una sucursal en avenida Belgrano 956, donde “nos está yendo bien”. 

“Nos fuimos afianzando con el tiempo. Somos una pinturería conocida, mucha gente sabe qué hace décadas trabajamos en pintura, nos vienen a consultar sobre productos y obras, todo eso ayuda”, sostiene. 

El stock 
Por la pandemia, debió cerrar durante un mes. “Es una situación que le ha pegado muchísimo a diversos rubros. En el caso de la construcción fue distinto. Después que se abrió todos los comercios que están con la construcción siguieron trabajando y hasta en algunos meses mejor que antes de la pandemia”, expresa. 

Este año el movimiento se ha reducido un poco, sobre lo cual argumenta que “la gente ha perdido poder adquisitivo, eso se nota”. Y agrega que “igualmente sigue habiendo mucha construcción en la zona”. 

Un objetivo central de Mundo Color ha sido “tener stock. Nos llevó tiempo, pero hoy venís y si necesitás treinta latas de un producto por lo general no tenés que esperar que hagamos un pedido. Es raro que te vayas con las manos vacías”. En productos para obra, Mundo Color es representante en la zona de Venier y Tersuave. “Son dos marcas nacionales, de familias argentinas. Tersuave tiene alrededor de 70 años y Venier 50”, puntualiza. 

En pintura del automotor, trabaja con Roberlo, una empresa española que “realmente tiene muy buena calidad. Y con algunos productos nacionales”. 

Alfredo Valerio describe los cambios en la parte del automotor, que llevan a que predomine actualmente el repintado de piezas. El valor de los materiales afectó esta práctica y “los talleristas que no trabajan con las empresas de seguros están más complicados”. 

No obstante, subraya que “es un área que la fui mejorando con la ayuda de Mauricio Flores, uno de los mejores coloristas de Tres Arroyos. Me fui dando cuenta que en invierno la pintura de obra no se vende tanto y lo que es automotor compensa”. 

“Camiseta puesta” 
Se trata de un negocio familiar. “Cinco personas trabajan con nosotros, incluido mi hijo que tiene 21 años y hace tres que ingresó, no quiso estudiar. Ni bien terminó el secundario arrancó a trabajar, aprendió del rubro, va muy bien”, valora. 

Tres de los empleados prácticamente están desde la apertura de Mundo Color y otro se incorporó en forma más reciente. “Tienen la camiseta puesta, nosotros como patrones tratamos de que ellos estén bien no solamente en la parte laboral todos los días, que puedan trabajar cómodos, sino que les reditúe el trabajo”, explica. 

En este sentido, observa que “hoy es muy complicado porque se ha hecho una brecha entre lo que tiene que pagar el patrón y lo que cobra el empleado. Para el patrón es costoso y para el empleado cuando se lo lleva al bolsillo, no es lo que realmente necesitaría. Como tenemos una muy buena relación, lo hablamos, tratamos de hacer lo mejor posible para que todos nos vayamos a nuestra casa cuando terminamos de trabajar contentos y vengamos contentos al otro día”. 

Entiende que es la manera de garantizar “una buena atención. Que la gente entre y vea que hay buena onda. Sumado a los productos que son de primera línea, Tersuave y Venier están entre los líderes”. 

Hay que lograr “un combo para que en una época muy difícil comercialmente te puedas mantener. Comprar bien, vender y cobrar bien, así como atender de la mejor manera. El empleado tiene que estar contento”. 

Se muestra orgulloso por el personal: “Estoy muy conforme de la gente que trabaja conmigo y los defiendo a muerte, porque es unos de los eslabones más fundamentales del negocio”. 

En su análisis, menciona además que “hace 16 años había cuatro pinturerías en el distrito de Tres Arroyos, hoy somos 15, tenés que estar muy competitivo”. 

Profesionales 
En el cierre de la entrevista, expresa su saludo “a los pintores, que es el día de ellos en realidad. Que la pasen muy bien”. 

A modo de reflexión, plantea: “Generalmente todos los rubros son profesionales y el pintor era el que venía en bicicleta con la escalera al hombro. Tengan en cuenta que es un profesional también, si querés que te haga un buen trabajo con la pintura necesitás a alguien que lo sea. Es algo que nosotros siempre quisimos marcar. Un saludo muy grande para ellos, para los colegas y por supuesto para los clientes que hacen que esto se mantenga”.