El Campo

La última actualización había sido realizada en 1952

Nuevo Mapa de Subregiones Trigueras

04|07|21 12:56 hs.

Luego de 69 años se actualizó el Mapa de Subregiones Trigueras Argentinas y de otros cereales invernales, una herramienta muy importante a la hora de evaluar distintos aspectos de la producción de trigo del país. 


El mapa fue adoptado por el Comité de Cereales de Invierno (CCI), la Comisión Nacional de Semillas (CONASE) y el Instituto Nacional de Semillas (INASE). 

A cargo de su elaboración estuvieron los ingenieros Pablo Abbate del INTA Balcarce y Facultad de Ciencias Agrarias (UNMDP); Daniel Miralles, de la Cátedra de Cerealicultura, Departamento de Producción Vegetal de la Facultad de Agronomía de la UBA; y Alberto Ballesteros, de la Dirección de Registro de Variedades del Instituto Nacional de Semillas (INASE).

Todos ellos integrantes del Comité de Cereales de Invierno (CCI) de la Comisión Nacional de Semillas (CONASE) del Ministerio de Agricultura. 

Orígenes 
El mapa oficial de la Región triguera argentina comenzó a publicarse a partir del año 1938 en cumplimiento de lo establecido en el Inciso C, Art. 26, de la Ley 12252 (Ley de Granos y Elevadores, 1935). 

Los mapas fueron elaborados y actualizados inicialmente por el Tribunal de Fiscalización de Semillas y luego por la Comisión Nacional de Semillas (CONASE), y publicados en los Consejos de Siembra hasta 1986. La última actualización del mapa se realizó en 1952, quedando establecidas siete Subregiones trigueras.

Razones 
Los motivos para actualizar el mapa de Regiones Trigueras Argentinas fueron: 

1) No se contaba con un mapa único de subregiones trigueras, ni con un mapa oficial de otros cereales de invierno (cebada, trigo fideo, centeno, avena, alpiste). 

2) Los límites de las Subregiones VN, VS, NOA y NEA no estaban adecuadamente definidos. 

3) Las subregiones no coincidían con los límites políticos de los departamentos y partidos, lo cual dificultaba los cálculos de producción y calidad, y la elaboración de estadísticas oficiales para cada una de las subregiones donde se siembra trigo. 

4) La falta de coincidencia entre los límites de las subregiones y los límites políticos de los departamentos y partidos dificultaba el replanteo de las subregiones en el terreno. 

5) Los mapas no incluían los departamentos y partidos que tienen la potencialidad de producir trigo, ni aquellos que fueron productores o que son productores ocasionales. 

6) Los límites de las subregiones actuales no se basaban en cambios definidos de precipitación, temperatura, suelo o relieve.

7) No se contaba con una versión digital de alta resolución, ni con una versión en formato vectorial GIS. 

Criterios 
Sobre la base de los argumentos detallados como razones para modificar el mapa, los autores de la actualización describieron los criterios que se utilizaron para llevar adelante los cambios propuestos: 

1) El área cubierta por el nuevo mapa incluyó la Argentina desde el norte del país hasta el sur de Río Negro. 

2) Los límites de las nuevas subregiones se hicieron coincidir con los límites políticos de los departamentos y partidos, en todos los casos. 

3) Se estableció un tamaño máximo y mínimo para las nuevas subregiones. Los departamentos y partidos fueron la unidad básica de las subregiones. Se estableció que el tamaño mínimo de una subregión sea de al menos 5 departamentos y partidos adyacentes. Este valor es arbitrario y variable en superficie, pero es fácilmente aplicable. El límite máximo se estableció en el tamaño de las Subregiones establecidas en el mapa previo. 

4) Se buscó que los límites de las nuevas subregiones coincidan con diferencias de precipitación, temperatura, suelo o relieve. En las regiones Pampeana y Chaqueña, donde las variaciones de relieve son suaves, se buscó que la diferencia dentro de cada subregión no supere: 300 milímetros de precipitación, 3 ºC de temperatura y 3º de latitud. 

No obstante, cuando dentro de estos límites se encontraron diferencias de suelo o relieve importantes, estas diferencias se utilizaron para establecer los nuevos límites. Para las subregiones serranas y andinas, los principales criterios de zonificación fueron el relieve y las lluvias, ya que la temperatura varía ampliamente con la altura. 

En todos los casos, se dio prioridad a los límites políticos de departamentos y partidos sobre las diferencias de clima, suelo y relieve; téngase en cuenta que en varios casos la variación de temperatura y precipitación dentro de un departamento y partidos supera los límites deseados.

5) Para tener un mayor ordenamiento de las nuevas subregiones, estas se agruparon según dos criterios: 
a) Siguiendo los criterios de regionalización del país que se han adoptado con posterioridad al mapa de subregiones de 1952. 

b) Por la continuidad de su producción en (i) “Permanente”, aquellas con producción de más de 200.000 ha en los últimos 10 años, (ii) “Ocasional”, aquellas que no cumplen con el criterio establecido de superficie, pero presentan áreas con condiciones agroecológicas favorables como para realizar, al menos, una producción regional si reciben el estímulo económico y social apropiado. 

6) Para facilitar la referencia a las nuevas subregiones, a cada una se le asignó un número arábico, un nombre descriptivo (atributo no establecido en mapas anteriores) y una abreviatura nemotécnica alfabética. 

El mapa presentado fue revisado y consensuado por el Comité de Cereales de Invierno (CCI) asesor de la Comisión Nacional de Semillas (CONASE). Este último organismo aprobó su adopción el 12 de enero de 2021. 

* Este artículo es una síntesis del elaborado por los ingenieros Abbate, Miralles y Ballesteros  



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