La Región

Coronel Pringles

Matzkin sostiene actividades pero busca frenar el movimiento social

17|04|21 19:18 hs.

El intendente de Coronel Pringles, Lisandro Matzkin, anunció ante la prensa local una serie de medidas adaptadas a la población que se encuentra en fase 4, después de haber permanecido durante cuatro meses en la 5. 


Actualmente el distrito cuenta con una aceleración de casos con los cuales, el jefe comunal advierte que podrían llegar próximamente a retroceder una fase más. 

Es por ello que mientras tanto busca “sostener todas las actividades pero reducir la concentración y circulación. No queremos afectar a nadie en su actividad pero tenemos que disminuir los contagios”, según avisó.

Siempre considerando cómo se ve reflejada la situación sanitaria en las estadísticas locales, señaló que “no sería descabellado que la semana que viene eso pueda llegar a cambiar”, en alusión a un posible nuevo retroceso de fase. 

En Coronel Pringles las medidas de restricción permanecen igual; con restricción comercial y circulación entre las 0 y las 6, tal como funcionan desde la última semana.

Fuera de ese horario sólo pueden circular esenciales, y permanecen abiertas las estaciones de servicio y farmacias de turno. Entre quienes pueden circular se encuentra el personal de salud, mencionó Matzkin quien recomendó que todo aquel que lo necesite baje a su celular la aplicación Cuidar. 

En cuanto a nuevas restricciones que entraron en vigencia desde este viernes en el ámbito local, indicó que se trata de establecer “un equilibrio entre la actividad laboral, económica y las actividades recreativas”. 

Explicó que se decidió “sostener actividades deportivas en lugares abiertos, sin público. Pero aclaró que en lugares cerrados también decidieron mantenerlas pero con tope de diez personas, para “disminuir la cantidad y concentración” de personas. 

Incluso indicó que todos aquellos interesados deben consultar los protocolos con las áreas correspondientes del municipio, para poder continuar con sus actividades. 

En el caso de las ceremonias religiosas en lugares cerrados, su aforo se reduce del 40 al 25 por ciento. 

Crítica y delicada 
Posteriormente Matzkin dejó una serie de definiciones. “Si bien estamos en una situación crítica, también es cierto que la situación económica es muy delicada y no queremos afectar fuentes de trabajo”, sostuvo el intendente pringlense que puso como ejemplo a los trabajadores locales del sector gastronómico. “No queremos que tengan que cerrar, 100 familias viven de esa actividad”, aseguró. 

También mencionó que en el sector comercial son 1500 los vecinos que necesitan seguir trabajando. “Esas actividades tienen que desarrollarse cuidando protocolos y la salud de la gente, de los clientes y trabajadores”, dijo. 

En este sentido le pidió a comerciantes que “cumplan y hagan cumplir en su comercio el protocolo, que no atiendan a gente que llega sin barbijo”, y que dispongan del alcohol en gel y alcohol sanitizante para la higiene de manos de trabajadores y clientes. 

Destacó que sostener el deporte y la cultura tiene que ver con áreas que están ligadas a la salud, especialmente mental, de las personas. 

Además dijo que a partir de consultas que recibe, debe aclarar que el municipio no tiene “injerencia” en la decisión sobre continuar -o no- con la presencialidad en las clases. “Es una facultad exclusiva de la provincia”, aseguró. No obstante se manifestó –personalmente- sobre el tema y afirmó que “se debe sostener la presencialidad todo lo que se pueda”.

Reuniones sociales 
Consultado sobre el control de las reuniones sociales, respondió que “no están permitidas”, y que “las controla la policía, tiene una bajada de línea muy marcada de la Provincia”. Sobre un posible paso hacia la fase 3, indicó que “va a depender de la escalada de contagios”, y que “implica una restricción horaria mayor, pero no es demasiado el cambio”. 

El jefe comunal explicó que la forma en que se decidió encarar ésta etapa tiene que ver con la evolución de la situación sanitaria y observar -antes de tiempo- un posible escenario local.

 “Es de prever que en un tiempo prudencial -o medio- el hospital esté cerca de colmar su capacidad. Hay que anticiparse a eso, reducir o estabilizar los contagios para que dé abasto el sistema”,