Carlos Avila fue director del Ente Descentralizado Claromecó Servicios Turísticos (Caro Mulder)

Claro, Reta y Orense

Entrevista

Cómodo en su actividad privada, Avila no descarta volver a la función pública

16|05|21 10:56 hs.

Por Fernando Catalano


En una entrevista con La Voz del Pueblo, el ex director del Ente Descentralizado Claromecó Servicios Turísticos, Carlos Avila, repasó sus más de cuatro años de gestión en los que “no se tercerizó ningún trabajo”. También confió que en febrero de este año acercó una carpeta con proyectos a los cuatro diputados provinciales de la ciudad. 

Además enumeró las obras que dejó en la localidad, como así también las que aún están pendientes; y reveló que fue sondeado para volver a la función pública desde la oposición.

-En abril se cumplió un año de su renuncia al Organismo Descentralizado ¿qué sensaciones tiene de su salida tras el tiempo transcurrido?
-De mucha tranquilidad. Volviendo a la vida anterior como comerciante buena parte del año, y otra parte trabajando en la construcción. 

-¿Qué análisis hace de su gestión, durante los más de cuatro años en los que ejerció el cargo? 
-Fueron cuatro años y tres meses. El análisis que hago es muy positivo. Tenía un contacto diario con el contador para que las cuentas cerraran y poder planificar -mes a mes- qué obras podíamos hacer. 

Había un montón de proyectos y se pudieron lograr muchas obras con recursos propios y mano de obra del personal del Ente. No se tercerizó ningún trabajo. 

- Si tiene que hablar de su gestión por obras que haya emprendido ¿cuáles son, y cuáles recuerda especialmente? 
-Hay muchas obras que se hicieron. Empezamos el primer año con paliativos de pluviales en distintas zonas de la localidad, con lo que pudimos dar una solución primaria hasta que algún día llegue la obra de pluviales. 

Se acomodó el corralón que estaba en un estado muy feo, de mucho abandono. Se hicieron boxes para todos los vehículos, se limpió, se le hizo un vallado perimetral, se lo dotó de luz y cámaras de vigilancia. Fue uno de los primeros pasos para empezar a hacer ahorros. 

-¿Ahorró colocando cámaras de seguridad? 
-Sí. Suprimimos al 50 por ciento el pago del personal que trabajaba de lunes a viernes en ese lugar, y sábado y domingo. Eran horas extras. Achicamos a la mitad el gasto con un valor muy bajo de monitoreo. 

-¿Qué obras dejó su gestión?
-Realizamos 3500 metros de sendas peatonales y 3500 metros de luminarias, remodelamos la plaza San Martín, veredas y plantas, cambiamos la luminaria de Dunamar. El hermoseado del Paseo del Arroyo en Dunamar, el Paseo de las Siete Cascadas, el hermoseado de la senda de la avenida 26, el Paseo de las Pérgolas, la senda de la terminal hasta la entrada del Vivero que conecta al barrio y tiene la doble función de ser turística y de uso para los chicos en épocas de clases, para evitar el barro de la avenida los días de lluvia. 

“Teníamos un trabajo arduo hecho en la Colonia (de Vacaciones), porque es un lugar que cumple una función social muy importante”


-Antes de dejar su cargo, había anunciado obras como el encarpetado de calles, que tenía previsto hacer con fondos del Ente. También el mirador de la costanera ¿Contaba con los recursos en abril del año pasado para llevarlas a cabo? 
-Sí. En el presupuesto de 2020 teníamos alrededor de 5 millones de pesos con los cuales íbamos a hacer unas 5 cuadras con dinero de nuestro propio presupuesto, pero a su vez habíamos puesto a cobrar a tres empleados municipales terrenos de alto valor y segundas propiedades, por lo cual llevábamos recaudados alrededor de cinco millones de pesos que también estaban destinados al encarpetamiento. Para el año pasado teníamos pensado hacer unas ochos cuadras, con recursos propios, porque de los 17 millones anunciados por el gobierno no teníamos noticias. 


La senda marítima en la avenida Costanera es disfrutada por personas de distintas edades. Junto a la avenida 26, se encuentra el Paseo de las Pérgolas


Con el ingeniero Ricardo Carbajo, de la oficina de Obras Públicas, habíamos estado averiguando cuánto nos costaba el hormigón por cuadra, y era alrededor de un millón cien mil pesos, si lo hubiéramos hecho en ese momento. En diciembre de 2019. Y lo íbamos a hacer con nuestro personal para tratar de hacer la mayor cantidad de cuadras posibles.

También quedó pendiente un pórtico en la entrada donde se encuentra la garita policial. Tiene previsto una pequeña oficina de informes de turismo y una lectora de patentes, que le fue pedida a la cooperativa eléctrica, por si la podía donar. 

-Por los proyectos que tenía en carpeta, se ve que tenía prevista una gestión más extensa ¿qué otros proyectos quedaron en carpeta?
-Había una segunda etapa en el Paseo de las Siete Cascadas, una segunda etapa en el Paseos de las Acacias, una primera y segunda etapa en el Paseo de los Alamos, teníamos un trabajo arduo hecho en la Colonia (de Vacaciones) porque es un lugar que cumple una función social muy importante y junto al ingeniero Carbajo y al maestro mayor de obras Cristian Cascablanca, habíamos hecho un estudio del estado actual de la colonia y de las necesidades que tenía ese lugar.

Aparte de eso nos contactamos con gente de la Provincia para intentar conseguir los fondos, de hecho hay un anteproyecto de un cambio profundo con pabellones más chicos, con un salón maternal y con un parque.

