Arán, Golato y Pandín en el lugar donde “se cocinan” las ideas (Ema Fredes)

Sociales

Biblioteca Popular José Ingenieros y La Casona

“Buscamos materializar viejos sueños para ofrecer espacios renovados”

20|06|21 13:07 hs.

Lo manifestaron Maria Golato, Eliana Pandín y Nacha Arán, integrantes de la comisión de la Biblioteca Popular José Ingenieros y el Centro Cultural La Casona, quienes nunca dejaron de trabajar a pesar del cierre de los establecimientos


Este 2021 ha traído consigo idas y vueltas, incertidumbres propias de una realidad atada al coronavirus. Así, muchos lugares debieron abrir, cerrar, y nuevamente abrir sus puertas de acuerdo a lo que sucedía a su alrededor, adecuándose rápidamente a los momentos que nos tocaba atravesar. 

La Biblioteca Popular José Ingenieros y el Centro Cultural La Casona son parte de esta atípica normalidad. Con entusiasmo, ideas y proyectos, los integrantes de la comisión de estas instituciones se las arreglaron para mantenerse activos siempre, con las puertas abiertas o cerradas. 

Propuestas (tanto presenciales como virtuales) y trabajos edilicios formaron parte de las actividades que se han realizado en lo que va del año. Para contar un poco de todo esto, La Voz del Pueblo dialogó con las integrantes de la comisión Eliana Pandín, María Golato y Nacha Arán.

El locro
La charla con las entrevistadas sucede en la cocina de La Casona, por lo que el primer tema se relaciona con lo más inmediato: el locro que tendrá lugar hoy. “Va a tener lugar el domingo, sosteniendo las efemérides patrias” declaró María, explicando que “siempre hacemos el locro para el 25 de mayo, pero esta vez tuvimos que suspender por las restricciones sanitarias entonces fijamos la nueva fecha para el Día de la Bandera suponiendo que íbamos a estar en una mejor fase si hacíamos las cosas bien”. 

El evento de hoy tendrá un motivo doble: celebrar tanto el Día de la Bandera como el Día del Padre. “Le pedimos a la comunidad que agasaje al padre con un rico locro” entendió. 


Manos a la obra. Todos los integrantes de la comisión colaboran en el armado del locro que se pondrá a la venta hoy en La Casona (Ema Fredes)



Esta propuesta gastronómica, a pesar de realizarse dentro de una fecha patria, forma parte de ‘La Cocina de Teresa’, “un proyecto que arrancamos el año pasado en función de la inactividad propia de los talleres, de lo presencial. Implementamos este proyecto que dimos en llamar 'La Cocina de Teresa', donde invitamos a socios y personas conocidas de la biblioteca a que hagan una receta para replicar unas 30 porciones que luego vendemos; después están estos grandes eventos de efemérides… con el locro ya nos jugamos un poco más” resaltaron, mientras recordaron que “es una tradición de la institución”. 

En la oportunidad colaboraron todos los integrantes de la comisión; “hicimos un poquito cada uno” dijeron, y explicaron que “el que va a fusionar todo va a ser Juan De La Penna”. 

Mejoras 
Durante estos meses de restricciones, la comisión aprovechó para moverse y obtener un subsidio del INAMU que le permitió realizar mejoras en sonido en La Casona. “Es una gestión que se inicia con la comisión anterior; se presentaron todos los papeles y quedamos admitidos como sala en vivo para el Instituto Nacional de la Música… vinieron a inspeccionar y quedaron aprobadas las dos salas para músicos en vivo” señaló Golato. 

Más adelante, indicó que “el año pasado estuvo parado y este año lanzaron un programa que era ‘Activar Escenas’ que era por una parte para el teatro y por otra para la música. Nos convocaron a nosotros, presentamos toda la documentación y fuimos seleccionados. Tenemos el compromiso de hacer 24 shows en 3 meses y pueden ser con artistas locales o regionales. Nos jugamos al máximo de recitales y nos dieron el aval; como eso está todo pautado y tiene un cronograma se hizo efectivo en determinada fecha y nos depositaron el dinero, pero los shows quedan supeditados a los momentos de presencialidad”. 


(Ema Fredes)


Este dinero que ingresó a La Casona fue rápidamente invertido. “Con el asesoramiento de Darío Hiriart, que siempre colabora con la institución y fue parte de la comisión, hicimos un relevamiento de lo que era necesario para ofrecerle a los músicos y realizamos una inversión para los shows en vivo y para que los músicos no tengan que gastar en sonido”.

Esta compra permitirá, a futuro, que las bandas no tengan que preocuparse por alquilar un sistema. “Era una necesidad que viene de muchos años y que también explicita los objetivos de la comisión: empezar a concretar ideas o proyectos que se vienen pensando de años anteriores” sostuvo Eliana a su turno. 

Recordamos que La Casona ya poseía un sistema de sonido, el cual era demasiado chico para afrontar un show a mayor escala, por lo que esta compra era sumamente necesaria. 

