Cuando es transitada, la senda marítima, embellece aún más el frente costero claromequense (Carolina

Claro, Reta y Orense

Receso invernal en Claromecó

“Está viniendo y va a venir gente en las vacaciones”

11|07|21 08:36 hs.

Por Fernando Catalano 


En Claromecó hay prestadores de servicios turísticos que observan con expectativas lo que pueda ocurrir durante las vacaciones de invierno entre el 19 y el 30 de julio, en el marco de una pandemia por coronavirus que tiene al distrito atravesando la fase 3. 

“Las expectativas son buenas, está viniendo gente y va a venir gente en las vacaciones”, expresó Luis Defrieri, que tiene su complejo de cabañas en el barrio parque Dunamar. 

Explicó que “dentro de todo hay consultas”, y que es muy probable que haya turistas que salgan y en pleno camino hacia el destino elegido gestionen los alquileres o pernoctes. 

Cauto pero deseoso de una buena temporada de invierno, indicó que “creo que va a ser bueno, tenemos que aprovecharlo, estar a la altura de eso y de recibir a nuestro huésped, a nuestro invitado. Cuando sé que vienen invitados a comer tengo que dejar el living de punta en blanco”, expresó apelando a su responsabilidad como prestador, pero en un mensaje que le cabe a los particulares y también a la delegación municipal. 

Turistas 
Defrieri también habló del fenómeno que comenzó a darse –por la pandemia- entre 2020 y el presente año. “Tanto el año pasado como este hemos visto una situación muy diferente de turistas habidos por venir los fines de semana, con la necesidad extra de salir un poco del encierro. También hay semituristas que se instalan un mes, o más”. 

“Muchos eligen como lugar de residencia temporaria a Claromecó por lo que le brinda la naturaleza, aislarse sin riesgos; y se transforma temporalmente en una persona más de la localidad, tienen casa o alquilan. Este año está pasando algo parecido. También hay gente que es nueva, que no es acá”, dijo al describir una imagen que predomina en las calles y paseos. 


Luis Defrieri, prestador de servicios turísticos de Claromecó (Carolina Mulder)




Entre tanta consecuencia adversa que ha provocado el coronavirus en el mundo, advierte que Claromecó “en algún punto” terminó recibiendo la oportunidad de comenzar a recibir a más visitantes, muchos de ellos que llegan por primera vez. 

“Mucha gente está eligiendo Claromecó, y lo positivo es que nos deja costumbres para nuestra salud que seguro van a quedar para siempre y serán para bien, si lo sabemos capitalizar”, expresó sobre los efectos de la crisis sanitaria mundial. 

Fue entonces, que Defrieri pidió que el Estado acompañe al sector privado. “Estaría bueno trabajar en conjunto con el municipio para aprovechar esta ola y promover Claromecó, y hacerlo conocer en otros lugares en forma oficial”. 

Protocolos 
En cuanto a los protocolos sanitarios que aplica como prestador de servicios y con las que el estado bonaerense les permite trabajar, Defrieri explicó que “las exigencias son las habituales de distanciamiento, barbijo; veo que hay alto acatamiento y respeto al prójimo, por cuidar a los demás”. 

No obstante observó con ironía cómo actúa el limite horario en un destino como Claromecó. “Desde la medianoche no se puede circular, pero en un lugar como éste el problema no es circular, sino juntarse”. 

En este sentido remarcó que “el problema acá fue cuando se han hecho juntadas de personas de distintas burbujas, pero no sé hasta qué punto tiene sentido no circular de 0 a 6; porque si salís a caminar -o en auto- solo a la 1:00, no producís ningún inconveniente”. 

Por eso defiende las características del destino, incluso en tiempos de pandemia. “Claromecó no es lo mismo que Tres Arroyos, y mucho menos que Buenos Aires; habría que adaptar esa situación y no presionar al turismo que no puede caminar a la una de la mañana por la calle, el turista no se va a juntar con gente, no conoce a nadie”, apuntó. 

Entre otros cuidados sanitarios que comenzaron a aplicarse desde su complejo de cabañas, indicó que “desde antes de la temporada cuando pudimos empezar en 2020 a trabajar, adoptamos que el blanco lo dejamos tal como viene del lavadero, solo lo toca el huésped, aprendimos que con una funda de PVC antideslizante en la almohada se puede higienizar cuando se saca el blanco fácilmente, y es más segura porque es el lugar de mayor contagio”. 

Además otro cambio, dijo, es el trato. “No tenemos el contacto de antes con el huésped, no tomamos mate juntos como lo hacíamos de campechano o amiguero, en este caso ya no lo hacemos y mantenemos el distanciamiento. Pero es destacable que el turista cuando viene no se asusta ni se incomoda, y viene preparado”, resaltó. 

Estacionalidad 
Un aspecto que históricamente ha preocupado a los prestadores de servicios turísticos locales es romper con la estacionalidad, y generar visitas fuera de la temporada alta. 

“Si se ha ampliado en algo la estacionalidad fue casual o por movidas particulares u ofrecimiento del privado. Lo importante en un lugar como éste es que los ofrecimientos particulares vayan de la mano con la parte oficial”, observó Defrieri. 

Afirma que incluso con lo ocurrido durante la pandemia “no cambió la estacionalidad, son esfuerzos de prestadores que traen grupos, o hay gente que te elije y viene”. 

“No vienen porque las invitamos sino porque quieren venir, y deberíamos tratar de invitarlos de alguna manera”, afirmó. 

Por último dijo que “en este momento deberíamos trabajar en conjunto y lejos de estar temerosos de lo se puede o no hacer, hay que trabajar en conjunto y promover el lugar -no libre de covid- pero sí con posibilidades de disfrutar y cuidarse a la vez”. 

“Habría que aprovechar esa cuestión y pasar al frente como un lugar amable, respetuoso con la gente, la naturaleza bellísima, los circuitos, pero hay que mostrárselo a la gente de afuera, invitarlos”, insistió.