Quedó pendiente el hermoseado del costado de la ruta. Se iba a hacer en dos etapas más. Primero iba iluminado, segundo íbamos a hermosear la entrada, a la derecha, con un trabajo grande de mosaiquismo. 


Junto a la avenida 26, se encuentra el Paseo de las Pérgolas


-En la confección de esos proyectos ¿buscó siempre el asesoramiento de las áreas técnicas del municipio? 
-Siempre trabajamos en conjunto en la parte de obras públicas con Carbajo y Casablanca, y estamos en contacto permanente, quedó todo eso en Obras Públicas. 

-¿Le gustaría volver a la función pública? ¿la extraña? ¿se lo han propuesto en este último tiempo? 
 -Es una pregunta que siempre me hago muy a menudo. Estoy muy cómodo y conforme en la parte privada. Nunca lo descarto porque tengo un montón de proyectos que me gustaría plasmar en algún momento de la vida. De no ser así, me gustaría alguna alternativa. 

-¿Le han propuesto volver en éste último tiempo? Si es así, ¿desde qué fuerza política? 
-Sí, he recibido propuestas. No formales, sólo sondeos. No de parte del oficialismo como para ser parte de ninguna área, pero sí de la oposición. 

-Pero su gestión dejó más obras…
-Sí. También armamos una ambulancia doble tracción. Fue una idea surgida por un ambulanciero, ‘Pistola’ Alcodoy, en pocos meses se logró la unidad de primera respuesta. El día que se terminó de armar fue usada en un accidente en el Caracolero. 

-¿Cómo era su proyecto del mirador, frente a la desembocadura? 
-Teníamos planeado hacer un Mirador del Sol, un lugar emblemático donde la gente va a disfrutar de los atardeceres. Recibí un dibujo que no colmó mis expectativas porque era a ras del suelo, la idea era hacerlo elevado por lo menos un metro -o un metro cincuenta- con un frente amplio y una pérgola arriba. Eso también quedó como proyecto. 

-¿Cómo gestionó el trabajo en las playas? 
-Cambiamos muchos sistemas de trabajo. Por ejemplo Playas Limpias venía de Tres Arroyos y costaba 640 mil pesos, según la última temporada en que funciono así. A la siguiente la hicimos con personal nuestro y lo bajamos a 114 mil pesos; y con ese ahorro pudimos comprar la primera camioneta Toyota, 2011. Compramos dos. 

Cambiamos el sistema de trabajo en la playa, pasamos a un tractor sobre ruedas de goma con una pala de arrastre, es un trabajo más versátil y ligero que también nos produjo una gran economía. 

Compramos una moto de agua cero kilómetro para el servicio de playa y recibimos una donada por el Club Cazadores, pasando a tener dos cero kilómetro de mayor cilindrada. Luego pedimos -y donó Cazadores- cuatro sillas anfibias para todo el distrito; compramos cuatro tractores para cortar pasto, se hizo un ahorro grande y fue volcado a comprar herramientas para mejorar el trabajo. 

Contactamos al doctor Federico Isla por el proyecto de erosión costera, primero por un año para Claromecó, Reta y Orense, y antes de dejar mi función por cuatro años hasta 2023; para que Isla y el Conicet monitoreen nuestras playas. 


Entre las obras que más representan la gestión de Carlos Avila están las sendas marítimas y de avenida 26, y sus hermoseados


-¿Que dejó en la Estación Forestal? 
-Se hizo un circuito saludable, se compraron 10 mil plantas que en el día de hoy se están poniendo todavía, se limpiaron y forestaron espacios, y se hicieron contrafuegos internos y externos. 

-¿En la Costanera? 
-Se hermoseó la senda marítima y los canteros de la costanera con plantas autóctonas, hicimos bancos, maceteros, carteles armoniosos con las luminarias. Lo importante fue el costo cero porque las plantas las sacábamos de los terrenos baldíos y porque tuvimos ayuda de vecinos para plantarlas. 

Pero también colaboramos con la biblioteca Bernardo Houssay, hicimos toda la mano de obra de la ampliación con personal municipal, colaboramos con las instituciones del pueblo, como con bomberos, jubilados y peñas, entre otros. 

-Incluso, como vecino, este año le acercó proyectos a los cuatro diputados ¿Sobre qué temas? 
-Preparé cuatro carpetas, en febrero de 2021. Dos le entregué a ‘Ticho’ Groenenberg para que le lleguen a las diputadas Laura Aprile y Rosío Antinori, de Juntos por el Cambio. En mano se la entregué a Pablo Garate; y también en mano a Roberto Fernández para que le llegue a ‘Cuto’ Moreno, del Frente de Todos. 

Pedimos, con proyectos, desagües pluviales, asfalto para la Costanera, asfalto para calles, para la avenida 26 entre 19 y 43 en la entrada al Vivero; 27 y 26 hasta Costanera; cloacas, dársenas de giro en ruta 73 y calle 14 y dársena de giro en ruta 73 y calle 23. 

Cuando salió en los medios que se licitó la ruta me comuniqué con el intendente Sánchez y le dije que estábamos trabajando con el ingeniero Carbajo en un proyecto de estas dos dársenas de giro, y también le acoté -para sus negociaciones- que había garitas en la escuelita de la ruta 73, que hace más de 20 años que está cerrada, y garitas y veredas a la salida de la terminal. Suprimiendo eso, con su ahorro, se puede intentar hacer estas dársenas de giro.

También pedí a los diputados, viviendas para nuestra localidad, una segunda etapa del Centro de Salud Juan Abad y fondos para llevar adelante el arreglo de la Colonia de Vacaciones.