Fotos: Marianela Hut

Sociales

Pasó por la Joyería Ferrari, en Colón 222

Ingrid Grudke: “Hay que buscar nuestra mejor versión”

01|08|21 18:07 hs.

Ayer por la tarde, luego de vacacionar por en la localidad neuquina de Caviahue durante dos semanas, la reconocida modelo, actriz y conductora argentina Ingrid Grudke estuvo de visita por Tres Arroyos. 


 Su relación con la ciudad viene por parte de su pareja, Martín Colantonio, quien es hijo de los dueños de la prestigiosa Joyería Ferrari, ubicada en Colón 222. 

 “Estuve en la apertura, de ahí conozco a Tres Arroyos. Antes estaba en Mar del Plata y cuando la trasladaron acá vine a acompañar”, contó Ingrid a La Voz del Pueblo. 

 La pandemia 
 Como todos los rubros durante este año y medio, el mundo de la moda se vio altamente golpeado por la pandemia. “El último desfile que hice fue con 42 modelos, con un show espectacular de Adriana Costantini, 800 personas viendo el desfile, y al otro día se cerró todo. Pasamos a no hacer nunca más nada las modelos, los maquilladores, los peluqueros. Hemos sufrido muchísimo porque vivimos del show”, expresó Ingrid con tristeza. 


Fotos: Marianela Hut


 Con respecto a su situación personal, comentó que “yo tengo una trayectoria de más de 25 años, por lo tanto tengo mi reserva y me lo pude aguantar, pero muchos de mis colegas no. Algunas compañeras se empezaron a dedicar a otras cosas y me duele, porque detrás de un espectáculo viven muchas familias”. 

 “Creo que a la mayoría nos encanta la moda, el espectáculo, el show. Somos un ser social y necesitamos el contacto con más gente, entonces de a poquito se está volviendo”, indicó. 

 Las redes sociales 
En el último tiempo, la utilización de las redes sociales como medio de trabajo para modelos o gente del espectáculo se ha vuelto una práctica común. Siendo que Ingrid posee una extensa trayectoria en el rubro, contó que siempre se va adaptando a los cambios.

“Yo cuando comencé mi carrera pensé que iba a durar 10 años y hace más de 25 que sigo, entonces me fui acomodando y me gustan las redes sociales. Es una manera directa de comunicar, de contar las cosas”, opinó. 


Fotos: Marianela Hut


 Con respecto al lado negativo, Ingrid dijo que “también vengo de la vieja escuela donde me gustaba que se producía con un gran equipo. Para hacer look books estábamos toda una jornada de trabajo. En las redes es todo mucho más rápido y una persona sola fotografía, produce, y hace muchas cosas, entonces como que se sacaron fuentes de trabajo”.

Haciendo un balance entonces, “hay algo bueno que todo el mundo puede elegir lo que quiere consumir, pero por otro lado han quitado ciertos trabajos. Para mí es muy veloz todo eso y no lo dejas saborear. Pero me llevo bien con las redes. Lógicamente hay que adaptarse”. 

 Aquí y ahora 
Ingrid comenzó su carrera a los 15 años de edad, por lo que ha sido parte de una extensa cantidad de producciones, pasando desde el modelaje, la actuación y la conducción. “Yo siempre viví el hoy y ahora, mi filosofía de vida es tratar de ser feliz con las oportunidades que llegan. Lo que se me presenta lo disfruto, lo vivo y lo exprimo. También generé muchos trabajos para mis colegas porque nunca sentí competencia. Somos un equipo, entonces cuando no podía hacer algo, recomendaba a otra chica”. 

 La modelo nació en Misiones y se crió en una chacra ya que sus padres son productores de yerba mate y té. Siempre llevó adelante una vida muy sana con respecto a la alimentación. “Mi golosina era ir a la huerta, sacar una zanahoria, limpiarla y comerla. Entonces, me crie con esa base y continué toda mi vida comiendo de esa manera”. 


Fotos: Marianela Hut


 Un nuevo mundo 
Con el encierro de la cuarentena, empezó a sentir que necesitaba hacer actividad física. “Empecé a buscar un entrenador y me enganché mucho con Analía Galeano, ganadora del Arnold Classic 2019. Me pareció súper cálida y me encantó cómo me entrenó. Al principio hacíamos tres veces por semana por videollamada, con los elementos de la casa”. 

 Ingrid siempre fue muy deportista, pero solía entrenar otro tipo de gimnasia y hacía cinco años que no realizaba mucha actividad física. “En tres meses ya empecé a notar cambios. Primero que dormía mejor, después en mi respiración porque reforcé toda la parte pulmonar. En un año cambió mi sistema respiratorio de una manera impresionante”. 

La entrenadora junto a su marido, comenzaron ver las capacidades de Ingrid. “Me propusieron participar de una competencia de Fit Model, del Arnold Classic. Empecé a investigar de este mundo y acá estoy, a seis semanas de presentarme. Para mí es toda una experiencia nueva que estoy descubriendo, desafiándome a mí misma”. 

 “No tengo miedo al ridículo y la vergüenza. Escucho a la gente que sabe, toda mi carrera la hice en base a aprender de todos los que me rodean, no soy cerrada. Lo que voy a vivir ahora es algo distinto y apasionante”, expresó Ingrid sobre esta nueva experiencia. 


Fotos: Marianela Hut


 La mejor versión 
Este novedoso mundo que la modelo lo está descubriendo y transitando a sus 45 años, lo fue contando y viviendo a través de sus redes sociales. “Muchas mujeres se sentían identificadas porque pensaban que después de los 40 ya se terminaba todo”. 

 Ingrid cree que no hay edad para hacer cambios. “Hay que buscar nuestra mejor versión. Para mí las mujeres somos únicas y somos todas bellas. No hay que compararnos, no somos iguales a nadie, pero sí podemos mejorar para sentirnos bien, y no juzgarnos ni criticarnos tanto”, sostuvo. 

 “No se trata de ser mejor que el otro, sino de empujarnos a ser mejores. Somos más fuertes y poderosas si nos respetamos en lo que cada una quiere ser”, opinó. 

 Continuando con esta reflexión, contó que para ella “la edad es solo un número, es natural y lo tenemos que aceptar. Para mí la calidad de vida se trata no de vernos bien físicamente, como una modelo de 20, sino de sentirse bien y cuidar tu cuerpo, que es tu futuro”. 

 Actualmente Ingrid se encuentra entrenando más días por semana y a su vez lo acompaña con una nutricionista y un plan de buena alimentación. “Lo estoy haciendo muy bien porque me parece un lindo desafío, pero no hay que desesperar porque nada es de un día para el otro”. 

Para finalizar, muy conforme con su paso por Tres Arroyos, en donde pudo visitar a sus suegros y a la familia de su pareja, Ingrid dijo: “Siempre me reciben bien”.