Antonio Hugo Giménez

Claro, Reta y Orense

Antonio Hugo Giménez

“El recuerdo que me queda es único”

05|08|21 08:40 hs.

Antonio Hugo Giménez nació en la provincia de Córdoba, pero vive en Claromecó. Fue marinero, y hace más de 50 años, embarcó en la Fragata ARA Libertad por más de seis meses. En esta visita histórica, no podía estar ausente. 


En diálogo con este diario, Giménez indicó que “ha pasado mucho tiempo, pero el recuerdo que me queda es único. Yo había entrado, en su momento, a hacer la carrera de suboficial y justamente el 31 de diciembre de 1967, me recibí de cabo. Se realizó el cuarto viaje de la Fragata Libertad, era muy nueva, yo formé parte de esa travesía. Antes se navegaba en la Fragata Sarmiento y ese viaje, era para que los estudiantes de oficiales de la Armada hicieran el cuarto año embarcados en la Fragata, lugar en donde terminarían el último curso y se recibían de oficiales”. 

En su caso, los marineros, eran quienes hacían el trabajo de timonel, de manejar las velas, las lanchas y de pintar todo el barco, esas eran sus especialidades. “Se elegían normalmente los mejores promedios de distintos buques de la armada, para completar la tripulación de la Fragata que se renovaba año a año y quedaban solamente dos cabos recién recibidos para instruir a la nueva promoción”, recordó. 

“En mi caso particular, tuve la suerte de que fuimos primero a Brasil y luego a Europa, donde visitamos diez países, más dos países de África y volvimos a cruzar el Atlántico para llegar de nuevo a Puerto Nuevo, dársena norte, en Buenos Aires”, añadió. 

Hace 12 años que vive en Claromecó, lugar que elegía con su esposa siempre como turistas, y que lo descubrieron en 2002 de casualidad. En este sentido, explicó que “recuerdo que íbamos para Bahía Blanca y paramos a pasar la noche. Nos gustó tanto la villa balnearia, que dijimos: cuando nos jubilemos, nos podríamos venir a vivir acá. Y así fue nomás. En Córdoba teníamos una granja, la vendimos y a los dos días de ese hecho, ya estábamos acá comprando la casa. En Claromecó nos instalamos en 2009”. 

Tener a la Fragata ARA Libertad en la localidad es una emoción grande para todos, pero más para él. “Tengo los mejores recuerdos. Siempre soñé con dedicarme a esto. Desde antes de los 16 años, tenía decidido que quería entrar a la Armada y mi padre no me firmaba, porque obviamente era menor. Apenas cumplí los 18 años, enseguida me inscribí. Había una oficina de reclutamiento en Córdoba y me enviaron enseguida a la escuela de marinería. Esos años fueron muy movidos y lindos, pero la satisfacción que siento es única”, finalizó Giménez.