En ese sentido, contó otra de las propuestas para la que ya pusieron manos a la obra: “Otro de los proyectos que habíamos pensado es, en los diferentes libros, poder volcar información en un folleto que tenga que ver con las necesidades de la comunidad, por ejemplo alguna problemática social, por lo que hicimos contacto con las chicas del programa de prevención de adicciones... son todos proyectos que tienen un arrastre de años anteriores”. 

Todo esto “se conecta en realidad con algo más macro que son los objetivos que tiene una comisión y que no se tratan solo de sostener, sino de potenciar, de evolucionar, porque si no siempre nos quedamos en el mismo lugar” manifestó Pandín. 

Esta actualidad generó cambios en la comisión. “Este contexto pandémico, si bien por supuesto trajo obstáculos, creo que nos dio, o por lo menos nosotros lo tomamos así, como una posibilidad de encontrar otros lugares o situaciones o espacios que estaban relegados. Intentamos buscar, dentro de lo que hay, una estrategia que casi la podemos llevar a la vida, de hacer lo mejor que se pueda con lo que hay y me parece que esto, lo del sonido, es materializar un poco ese objetivo” reafirmó. 

La Biciteca 
Dentro de esta realdad, de este hacer lo que se pueda con lo que hay, surgieron varias propuestas. “Todo esto es una institución autogestionada, por lo tanto tiene un montón de cosas en las cuales siempre se van a presentar obstáculos porque los recursos siempre son pocos, tanto materiales como humanos, y eso está bueno resaltarlo” señaló Eliana. 


(Ema Fredes)


Allí Nacha explicó que cuando eso sucede “hay que ponerse creativos; en ese tren surge la idea del delivery de libros, que tuvo que ver con eso... justo se estaba haciendo también la campaña de socios y con la idea de incorporar más gente la propuesta fue esa, aprovechar esa cuestión de la no presencialidad y alcanzarle a la gente a la casa el libro para que lo pueda leer el fin de semana o cuando desee”. 

Para María esto es algo importante en estos tiempos. “Creemos que el libro es una gran compañía para un montón de gente que tiene que estar adentro, es como un aliado, y buscando la manera de llegar a ellos hemos encontrado esta respuesta”. 

Esta propuesta se puso en marcha hace poco más de una semana y, según detallaron, “la respuesta fue hermosa, re linda”. La idea, según aseguraron, es mantenerla en vigencia al menos hasta septiembre. 


La compra de libros y las reformas de algunos espacios son los proyectos pensados para la Biblioteca Popular José Ingenieros (Ema Fredes)


En ese momento, las tres integrantes de la comisión coincidieron en que “la biblioteca es una biblioteca popular, por lo que tiene el objetivo de acercarse a la comunidad y una de las formas de hacerlo en estos tiempos es gestionando un proyecto como este, que te acerca un libro”. 

Talleres
Desde mediados de la semana pasada Tres Arroyos se encuentra en fase 3. Esta nueva etapa traería, entre sus medidas, la vuelta de algunos espectáculos culturales y el retorno de la presencialidad en los talleres, algo que aún no fue confirmado pero se espera se resuelva en las próximas horas. 

Recordamos que al momento del retroceso a fase 2, en ambas instituciones funcionaban una serie de talleres: en La Casona el taller de canto de Romina Reimers, los cursos y talleres de fotografía de Rubén Pinella (que siguieron de modo online), danza clásica y contemporánea con Paz Goicoechea y salsa estilo femenino y en pareja mientras que en la biblioteca se realizaban los talleres de yoga, cerámica y expresión gráfica. “Ojalá podamos retomar en breve porque hace falta la actividad” reconocieron. 

Proyectos 
Finalmente, consultadas acerca de si hay algún proyecto a la vista en esta realidad tan cambiante, las integrantes de la comisión coincidieron en que “hay mucha incertidumbre y es el día a día, si bien uno tiene proyectos, buscamos materializar viejos sueños que podemos ir concretando con las puertas cerradas para cuando volvamos a la presencialidad ofrecer espacios renovados”. 

Allí destacaron que la idea que ronda en sus cabezas es la de “terminar los baños y el piso de la sala de atrás y en la biblioteca comprar libros y hacer algunas reparaciones que vienen muy postergadas, las cuales ya hemos arrancado. Queremos acercarnos a la comunidad y trabajar en red con las distintas organizaciones que se relacionan con la cultura”. 

En el cierre, además, aprovecharon la oportunidad para invitar, “más allá de la gente que está en la comisión, a colaboradores, a el que tenga ganas de hacer algo para la institución. Otro de los objetivos, que no lo explicitamos porque está implícito, es fomentar el respeto por la institución; por algo estamos acá, para conservar el lugar, tanto lo mobiliario como lo simbólico. Queremos invitar a la comunidad, porque es un lugar de la comunidad y para la comunidad, a que sea partícipe, a que colabore”.