Fernando Galmes fue el primer imputado detenido, luego recuperó la libertad, pero sigue procesado

Policiales

El jueves, en la Defensoría de Menores e Incapaces

Citan a dos menores para analizar si son acusados de la muerte de Ferreyra

25|08|21 08:07 hs.

El 28 de agosto de 2020, Vicente Ferreyra (70) se transformó en la primera víctima fatal de los incendios intencionales en Tres Arroyos y mañana se llevará a cabo una audiencia clave ante la posibilidad de imputar a dos menores que, al momento del hecho, tenían 16 años. 


Poco después de aquella trágica madrugada en el barrio La Aceitera, la Fiscalía de Menores asumió la investigación, cuando la UFI de turno en aquel momento determinó que había sospechosos de menos de 18 años en el hecho. Casi dos meses más tarde, la pesquisa arrojó su primer detenido.

Un joven de 23 años identificado como Fernando Galmes, quien, tal como informó oportunamente LA VOZ DEL PUEBLO, durante la audiencia que fija el artículo 308 del Código Penal, reconoció la existencia de una disputa entre grupos antagónicos, en el marco de la cual uno habría querido quemarle la casa al otro y, la proximidad entre ese inmueble y el departamento que ocupaba Ferreyra, lo transformó en una víctima del monóxido de carbono y le provocó una intoxicación mortal. 

Sin embargo, días después, el Juzgado de Garantías consideró que no existían pruebas suficientes para que Galmes continúe detenido y, tras rechazar el pedido de prisión preventiva de la Fiscalía, lo excarceló. 

La investigación continuó y profundizó la línea abierta con la declaración de Galmes. Así, en marzo de este año se pidió la detención de los dos menores de 16 años que habían sido mencionados, no sólo por el primer sospechoso, sino por otros testigos de los movimientos previos en torno a la casa de Ferreyra y el departamento que le alquilaba a uno de los jóvenes que supuestamente era blanco del acto vandálico.

Pero el Juzgado de Garantías del Joven lo rechazó. Esa decisión fue apelada en la Cámara bahiense que, cinco meses después, fijó una audiencia “de visu” con los dos menores, la cual tendrá lugar mañana jueves en la sede de la Defensoría de Menores e Incapaces, ubicada en el segundo piso del edificio de avenida Moreno 677, donde vía zoom, los sospechosos deberán evacuar las citas de los camaristas, quienes posteriormente resolverán el pedido de la Fiscalía. 

Así, mientras la Defensa Oficial analiza el rechazo del pedido de elevación a juicio formulado oportunamente sobre Galmes en el marco de una causa caratulada “incendio seguido de muerte”, la Defensa Oficial de Menores aguardará la decisión de los camaristas para estudiar los próximos pasos a seguir. 

Cabe aclarar que, si los jueces lo consideran necesario, podrían pedir la detención de los sospechosos, quienes por ser mayores de 15 años, son considerados “imputables” y, por lo tanto, susceptibles de ser sometidos a un proceso que podría culminar en un juicio que determine su presunta responsabilidad y, al cumplir 18 años, en una audiencia de cesura de juicio, se fija la condena que comienza a cumplir en ese momento, pero con el descuento del tiempo que llevan detenidos.

¿Un cuarto sospechoso? 
Así como los tres citados arriba conforman el eje de sospechas en la investigación por la muerte de Ferreyra, fuentes judiciales dejaron trascender a LA VOZ DEL PUEBLO que se analiza la participación de un cuarto implicado, también mayor de edad. 

Sin embargo, por estas horas, los principales elementos que hay juegan contra Galmes y los dos menores que mañana deberán estar ante los jueces en Defensoría. 

Vicente “Tito” Ferreyra era un peón de albañil que vivía solo en una propiedad ubicada en la calle Mazzini 1280, en el barrio La Aceitera. En la madrugada del viernes 28 de agosto, un “shock de asfixia por inhalación de monóxido de carbono” le produjo la muerte a raíz de un incendio intencional en un departamento trasero y cercano al suyo. 


La madrugada del 28 de agosto se produjo la muerte de Vicente “Tito” Ferreyra en el barrio La Aceitera


Fuentes policiales indicaron oportunamente que Ferreyra alcanzó a salir del inmueble, aunque el daño que ya tenía en los pulmones no lo dejó permanecer en pie mucho tiempo. 

Cuando el patrullero convocado por los vecinos llegó a la casa en llamas, su cuerpo estaba caído en el acceso a la propiedad. Así, Tito se transformó en la primera víctima fatal de una caótica conducta vandálica a la que, su deceso, lamentablemente lejos estuvo de aplacar en nuestra ciudad.