Humberto Salaberry (foto: Horacio Arbasetti)

Sociales

El jueves 11 cumplió 46 años

Un mes especial para la Fundación Campano

14|03|21 19:44 hs.

La Fundación Campano llegó el pasado jueves 11 a un nuevo aniversario de su nacimiento, el 46º. Por eso es que Humberto Salaberry, presidente de la entidad, y Hugo Costanzo, quien fuera convocado para hacer una muestra hablaron sobre el momento. 


Todo esto que tiene que ver con la fecha del aniversario de la Fundación Campano y el significado, a pesar que no se pueda hacer algún acto, en esta oportunidad será sólo inaugurando esta muestra una manera de celebrarlo. 

Para Humberto Salaberry la oportunidad de hacerlo y contar con la presencia de Hugo Costanzo es más que grato porque “él siempre estuvo ligado a nosotros y de ahí viene la invitación para que en el mes aniversario pueda hacer una exposición con sus trabajos, en este caso de dibujo”. 

Es una manera nueva de volver a establecerse en los eventos que se realizan en la ciudad ya que hasta el mes de junio la Biblioteca y la Fundación Campano estuvieron cerradas al público. “Eso lo sentíamos todos, señala Humberto, pero había que cumplir con las normas, cuidarse y cuidar a la vez. Cuando presentamos un protocolo a la Municipalidad –en el mes de junio- y fue aprobado empezamos a trabajar con la Biblioteca primeramente. Así llegamos a la actualidad con nuevas alternativas como los talleres y las exposiciones, es como un arranque”. 

Se va a dar una situación más que particular de realizar un acto sin presencia de público, teniendo en cuenta la fecha tan especial; “la muestra se va a habilitar al público el viernes 19, también abierta a la ciudad. Queríamos estar presente con algo simple y sencillo con nuestros vecinos así que le tiramos la idea a Hugo, a él le gustó, y así nació esta exposición”. 

La muestra, que en esta oportunidad se llama “La línea incómoda”, va a estar habilitada durante quince días “así durante abril concretamos otros pedidos. Confiamos y esperamos que durante todo el año haya una rotación porque toda la gente que viene a la Fundación, tanto a la Biblioteca como a los talleres siempre la recorre y es una forma que le llegue a todos”. Pues como Salaberry agrega el salón de exposiciones se cede a los artistas de manera gratuita, respetando turnos, “simplemente para que expongan sus trabajos”. 

 El dibujo, su expresión 
Para Hugo Costanzo esta muestra es como volver a sus raíces pues el dibujo ha sido la esencia de su relación con el arte. 

El título de la muestra es “La línea incómoda” pues como el propio Costanzo reconoce “la línea que yo hago sobre el papel o la tela no es una tradicional. Y además una línea incómoda porque lo que represento, dibujo y muestro son seguramente fantasmas míos, líos míos en la cabeza que llevo al papel. Algunos los asusta un poco, no es cómoda para ver, no es pajaritos y gaviotas como digo. Hay gente que está con cara de sufrida y otra –como dice un amigo- que es toda fea. No me interesa hacer cosas lindas, sí dejar un mensaje, una expresión”. 

En este caso de la muestra que presenta son unos dieciocho dibujos, “la mayoría sobre papel, con un poco de color en las tintas y hay otra serie, unos tres o cuatro más que son sobre tela y en este caso tienen más color. Son trabajos de distintas épocas pero la mayoría hechos en época de pandemia, tomé unos temas que tienen que ver un poco con ella”. 

No se trata de la vuelta al dibujo sino que en el su caso es lo que más fácil y naturalmente le sale cuenta Costanzo, “es por la experiencia de tantos años no es porque tenga tanto talento. Como decía Carlos Alonso, te va dando ‘una especie de lucidez gráfica’ que es el hecho que vos dibujás como si tuvieras detrás de ti una mano que te lleva. Alonso cuenta que estaba haciendo un retrato de Berni de memoria y cuando se aleja para verlo no era éste sino Spilimbergo y él no se había dado cuenta y eso que él llama lucidez gráfica es cierto. El dibujo lo dejás un rato o una noche y cuando lo volvés a ver decís ‘mirá lo que salió’ y no es producto de la casualidad. Es una especie de inconciencia cuando dibujás. Puede haber una temática pero lo que vos hacés, lo que vos expresás, lo que vos dibujás a veces, no siempre, te sorprende”. 

Habla de que hay artistas que sostienen que el día que sepan cómo va a terminar su cuadro no pintan más. En tanto otros como Guillermo Roux cuando hizo su mural “Homenaje a Buenos Aires” bocetó todo; “hay un libro donde está todo. La secuencia del color, los tonos, los medios tono, los matices… y hay otros pintores y otros dibujantes que comienzan a dibujar sin saber por dónde demonios va a terminar la cosa. Eso es lo que me gusta a mí, la improvisación o la sorpresa, hay cosas que te salen naturalmente. Pero ojo es cuando vos llevás un tiempo dibujando, no hablo de talento hablo de trabajo. En mi caso aparecen cuando hago dibujos pequeños, si te muestro algunas cosas que he hecho y cuando los miro me digo ‘¿y esto de dónde sale?’” dice y se ríe de su propia reflexión. 

Hablando de esa famosa cuestión que siempre rodea a los que pintan o dibujan de decir “ésto no me gusta”, agarrar un pincel y borrón y cuenta nueva en su caso lo mejor es romper la hoja y “arranquemos de vuelta. Si tenés material y voluntad arriaba sino, joderse y déjalo así nomás… arranque otro día. Yo en mis inicios tenía una autocrítica feroz, de todos modos nada me gusta de lo que haya hecho hace un tiempo atrás. Eso nos pasa a todos. Ahora ya está… Dibujos tengo muchos, pintura me cuesta mucho, la composición, el color, sobre todo cuando encaro tamaños grandes. El dibujo me cuesta mucho menos hasta es más placentero. Así que espero guets esto de ‘La línea incómoda? Que voy a mostrar y agradezco a la Fundación Campano por la convocatoria”.