El Campo

Todavía faltan varias definiciones

Los detalles del plan ganadero que estudian en el ministerio de Agricultura

17|06|21 18:42 hs.

Créditos a tasa subsidiada, desgravaciones impositivas, amortizaciones aceleradas y financiamiento para sanidad, genética e infraestructura, algunos de los puntos de la estrategia de desarrollo con foco en las Pymes


El Gobierno continúa en conversaciones con el sector exportador para conformar un nuevo esquema para las ventas externas de carne vacuna. Con ese fin, y tal como lo adelantó el lunes el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, se anunciarán distintas medidas, algunas acordadas con la industria y otras por cuenta de las autoridades. En paralelo, se pondrá en marcha un Plan Ganadero sobre el que están trabajando funcionarios del ministerio de Agricultura.

Si bien aún faltan varias definiciones, Valor Carne pudo acceder a algunas de las herramientas que se barajan en la cartera agropecuaria. Con el foco puesto en la regionalidad, el objetivo es mejorar la eficiencia en la cría y lograr un mayor peso de faena, además de fortalecer la estructura industrial en zonas donde escasean frigoríficos con habilitación nacional. 


El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, adelantó que se anunciarán distintas medidas, algunas acordadas con la industria y otras por cuenta de las autoridades


Para ello, se estudia la implementación de créditos a tasa subsidiada, amortización acelerada de inversiones y desgravaciones impositivas, entre otras herramientas. Los destinatarios del financiamiento serán productores e industriales del universo Pyme y se pondrá el acento en la transparencia comercial de la cadena. 

Cabe aclarar que las ideas planteadas aún se están discutiendo en el mismo Ministerio y luego deberán pasar el filtro de Desarrollo Productivo, que designará el presupuesto para su implementación. Es decir, no significa que las herramientas sean implementadas tal cual se cuentan a continuación. 

El diagnóstico
Como punto de partida, los técnicos de Agricultura consideran que hay dos datos claves a mejorar, en ambos extremos de la cadena productiva: la tasa de destete, del 63%, y el peso de faena, de 227 kg. Ambos, se encuentran casi sin variantes en varias décadas y optimizarlas resulta fundamental para hacer crecer el stock y la producción de carne. El objetivo fijado por Kulfas es llegar a los 4/5 millones de toneladas anuales de producción de carne desde los algo más de 3 millones actuales. Para avanzar en ese camino aparecen sobre la mesa algunas estrategias que van en línea con lo conversado con el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) y la Mesa de las carnes. 

Por el lado de la cría, la visión compartida con el sector privado es que “hay que alimentar a la vaca para que se preñe”. Por eso, se estudia lanzar líneas de financiamiento para siembra de pasturas y confección de reservas forrajeras. También se impulsará la renovación de genética bovina, apuntando a la calidad y la eficiencia, y la implementación de planes sanitarios. 

“Los bancos están muy líquidos, pueden destinar líneas a la ganadería”, agregan los funcionarios. Un punto central de la estrategia, tal vez lo que más se está discutiendo hasta última hora, es a qué tipo de productor e industrial se destinará la ayuda


En cuanto al camino para lograr un mayor peso de terminación, por el momento no se contempla la suba del peso mínimo de faena. “Para tener un mayor peso de faena hay que avanzar en un cambio cultural”, analizan en Agricultura. “No sirve poner altos pesos mínimos que a la larga no se respetan o que, como ya pasó, terminan favoreciendo a los frigoríficos porque las sanciones debe enfrentarlas el productor”, agregan.

Por eso, los funcionarios barajan distintas herramientas como la eliminación del pago a cuenta de ganancias por la tenencia de animales (se pagaría directamente a la venta) y la desgravación impositiva para el novillo pesado, lo que ya fue debatido en las reuniones del Gabinete Económico con el CAA. 

Mirada federal
La idea de los funcionarios nacionales es trabajar en conjunto con los gobiernos provinciales para apuntalar lo necesario en cada zona. Por ejemplo, a través del financiamiento de la construcción de un frigorífico en regiones donde no haya instalaciones con habilitación nacional, apoyando en un determinado plan sanitario, contribuyendo a la renovación de la genética o la realización de obras de infraestructura.

“No queremos intervenir en los planes ganaderos provinciales, sino ver al país de una forma federal y apoyar en lo que falta, en lo que veamos que necesita”, contó una fuente oficial. Por ejemplo, “ayudando a un productor a que no tenga que mandar su hacienda a faena a 500 km, fuera de su provincia. Es una forma de valorizar la producción”, planteó. Pero este apoyo no se destinará solo a través de los gobiernos locales. 

“Vemos muchas iniciativas privadas que están generando desarrollo en zonas extrapampeanas y que necesitan respaldo. Tenemos que ver la forma de ayudar ahí”, agregó la fuente. 

Financiamiento
Más allá de que el soporte técnico está dado por el ministerio de Agricultura, será Desarrollo Productivo el que se ocupe de instrumentar la financiación del Plan Ganadero. En ese sentido, el área que maneja Kulfas definirá el monto total de inversión oficial, el nivel tasa subsidiada de las distintas líneas de crédito y los diferentes mecanismos de ayuda. El objetivo es sumar no solo a la banca oficial sino también a las entidades privadas.

“Los bancos están muy líquidos, pueden destinar líneas a la ganadería”, agregan los funcionarios. Un punto central de la estrategia, tal vez lo que más se está discutiendo hasta última hora, es a qué tipo de productor e industrial se destinará la ayuda. Con ese fin, en el ministerio de Agricultura ya segmentaron con distintos criterios (cómo superficie, stock y zona productiva) los diferentes estratos de productores, desde los más chicos hasta los más grandes.

“El criterio que va a primar es el del universo PyME”, sostienen los funcionarios, aunque aún no está definida la línea delgada de quiénes quedarán adentro o afuera de la ayuda. Y finalmente, el otro concepto que prima es el de “transparencia”. “Esto obligará a tener todo en regla. Para acceder a los beneficios, habrá que trabajar de manera transparente”, subrayan. 

En las últimas horas volvieron a correr distintas versiones sobre la reapertura de las exportaciones mediante la implementación de cupos que en un principio podría ser del 50% de lo embarcado en 2020, además de las cuotas internacionales y los cortes kosher, que quedarían liberados. Más allá de que esta posibilidad es rechazada por la Mesa de Enlace, lo que hace prever una nueva convocatoria a un cese de comercialización, se trata de una alternativa similar a la implementada en 2006 tras el cierre de las exportaciones de entonces, que generó fuerte desincentivo a las inversiones de productores e industriales.

En definitiva, habrá que esperar a que el nuevo esquema exportador y el Plan Ganadero salgan a la cancha, para ver qué es lo que más seduce, o asusta, a los ganaderos. 

* Por Marcos López Arriazu, Jefe de Redacción de Valor Carne  

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