Agustina Mancini y Ezequiel Valenzuela, dos de los mentores de “La escritura desnuda”

Sociales

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Escribir para desnudar el alma

14|03|21 17:22 hs.

El 2020 trajo consigo una serie de cambios que afectaron a todos, pero que a su vez obligaron a que cada uno busque la manera de comunicar sus sentimientos, sus sensaciones… 


En medio de este torbellino emocional y psicológico, en Tres Arroyos nació “La escritura desnuda”, una propuesta que tiene como fin dar a conocer trabajos de escritores locales y darle espacio a la poesía. 

 La propuesta, organizada por María Agustina Mancini, Juan Videira y Ezequiel Valenzuela, nació de una idea de la primera. 

 “Yo siempre fui fan de la poesía. Estoy en la carrera de Lengua y Literatura, y siempre miraba lo que sucedía en la escena de Buenos Aires... veía barcitos con luces bajas, un ambiente muy lindo, gente tomando algo y siempre poetas arriba de un escenario mostrando lo que hacían, lo que escribían, había un poco de poesía actuada también y pensaba 'eso no pasa acá' o al menos no veía que pasara” recordó, mientras explicó que esto fue “pre pandemia, pre cuarentena, era verano y había un ambiente más bolichero”. 


Agustín Cansado


 Continuando con su relato, sostuvo: “Mi primo es escritor y va y viene a Buenos Aires y charlando con él me dijo 'hacelo, hablás con la gente de La Casona, buscá gente que te ayude y hacelo' y lo pensé...”.

 En ese punto entraron en escena Valenzuela y Videira. “Hacía años que no nos veíamos con Ezequiel y justo habíamos coincidido un par de veces, entonces le mandé un mensaje pidiéndole ayuda e hice lo mismo con Juan, con una compañera mía de la carrera, Milagros Pérez, y con Lina González, que es fotógrafa. Nos juntamos, les pedí ayuda y ellos aportaron sus ideas”. 


Berta Villanueva




 “Me pareció una propuesta interesante en la ciudad, y al principio pensábamos 'bueno vamos a leer las cosas que tenemos escritas tal fecha, pedimos La Casona’... el mismo procedimiento que se utilizaba cuando ibas a pedir una fecha a un lugar pre pandemia y era para cobrar una entradita y exponer nuestros poemas, algo bastante simple, pero el día que reservamos la fecha y que ya se había promocionado la presentación, ese mismo día se dicta la cuarentena obligatoria en todo el país”. 

La cuarentena obligatoria generó otra vida en todos y terminó por “cansar” a Valenzuela. “Dije ‘lo vamos a hacer, de alguna manera lo vamos a hacer’”. 

 Este envión lo llevó a retomar desde donde habían frenado. “Ahí empezamos a mover, reservé un lugar en La Casona cuando ya se estaba empezando a levantar el tema de la cuarentena, en septiembre o por ahí... le pedí a María Golato que nos habilite La Casona para hacer una producción audiovisual de ‘La Escritura Desnuda’, ese mismo día tratamos de convocar a todos los que estaban incluidos en la fecha, algunos no pudieron, otros sí, y con esas personas que estaban pusimos dos cámaras, micrófono, y empezamos a hacer una producción que duró como 4 o 5 horas pero que nos dejó todo el material que pudimos transmitir por las redes durante el año” señaló. 


Jesus Balestrini


Cambio de formato 
La cuarentena, el distanciamiento social y la prohibición de reuniones de más de 10 personas generaron un cambio en la propuesta. “Se hizo un formato un poco más acotado por el tema de que era virtual, era grabado... en la versión original que era un recital, habíamos logrado convocar más de 20 escritores e intérpretes porque hay escritores que no se animan a hablar en público entonces sucedía que una persona decía 'yo me animo a leer' y esa persona leía la del escritor. La verdad que estábamos re entusiasmados y cuando se decretó la cuarentena fue como una gran decepción... fue también gracias a Ezequiel que dijo 'esto se hace, que venga el que pueda'” reconoció Agustina, quien además destacó que “fuimos los que pudimos porque muchos no pudieron... había escritores de La Plata, chicas y chicos que están estudiando y nos mandaban sus escritos. Fue un formato mucho más reducido pero al final quedamos re contentos y hubo muchísimo material”. 


