La Comisaría Primera volvió a ser escenario de un escándalo a nivel nacional

Policiales

Anoche fue llanada la comisaría 1ra

Investigan si existió una conexión policial con la fuga de cinco presos

07|05|21 08:45 hs.

La posibilidad de haber recibido ayuda externa o de policías que estaban en la guardia al momento de la fuga de cinco de los siete presos que estaban alojados en los calabozos de la Comisaría Primera, se encuentra investigando la Fiscalía de Tres Arroyos tras el escándalo ocurrido en nuestra ciudad y que trascendió a nivel nacional. 


El hecho fue constatado por las autoridades a las 0.45 de ayer, cuando al momento de realizar el conteo de detenidos, se comprobó la evasión de cinco peligrosos internos que, luego de cortar los barrotes del patio de calabozos, ganaron los terrenos vecinos y huyeron del lugar, aparentemente, valiéndose de la ayuda de un vehículo y el uso de una escalera.

Según se informó de manera oficial, los evadidos son Javier Moises Gorostegui, Yoel Gorostegui, Franco Soto Acevedo, Ceferino Jesús Staniscia y Julio Daniel Morán, alias “Pirucho”, quien ya había sido protagonista de una evasión hace más de 20 años en la misma sede policial. 

Anoche, con la asistencia de personal de Gendarmería Nacional, la UFI N°17, a cargo de manera subrogante del doctor Gabriel Lopazzo, allanó las instalaciones policiales de la calle Coronel Pringles 66, con el objetivo de deslindar responsabilidades y determinar si hubo ayuda de terceras personas en la fuga de los detenidos.

Tal como pudo averiguar este diario, como parte de la orden dispuesta por el Juzgado de Garantías a cargo de la doctora Fabiana Brandolín, los funcionarios judiciales secuestraron el libro de guardia para chequear cuando fue la última vez que se requisaron los calabozos y acotar al máximo la franja horaria entre ese control y la fuga, como así también habrían sido secuestrados los teléfonos celulares de los efectivos presentes en el lugar. 

Además, trabajo personal de la Policía Federal de Bahía Blanca en la realización de un relevamiento completo del lugar por el que podrían haber salido los presos, y analizar si los barrotes hayan podido cortarse desde el interior.

Con esta última pericia, se busca determinar si es factible salir por ese lugar, si se puede trepar o sino tuvo que tener alguna otra ayuda valiéndose de una escalera que apareció en las inmediaciones. 

En ese sentido, la intención de los investigadores es determinar cómo apareció ahí y a quién pertenece. Al mismo tiempo, la Fiscalía y la policía coinciden en la posibilidad de que los evadidos hayan recibido ayuda externa con incluso algún vehículo que debe haberse conectado en forma previa y la manera en que se comunicaron entre ellos y el apoyo de afuera.

Cómo salieron
Entre las principales autoridades que ayer se acercaron a nuestra ciudad para colaborar con los rastrillajes iniciados desde la madrugada, se encontraban el Comisario Mayor Sebastián Toarmina jefe de la Departamental de Investigaciones Bahía Blanca y el Comisario Inspector Gustavo Cheppi, coordinador de la Superintendencia Región Sur. 


El Comisario Inspector Gustavo Cheppi se acercó a nuestra ciudad para colaborar con el operativo de búsqueda y rastrillaje


Precisamente, fue el comisario Cheppi quien compartió sus impresiones del caso con LA VOZ DEL PUEBLO, oportunidad en la que reconoció la existencia de “un error policial” y la posible “ayuda externa” que puedan haber recibido los presos fugados. 

Al mismo tiempo, el coordinador de la máxima autoridad policial de la región, explicó su visión de cómo podría haberse dado la fuga. “Lo único que se ve son los barrotes limados, no se puede determinar si tuvieron algún tipo de ayuda exterior. A una determinada altura tienen una línea de barrotes y, a otra altura, tienen otra línea más. Se pasó a la primera instancia y, desde ahí, se cortó lo más alto desde donde ganan los patios”, explicó. 

En ese sentido, al referirse a la manera en que es superada la altura de los barrotes para llegar desde el piso (cabe aclarar que las rejas conforman una especie de “techo” doble al aire libre), Cheppi explicó que, “si logran pasar la primera línea de barrotes, ellos pueden usarla de piso y ayudar a los que están abajo. O sea, se pueden mantener en la primera línea (como un cielorraso de barrotes) y ayudar a sus compañeros, para pasar la segunda. Para llegar a la primera línea, podrían haber usado baldes o elementos de limpieza, que si bien no son de mucha altura, pueden haber servido”, indicó. 

La investigación interna 
La presunta existencia de responsabilidades entre el personal policial forma parte de las tareas que la Auditoria General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires encomendó tanto a Gendarmería como a la Policía Federal, “la investigación la está haciendo Gendarmería porque la doctora (María de los Angeles) Martínez (titular de AA) pidió el trabajo para saber que temperamento tuvieron los policías que estuvieron al momento de los hechos. La (investigación) la hace Gendarmería y la Policía Federal para darle un poco de transparencia a la investigación”, explicó.


El titular de la seccional, el subcomisario Nelson Aguirre Reta (derecha), recorre la zona junto a un efectivo de la DDI en busca de alguna cámara o testigo que pueda aportar datos a la investigación


Al ser consultado sobre la existencia de alguna preocupación previa entre las autoridades locales por la convivencia de personas peligrosas como Ceferino Staniscia o Julio Daniel Morán, quien supo protagonizar otra fuga en julio de 2000, en las instalaciones tresarroyenses, Cheppi fue contundente: “si a mí un comisario me pide que tiene que trasladar a un detenido preso porque no lo puede contener, no puede trabajar más en esa comisaría. Los cambios de una comisaría a otra están relacionados con la forma en que están conviviendo los detenidos. En este caso, cada detenido estaba esperando su cupo de prisión preventiva en una unidad penal. Lamentablemente esto es una falla humana, una falla policial y por eso se está investigando si hubo una ayuda exterior”. 


El personal de Gendarmería se encuentra trabajando en la investigación ordenada por la Auditoría de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense


Con respecto al elemento que los presos hayan podido utilizar para cortar los barrotes, el comisario inspector evaluó, “sin querer meterse en lo que tiene que observar Gendarmería, uno pudo observar elementos que habían sido de fabricación casera en el lugar. Si lo han hecho con alguna herramienta que ellos mismos hayan podido fabricar, fallamos nosotros como ente de supervisión para controlar los elementos que han tenido. Pero tengo entendido que las inspecciones de calabozos se venían realizando de forma diaria y normal. Por eso, se tendrían que haber encontrado con algún elemento cortante, tipo serrucho, para después cortar los barrotes. La pericia sobre el tipo de cortes que tenían los barrotes va a poder determinar si fueron cortados por ellos o si recibieron ayuda exterior para hacerlo”.

Anoche, al cierre de nuestra edición, la policía continuaba realizando intensos rastrillajes en la búsqueda de los cinco delincuentes prófugos.  


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