Los dos locales ubicados en Betolaza y 25 de Mayo sufrieron el robo de macetas (E. Mendiberri)

Policiales

Le robaron una maceta y le dañaron un ventiluz

Asegura que no le tomaron la denuncia tras sufrir un ilícito

16|09|21 09:04 hs.

La dueña de un comercio céntrico que sufrió un intento de robo entre la noche del lunes y la madrugada del martes, se mostró molesta tras el ilícito porque asegura que, en la Comisaría, no le quisieron tomar la denuncia del hecho. 


La damnificada es Victoria Raab, una claromequense que hace unos meses abrió Moka, un local de venta de alimentos para celíacos y veganos que funciona en la intersección de las calles Betolaza y 25 de Mayo, donde sujetos desconocidos intentaron ingresar por un ventiluz ubicado sobre la puerta de ingreso y, ante la imposibilidad de entrar, terminaron llevándose una maceta que había en el frente.

Lo mismo que hicieron con el local vecino, “Cuba Tienda de Objetos”, que pertenece a Cristina Peralta. 

Sin embargo, la indignación fue mayor cuando Raab se dirigió a la sede policial para realizar la correspondiente denuncia y se encontró con que nadie le recibió la declaración policial, “el martes, cuando voy a la comisaria, no me tomaron la denuncia ni nada. Les dije que quería hacer una exposición, pero ni siquiera eso. Me preguntaron si tenía cámaras de seguridad, como les dije que no, no hicieron nada. Me dijeron que vaya a la Secretaría de Seguridad, pero eso no es nada, no sirve para hacer denuncias”, recordó en diálogo con LA VOZ DEL PUEBLO.

“Yo quería que quede asentado que me había acercado, por el seguro, por lo que sea, pero no. Ni siquiera me dieron alguna explicación por eso”, agregó. 


(E. Mendiberri)


Al referirse al ilícito sufrido, explicó que, “cuando llego para abrir el local, veo que tengo vidrios en el piso. Cuando miro para arriba, me dí cuenta que me habían doblado el ventiluz, pero se ve que no pudieron entrar y terminaron llevándose una maceta con una ruda, ni siquiera una planta importante”, explicó, antes de compartir sus sospechas sobre los autores, “son los mismos que actúan en otros comercios, que andan de a dos”. 

El episodio vivido en los últimos días es el primero que sufre desde que decidió iniciar el negocio, en el mes de abril, “esto es un emprendimiento que uno hace con mucho esfuerzo, todo a pulmón, donde menos mal que no me robaron, porque sino no me hubiera podido recuperar”, sostuvo la claromequense que está radicada hace nueve años en Tres Arroyos, antes de reflexionar en el cierre que: “encima que uno apuesta a traer algo nuevo, novedoso a la ciudad, sufrir estas cosas no está bien”.