Juan Videira


Futuro 
La aparición de esta propuesta abrió el camino para que lleguen similares. “Creo que en La Casona todos los jueves se está transmitiendo, este material se sociabilizó, está totalmente sociabilizado y democratizado así que se lo pasamos a la gente de La Casona... creo que es algo como que quedó y ya fue disparador para otras situaciones que se van generando” entendió Valenzuela, en tanto que para Mancini “abrimos el panorama a otras personas para que se animen a hacerlo también”. 

 Los organizadores ya se encuentran craneando el siguiente paso de ‘La escritura desnuda’. 

 “Sería fantástico hacerlo en vivo” sostienen al unísono, además de explicar que “estuvimos hablando con Juan Videira y la idea es hacerlo de nuevo, pero darle una impronta diferente para que no se genere una monotonía entre un año y otro. Está proyectado a futuro, todavía no tenemos nada cerrado, tenemos ideas y queremos darle lugar también a más gente, a gente diferente, o sea gente que no participó en el ciclo anterior”. 

En el cierre y no sin antes remarcar que este “es un proyecto colectivo, la verdad que mucha gente nos ayudó”, ambos agradecieron “a toda la gente que se sumó a esta movida, tanto a los lectores y escritores como a Lina González con la fotografía, a Juan Videira también que puso a disponibilidad su canal ‘Todo para decir TV’ y a la gente que también brindó su apoyo y compartió y me gusteó, a los que replicaron y nos dieron una palabra cálida, nos comentaron los videos... la verdad que eso fue muy gratificante”. 


Veronica Urbieta y Enzo Acosta




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 El poder de la convocatoria 
“La escritura desnuda” albergó a una gran cantidad de escritores y de intérpretes. Para ello, se realizó una convocatoria boca en boca. “La convocatoria fue semi abierta en el sentido de que uno conocía a alguien que escribía o a un actor que pudiera interpretar algo. Por ejemplo, poemas míos los interpretaron Berta Villanueva, Juan Videira y Agustín Cansado que son tres actores que para mí son excelentes, entonces les tiré el material para que lo interpreten ellos” contó Valenzuela. 

 Al respecto, Mancini recordó que “no lo cerramos a escritores locales porque no queríamos hacer una poda artística, hubo escritores de otras ciudades y también estuvo la opción, en el formato grabado, de que si vos querías leer a un escritor consagrado podías... en el inicial sí queríamos darle visibilidad a escritores locales y gente que no ha tenido la oportunidad de mostrar lo que produce”. 

 El proyecto comenzó a generar sumar visitas, me gustas y adeptos. “En lo personal disfruté muchísimo haciéndolo, llegaba de laburar y me ponía a editar videos. Quedó un material que hicimos con mucho cariño y quedó plasmado en las redes, se compartió por un montón de lados, lo escucharon miles de personas, lo compartieron cientos, me parece que estuvo bien. Además se hizo en un momento donde la gente tal vez necesitaría un poco de contacto con algo artístico, algo cultural o algo que te desenchufe un poco de lo efímero de Instagram donde vas pasando fotitos y tik toks y de repente te aparece ‘La escritura desnuda’… era como esa intención, en tiempo de pandemia ver qué vuelta de rosca se le podía dar desde lo artístico. Creo que el objetivo está cumplido” sostuvo Ezequiel. 

Para Agustina, el producto derribó miedos. “Lo que sucedió también fue que en la primera convocatoria muchos decían 'no, no me animo', pero cuando empezaron a ver los videos... eso fue gran parte de la repercusión, 'yo quiero participar', '¿cuándo es?', '¿cuándo se hace la segunda versión?'. Luego de hacerlo volvimos a Fase 3 y que la gente se encierre de nuevo hizo que estén más pendientes de los celulares y de lo que sucedía en redes sociales; eso le dio más visibilidad al proyecto y esto de que más gente quiera participar estuvo buenísimo”. 



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