En el Penna agasajaron a Claudia por ser la persona que más donaciones de plasma convaleciente había

La Ciudad

Hablan tres de los primeros donantes del distrito

Donación de plasma: “una hora de tu vida puede salvar tres vidas”

25|04|21 09:09 hs.

Claudia es bioquímica y es donante frecuente de sangre desde hace años, familiarizada con la importancia que este elemento tiene en la vida de las personas. Durante años y específicamente en la pandemia fue asidua donante voluntaria y concurrente a las colectas externas que realiza con frecuencia el Servicio de Hemoterapia del Centro de Salud. 


Amante de su profesión y del acto de salvar vidas dando algo tan de uno como la misma sangre. Lo que nunca se imaginó es que la vida le daría la posibilidad de salvar a aproximadamente 15 personas en pocos meses. 

Noemí, docente y directora de Cultura y Educación de la Municipalidad; activa colaboradora del sistema de salud en pandemia; debido a que muchas de las colectas realizadas se llevaron adelante con su intervención en espacios gestionados por su Dirección. 

Ramiro es estudiante de abogacía, tiene 23 años y concurrió junto a Noemí el mismo día al Servicio de Hemoterapia del Hospital Penna, para realizar su donación. 

La transfusión de plasma de convaleciente de Covid -19 es una terapia que ya se hizo usual en el sistema de salud y que en nuestro distrito la han recibido 144 personas. 

Permite estimular la capacidad del sistema inmunológico de contrarrestar el virus en el organismo. Es muy difícil de conseguir, ya que solo se obtiene de la donación voluntaria de pacientes recuperados de Covid-19 con un título alto de anticuerpos. 

Claudia, Noemí y Ramiro junto con Laura son los primeros donantes de plasma de nuestro distrito y nos relatan su experiencia.

Relatos del Covid -19 
Claudia se acercó al hospital porque en el mes de diciembre comenzó un cuadro de mucho cansancio y dolor de piernas. Recibió el resultado positivo de Covid. Realizó el aislamiento por 15 días en su domicilio. 

En el transcurso se realizó una placa porque tuvo una complicación pulmonar. Sin embargo, evolucionó bien y finalizó el ciclo de aislamiento con normalidad. 

Ramiro, al igual que Claudia, transitó el Covid sin mayores inconvenientes para su salud. Solo el dolor de cabeza, fiebre y cansancio muscular lo llevaron a realizarse el hisopado. Sin tener que volver al hospital en el transcurso de su enfermedad. Transitó el aislamiento en su domicilio. 

La situación de Noemí, frente al desarrollo del Covid en su organismo, fue muy diferente a la de Claudia y Ramiro. Noemí lo padeció, si bien no llegó a una situación de internación ni de riesgo de vida, fue una experiencia que le dejó secuelas en su estado de salud general, que aún están siendo evaluadas.

Noemí señaló que “yo trabajé durante toda la pandemia. Desde mi función municipal y también en la actividad privada ya que mi marido tiene un comercio esencial. El 20 de enero, comencé con síntomas, que identifiqué inmediatamente porque son distintos, perdí el gobierno de mi cuerpo. Sufrí un gran agotamiento, un dolor de cabeza distinto. Al día siguiente comencé con fiebre. Puedo definir el cuadro como horrible. Tuve la asistencia de mi hija, el resto de mi familia permaneció en aislamiento en otros espacios de mi casa”. 


Noemí dijo que “es una experiencia feliz”


Explicó que “todos los días me despertaba con síntomas distintos. Estuve con monitoreo permanente del hospital, porque no podía mantenerme en pie. Durante todo el tránsito de la enfermedad respetamos todas las indicaciones para protegernos en el hogar. La duración de la enfermedad fue de 3 semanas, dos de esas semanas estuve con dolor de cabeza permanente. Aun hoy no recupere la normalidad en cuanto al gusto y al olfato. Luego del control post Covid estamos evaluando una secuela cardiaca”. 

Hizo referencia a la angustia ante la posibilidad de tener una situación de internación. Reflexionó que “cuando tenés Covid y no la pasas bien, comenzás a ser más consciente de la gravedad de la pandemia. Aunque no sea un cuadro de gravedad, el Covid es incertidumbre, es impredecible, no sabes cómo te va a afectar ni a vos ni a los miembros de tu familia. Por esto es tan importante cuidarse y cuidar a los demás”. 

Sinónimo de vida
Claudia, al igual que Ramiro, luego de finalizar el aislamiento sabían que querían donar plasma. Esperaron el tiempo indicado y a los 30 días se comunicaron con el Servicio de Hemoterapia, y allí se les realizó una toma de muestra de sangre para el conteo de anticuerpos, que se envía a Bahía Blanca. 

En el caso de Claudia, los anticuerpos se mantuvieron en el tiempo y así pudo donar 5 veces más. La extracción se realizó por aféresis.

Ramiro señaló que “es un proceso muy simple, no duele, no incomoda, es una extracción de sangre normal. Después de eso salís perfecto”. 


Ramiro sostuvo que “en caso de que mis anticuerpos lo permitan no tendría problema en volver a donar”


Además observó que “solo insume el tiempo de viaje y el tiempo de la extracción. Con solo un ratito de tu tiempo podes lograr el bienestar de otra persona. Fue tan simple que en caso de que mis anticuerpos lo permitan no tendría problema en volver a donar”. 

