La Ciudad

Carolina Beltrán, Irene Moreno y Eugenia Arrupe

La docencia se ejerce “con el corazón”

13|04|21 09:08 hs.

Tres profesoras de tercer año del Profesorado de Educación Primaria, en el Instituto Superior de Formación Docente Nº167, presentaron un trabajo que fue seleccionado y reconocido por el Ministerio de Educación de la Nación. Se trata de Carolina Beltrán, Irene Moreno y Eugenia Arrupe.


La ponencia que realizaron refleja una iniciativa de 2020, cuando se debieron suspender las clases de carácter presencial. Carolina Beltrán recordó que “para el 19 y 20 de noviembre del año 2020, el Instituto Nacional de Formación Docente, que pertenece al Ministerio de Educación de la Nación, hizo una convocatoria de diversas ponencias, experiencias, prácticas, planificaciones. 

Estuvo destinada a docentes de todo el país”. En este marco, dijo que en forma previa “con Irene Moreno y Eugenia Arrupe escribimos desde la virtualidad un documento compartido, nunca nos encontramos físicamente, y presentamos esta ponencia”. 

Así quedaron seleccionadas y pudieron participar en primer término “de un encuentro a modo de congreso con diferentes docentes de la provincia el 19 y 20 de noviembre”. 

Otro paso significativo se registró en la etapa final del año, cuando “nos notificaron que podíamos ser uno de los posibles casos que tuvieran un reconocimiento a nivel nacional, representando a la provincia de Buenos Aires”. 

Hace pocos días, tomaron conocimiento de que “nuestra ponencia fue considerada una de las más relevantes”, a tal punto que forma parte del Observatorio de Prácticas Educativas del Ministerio de Educación. Carolina Beltrán explicó que, por tal motivo, “hoy esta experiencia se encuentra en el espacio virtual en el Instituto Nacional de Formación Docente. Cualquier persona que ingrese lo puede ver”. 

Al evaluar las características de esta tarea, señaló: “Entendemos que documentar, registrar, es parte de hacer memoria. Aquellos que nos puedan leer, pueden saber nuestra manera de actuar, de conjugar el enseñar y aprender en el Instituto Superior de Formación Docente 167 de Tres Arroyos”.

Con empatía 
Irene Moreno es especialista en Ciencias Naturales, Eugenia Arrupe en Prácticas del Lenguaje y Carolina Beltrán en Campo de la Práctica. Hubo otra novedad que motiva y genera satisfacción. 

Dijo que “también el Ministerio de Educación, para sorpresa de nosotros, reconoció dos propuestas de Tres Arroyos. Las dos del tercer año del Profesorado de Educación Primaria y la segunda fue de dos estudiantes que escribieron junto a mí una experiencia”. 

Entre otros aspectos, indicó que “nosotros consideramos que aprendemos conjuntamente con directoras, directores, maestras, maestros y sobre todo con los estudiantes”. 

Del mismo modo, expresó que “entendemos que el nivel Superior aporta los ‘saberes académicos’, formales y las comunidades aportan todo el saber que nuestros estudiantes, futuros docentes, necesitan para desarrollar en las aulas a futuro excelentes prácticas que transformen y que tomen a la educación con la bandera emancipadora, por lo cual estamos trabajando día a día”. 

Le otorgó relevancia a llevar adelante esta actividad con “una mirada empática, el poder generar un ida y vuelta respetando a cada sujeto que es único e irrepetible”. 

Hizo referencia al apoyo de la Red Participativa Aplicada a la Renovación Curricular, que integra, así como del Colectivo Argentino de Docentes. “Somos profesores que hacemos investigación desde las aulas y las comunidades”, puntualizó.

Para compartir 
Esta distinción refleja la labor que se concreta en Tres Arroyos. Para Carolina Beltrán, “es maravilloso compartirlo con mis colegas a las cuales respeto muchísimo y admiro, hace diez años que venimos trabajando juntas. Al igual que con Paula Lussi, Florencia Di Luca, Germán D’Atri, Lorena Muda, Agustina Rodríguez y Laura Baracco. Más que agradecidos, con el Instituto, la dirección de Paula Lusi, con Paola Genovesi que es nuestra secretaria; con la inspectora jefe regional Marina Moulia, siempre está predispuesta abriendo espacios para seguir transformando; y a nuestra directora de concursos docentes de la provincia, Marisa Vázquez, que también nos acompaña y genera caminos para sostener la investigación educativa “. 

Un derecho 
Habló de las vivencias en 2020 y puso de manifiesto que “trabajamos directamente con el corazón, con esa pasión que nos caracteriza. En el Instituto hay estudiantes que no contaban con conectividad. Se desarrollaban estrategias de grabar las diferentes propuestas en pendrive y acercarlas a un espacio físico para que ese estudiante lo retirase y que vuelva a entregar esos trabajos al mismo lugar”. 

Con la finalidad de colaborar, “diferentes compañeras que contaban con servicio telefónicos móviles que no cobraban, llamaban a esas alumnas e incluso a nosotros las profesoras y podían participar de esa manera de las clases. Hicimos diferentes grupos de Whatsapp, distintas aplicaciones. Fue un trabajo muy a conciencia, entendiendo que la educación es un derecho”.