El nuevo mural. Ahora El Guernica se luce con un trabajo hecho en acero (Ema Fredes)

Sociales

Centro Vasco Hiru Erreka reinaugura un mural homenaje

El Renacimiento del Guernica

25|04|21 10:39 hs.

Integrantes del Centro Vasco Hiru Erreka pusieron manos a la obra en los últimos meses y decidieron darle nueva vida a una obra que representa mucho en su historia: el Guernica de Picasso. 


Si bien no estamos hablando de la obra original (que se exhibe en el Museo Reina Sofía de Madrid), estamos hablando de un mural réplica que se encuentra ubicado en la plaza que la comunidad posee en avenida Constituyentes y Costa Rica. 

Esta vuelta a la vida del mural tendrá su inauguración mañana de manera online. Para contar un poco acerca de cómo se realizaron los trabajos, La Voz del Pueblo dialogó con Francisco Urbieta y Horacio Jaureguibehere, ideólogo de esta renovación.

Acero por pintura 
“En este mismo paño estaba pintado el mismo mural, ahora tiene un sistema nuevo de acero” explicó en el inicio Jaureguibehere al mostrar el trabajo terminado. “La obra estaba pintada por tres pintores excepcionales que teníamos en el Centro Vasco: Roberto Biardo, Celeste Cattanio y Silvio Laborde”. 

El paso del tiempo fue “comiéndose” la pintura, que eventualmente fue perdiendo las formas. Esto generó que desde el centro comiencen a pensar en una renovación. 

Luego de confesar que la primera opción fue repintar el mural, Horacio remarcó que “le tengo que agradecer al Centro Vasco y a todos los integrantes porque cuando tenemos alguna idea como esta, que se me prendió la lámpara, siempre acompañan y me dejan en libertad de acción”. 

La idea que tuvo fue la de realizar el trabajo en acero, sobre un fondo blanco. “Yo hice muy poquito” sostuvo y explicó: “Soy Diseñador Industrial y lo que hice fue pasar una foto al AutoCAD”.

Cuando el diseño estuvo, hubo que poner manos a la obra. “Ahí tenemos que enviarle un agradecimiento fundamental a Metalúrgica Aiello y a Gerardo Iza que desinteresadamente dijeron que sí para fabricar esta obra” señaló el ideólogo. 


Jaureguibehere y Urbieta, junto al mural (Ema Fredes)


Tanto detalle implicaba la necesidad de una máquina de última generación. “Esto se corta con un pantógrafo control número y gracias a Dios Aiello lo tiene. El equipo de ingenieros de la fábrica se tomó el trabajo de hacer pieza por pieza y letra por letra. Tiene mucho detalle y muchas horas de trabajo”. 

A continuación, otra marca debió entrar en escena: Metfer S.A. “A Hugo Fernández hay que agradecerle porque se brindó, nos dio los espacios para poder ir y pulirlo, hacerle todos los agujeritos que hay que hacerle para la colocación…” indicó. 

“La cantidad de laburo que hay para el desarrollo del Guernica, hay un desarrollo técnico... muchísimas horas de laburo, estar sobre la máquina, probar, ver, hacer... esto es desarmar la obra de un genio para volver a armarla” resaltó Urbieta. 

Desde aquella idea primigenia hasta el armado, se tardaron seis meses. Y cuando la inauguración estaba al caer, en el año 2020, la pandemia frenó los planes. 

Un sueño hecho realidad “Nosotros nunca soñamos que íbamos a tener todo esto” indican al unísono Jaureguibehere y Urbieta y recuerdan que “hace unos años el Centro Vasco tenía una placita con muchos árboles que habían donado un montón de familias. Hoy esas familias están grabadas en una placa que donó el ingeniero Daniel Etcheto”. 

Más actividades
El Centro Vasco Hiru Erreka realiza actividades diariamente. La segunda ola de Covid-19 y la vuelta de algunas medidas restrictivas obligaron a la institución a adecuarse a estos cambios. “En realidad lo hemos tratado de sobrellevar de la mejor manera posible. Las actividades centrales del Centro Vasco pasan por la difusión de las culturas y sus actividades, dentro de ellas las más importantes son las danzas y el idioma, el Euskera. Con el tema de las danzas el año pasado se trabajó todo el año porque hay un grupo muy importante de chiquitos y de medianos y grandes, entonces se desarrollaron de manera virtual. Nos acomodamos a los medios. Realmente hubo un esfuerzo descomunal por parte de las chicas, de las docentes, Maia Jaureguibehere y Pilar Urbieta” explicó Urbieta. 

En ese sentido, recalcó que “hay un trabajo de diagramación… conectarse con los chiquitos, jugar, en determinados momentos hacer una visita llevándoles pequeñas cosas para no perder el contacto y la costumbre de tener esa vinculación. Ya con las chicas más grandes, además de Pilar y Maia que también son integrantes, Sara Urbieta también daba las clases de ese modo. El Euskera se manejó de la misma manera”. 

Y cuando la presencialidad ganaba espacio de nuevo, otra vez todo volvió a cerrarse. “Este año se suspendió la parte presencial y se va a retomar la virtualidad” indicó Francisco, y agregó que “las actividades no la vamos a dejar de lado porque hay mucho trabajo por detrás y mucho por delante”. 

Agradecimientos 
En el final de la nota, tanto Urbieta como Jaureguibehere agradecieron “fundamentalmente a nuestro intendente que nos dio siempre una mano y cuando fuimos a decir 'queremos hacer esto' dijo 'metanle'. Acá hay mano de obra de la gente de la municipalidad. La pared la hicieron ellos, los pisos, los caminos... alguien que también nos brindó una mano grande fue Roberto Pissani que se jugó mucho por todo esto. También tuvimos gente como César Pardiña que nos dio una gran ayuda en la pintura de todo esto, los Etcheto... un montón de gente que en estos últimos días han estado trabajando a full para que esto se hiciera realidad” cerraron.      

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El Guernica de Pablo Picasso


La obra original se exhibe en el Museo Reina Sofía de Madrid


Guernica es un cuadro de Pablo Picasso, pintado en París entre los meses de mayo y junio de 1937, cuyo título alude al bombardeo de Guernica, ocurrido el 26 de abril de dicho año (1937), durante la guerra civil española. 

Fue realizado por encargo del director general de Bellas Artes, Josep Renau, a petición del Gobierno de la Segunda República Española para ser expuesto en el pabellón español durante la Exposición Internacional de 1937 en París, con el fin de atraer la atención del público hacia la causa republicana en plena guerra civil española. 

Su interpretación en profundidad es objeto de controversia, ya que varias figuras son simbólicas y suscitan opiniones dispares; pero su valor artístico está fuera de discusión. 

No solo es considerado una de las obras más importantes del arte del siglo XX, sino que se ha convertido en un auténtico «icono del siglo XX», símbolo de los terribles sufrimientos que la guerra inflige a los seres humanos.