Claudia, entre risas, dijo que los sillones son más cómodos que los del servicio en Tres Arroyos. Si bien es un proceso más lento al de la donación de sangre, es muy sencillo, y uno en todo momento está rodeado de profesionales que despejan todas las dudas. “Esto se da cuando uno va por primera vez; porque ya en mi caso voy a donar plasma y a charlar de la vida. No hay ninguna situación de estrés”, agregó.



Claudia fue agasajada en el Bahía Blanca por ser la persona que más donaciones había realizado. Y es de Tres Arroyos. “La satisfacción de saber que se pueden salvar tres vidas en cada extracción de plasma es importantísima. Sabemos que hay pocas personas que tienen anticuerpos para ser donante. Esto es lo realmente complejo, desarrollar los anticuerpos, porque la donación en sí es tan simple que uno puede donar plasma cada 4 días, no se siente cansancio ni absolutamente nada. Además nos realizan el dosaje de anticuerpos de forma gratuita, es decir sabemos cuánto estamos protegidos frente a la infección por Covid”, puntualizó Claudia. 

Altruismo 
Noemí contó que siempre quiso y tuvo como asignatura pendiente donar sangre; sin embargo por una particularidad en sus venas nunca había tomado la decisión siendo que en su vida, lo tenía como acto presente a través de su esposo, quien desde siempre fue donante voluntario. Era algo que quería cumplir. 

En estos tiempos de pandemia, en la primera colecta realizada en el centro cultural dijo “tengo que ser la primera; tengo que superar el miedo; así comenzó este camino de altruismo y que agradece sobre todo al personal del Servicio de Hemoterapia por su atención ya que le permitió cumplir un deseo que postergaba”. 

Sin pensar que luego llegaría el positivo de COVID y así la posibilidad de ser donante de plasma. Explicó que “luego de mi recuperación, decidí que quería ser donante de plasma y así poder trascender la enfermedad en algo positivo, nada más ni nada menos que salvar a otras personas. Con cada donación de plasma se pueden realizar tres transfusiones y aunque fuera solo una ya es muchísimo”.

El proceso es muy simple. En el Servicio de Hemoterapia de nuestra ciudad, se realiza una entrevista donde se indaga sobre el estado general de salud. Se completa una planilla y efectúan una extracción similar a la que tiene lugar en un laboratorio. Esto es para determinar los valores de los anticuerpos. Si dan en el número adecuado, se realiza la donación efectiva en Bahía Blanca. 

El turno para la donación de plasma en el Servicio de Hemoterapia del Hospital Penna se pauta en consenso con las posibilidades del donante y el Centro de Salud se hace cargo de los viáticos que demanda el traslado. Al igual que para el donante de sangre, el día tiene justificativo laboral, de acuerdo a la legislación vigente. 

Plenitud
“Les decimos a todos los que tuvieron la fortuna de recuperarse del Covid que ni lo duden, que poder salvar la vida de otras personas es trascender esa incertidumbre que deja el Covid”, expresó Noemí. Sostuvo que “soy una persona sana, sin patologías de base. Sin embargo, no la pasé nada bien. Mi hija de 22 años es totalmente sana y tampoco la pasó bien, aún tiene síntomas”. 

Noemí lo definió como “una experiencia feliz. La práctica demora en total aproximadamente una hora, con un monitoreo y contención permanente. Es muy simple y me sentí plena por poder ayudar a tres pacientes que no la están pasando bien. Una hora de tu vida salva tres vidas. Ojala pueda volver a donar”. 

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Lo que hay que saber
En esta etapa de la pandemia, el plasma de convaleciente se utiliza para pacientes que presenten complicaciones graves o potencialmente mortales; así como formas moderadas o comorbilidad (que el médico considere tienen un alto riesgo de progresión a enfermedad grave o potencialmente mortal). Asimismo son pasibles de tratamiento los profesionales de la salud con Covid-19 con síntomas moderados.


Claudio La Plaza, Lucía Palma, Mariana Mazitelli, Jorgelina Lantero y Alexis Pogorzelsky


Así lo indicó el doctor Alexis Pogorzelsky. Para ser efectivo donante de plasma deben haber transcurrido 28 días corridos desde el alta y tener condiciones para ser donante de sangre. 

Lucía Palma, Jorgelina Lantero, Claudio La Plaza y Mariana Mazzitelli, integrantes del Servicio de Hemoterapia del Hospital Pirovano, explicaron que “tal como establece la normativa vigente, el donante deberá comprender que toda la información que se le solicita relacionada a su historia clínica y a sus hábitos, tiene por finalidad preservar su salud y la del potencial receptor de plasma convaleciente, por lo cual debe hacerlo con total tranquilidad”.

Con claridad, Lucía Palma explicó que el donante de plasma convaleciente, al igual que el donante de sangre entera, deberá observar los principios que rigen para la donación de sangre en general (voluntariedad, solidaridad y compromiso social). 

En cuanto al proceso, Pogorzelsky sostuvo que “el plasmaféresis se realiza con equipos e insumos descartables, bajo la supervisión permanente de un médico y asistencia de un técnico capacitado para tal fin”. 

Puede ser donante todo paciente recuperado de Covid -19, que estuvo expuesto al virus y que en el proceso fabricara anticuerpos que circulan en el plasma que es la parte liquida de la sangre y que cumpla con las condiciones para ser donante habitual de sangre. 

El procedimiento se realiza con un equipo de plasmaféresis que solo extrae unos mililitros del plasma sin ningún otro componente (ni glóbulos rojos, ni blancos, ni plaquetas). Solo es posible obtener el plasma a partir de la donación voluntaria, ya que únicamente es fabricado por el cuerpo.