María Rosa Olijnyk de Etchegoyen

La Ciudad

Seres queridos y allegados la despiden con mucho afecto

El adiós a María Rosa Olijnyk de Etchegoyen

22|03|21 22:45 hs.

El domingo se produjo el fallecimiento en forma sorpresiva de María Rosa Olijnyk viuda de Etchegoyen. Hubo por este motivo numerosas muestras de pesar y condolencias, ante la desaparición física de una vecina muy apreciada. 


El Club Huracán destinó un mensaje sentido en las redes sociales. Señala lo siguiente: Desde hace casi 50 años estaba ligada a la institución de calle Suipacha. Se acercó junto a sus hijos, Jorge y Gastón, quienes desde muy pequeños comenzaron a jugar al tenis. Al poco tiempo junto a su esposo, Felipe Etchegoyen, pasaron a formar parte de la subcomisión de tenis, presidida por Felipe durante un largo tiempo.

 María Rosa era una mujer con un fuerte carácter, donde supo trabajar a destajo para que los deportistas que se iniciaban pudiesen viajar, con el objetivo también de que las instalaciones estuvieran de la mejor manera. Con el tiempo integró la subcomisión de actos sociales dedicándose al mantenimiento del salón comedor. 

Además, dedicó mucho de su tiempo a organizar torneos de canasta, representando al club en centenares de competencias.

 Vivía sobre calle Mitre frente al club. Su vida estaba ligada hasta sus últimos días a la institución. Tal es así, que la semana pasada cuando se realizó un fogón, allí concurrió para adquirir algo de comida y conversar con la gente amiga del club. Su esposo integró la comisión directiva durante muchos años. Su hijo mayor, Jorge, alcanzó la máxima jerarquía al ser presidente de la institución. 

 Con María Rosa se va una persona por cuyas venas corría sangre roja como el escudo de Huracán. "Peleadora" en defensa de sus colores, "discutidora" como pocas cuando se lo criticaba al club de sus amores y un tanto "mandona", carácter que a veces era trascendental para lograr que se lleven a cabo determinadas actividades. Su nombre estaba tan identificado con el club, que no era necesario decir su apellido para identificarla. Se la va a extrañar.

Nuestras condolencias a sus hijos Jorge y Gastón, a sus nietos y a sus hermanas Ana y Mabel.