María del Carmen Cattáneo de Passarotti

La Ciudad

La Maestra Rural de la Fiesta del Trigo

“La tarea docente es con vocación”

14|03|21 09:41 hs.

María del Carmen Cattáneo de Passarotti, más conocida como Beba, resultó ser distinguida como Maestra Rural en el marco de la Fiesta Provincial del Trigo número 52. 


Muchos años de trayectoria en la localidad vecina de Cascallares, donde hoy con sus 82 años de vida, sigue guardando los mejores recuerdos de la docencia y del trabajo con los jóvenes. Un factor fundamental que la llevó a obtener este merecido reconocimiento y un camino que volvería a elegir para desarrollar su vida como persona y profesional del área de la educación. 

En diálogo con este diario, reconoció que “esta distinción es en conjunto con todas mis compañeras y los alumnos de la escuela de Cascallares. Es un reconocimiento a todos y estoy emocionada por eso. Es enorme la alegría. La verdad es que estoy muy agradecida porque al acordarse de mí, también se acordaron de la escuela de Cascallares”. 

Recordó que “yo nací en Cascallares donde hice la escuela primaria. Después estuve en Orense hasta que terminé siendo directora de la Escuela número 6. Toda mi vida transcurrió en la docencia y volvería a elegir ese camino. Me casé y me fui al campo. Viajaba todos los días del campo a la escuela rural junto con otra compañera y los alumnos. Guardo los mejores recuerdos de esa época”. 

Es una distinción importante en la Fiesta que identifica a Tres Arroyos. En relación a esto, Passarotti explicó que “principalmente sentí mucha emoción al enterarme de esta noticia. Uno recuerda todo su pasado y su vocación de trabajo con la gente. Este premio lo comparto con toda la escuela de Cascallares, los alumnos, los padres, mis compañeras que también vivían allí con las cuales trabajé muchos años. Formamos un gran equipo de trabajo y esto se lo dedico a ellas también y a toda la comunidad. Las instituciones de Cascallares son parte de esto, no es mío solo este reconocimiento”. 


Con varias de sus compañeras docentes (segunda desde la izquierda)


Siempre tuvo en claro sus intenciones de seguir estudiando en los lugares donde tenía familiares, ya que antes no se iba demasiado lejos de la casa para continuar con alguna carrera universitaria. “Viajaba para estudiar y teníamos un coche que nos traía todos los días a Tres Arroyos. Ser docente es algo que elegiría siempre para mi vida. Me gusta trabajar con los chicos y hoy me sigue gustando eso que tanto amo. En estos tiempos hay más herramientas y más tecnología para el desarrollo de los niños en la educación y en todo ámbito. Eso es algo maravilloso que hay que aprovechar”, observó Passarotti. 

Se compartían muchos momentos de felicidad y compañerismo entre los chicos en el área rural y eso no lo olvida. Al respecto, Passarotti evidenció que “eran chicos muy inquietos pero con enormes deseos de estar en la escuela. Siempre recibí el apoyo de mi familia. Los docentes rurales contamos mucho con ese sostén que es fundamental para llevar a cabo nuestra tarea. Se necesitan y mucho las escuelas rurales, el apoyo tanto para la parte edilicia como para la parte de realizar eventos para recaudar fondos”. 

La Escuela 6 de Cascallares siempre estuvo unida por parte de los padres y de la gente de la cooperadora. Para el docente todo ese apoyo es crucial porque es en beneficio de los chicos. Su apodo Beba, proviene de cuando nació. “Mis hermanos tenían 15 y 16 años y yo era la más pequeña. Todos me conocen por Beba. En las clases de Filosofía me expresaba en base a beber; beber el conocimiento y la sabiduría y eso me parece algo fundamental en el ámbito educativo. Yo venía todo el tiempo a Tres Arroyos por razones de trabajo, perfeccionamiento docente, reuniones del Consejo Escolar. Éramos un grupo sumamente unido y las quiero mucho a mis compañeras. Ha sido muy grato trabajar con todas ellas”, destacó Passarotti. 

Tiene bien grabada en la memoria a la institución. En línea con esto, aclaró que “ninguna maestra se olvida de su escuela. Empecé en la Escuela 67. Esa escuela luego pasó a provincia y se fusionó con la Escuela 6. Allí quedó el Jardín 907, que fue uno de los primeros también en la zona”. 


Parada a la derecha, con uno de los tantos cursos a los que les brindó amor y educación


Ahora está radicada en nuestra ciudad, donde la directora que siguió a cargo de la escuela también es de Cascallares. Passarotti explicó que “cuando a mí me tocó la dirección fue en la democracia y el cambio educativo resultó muy importante, al cual nos adherimos con alma y vida porque esa modificación fue de hincapié en los valores. Es cómo y de qué manera aprende el chico haciendo. Hicimos una renovación total de la enseñanza haciendo participar a los padres, quienes tenían que estar bien al tanto de lo que nosotros queríamos lograr. Eso lo conseguimos gracias a mis compañeras y a toda la gente que nos apoyó”. 

Cascallares y la actividad escolar rural han sido su lugar en el mundo por el sentido de pertenencia e identidad que ha marcado dentro del mismo. Por eso es un hecho que ha recibido cantidad infinita de mensajes y que se sigue emocionando como aquel primer día. Hace 28 años que se jubiló y guarda los mejores recuerdos en su mente de la docencia.

El intendente Sánchez la visitó, lo que agradece de manera especial. “No me esperaba este reconocimiento dentro de este contexto. La visita del intendente Carlos Sánchez también me sorprendió gratamente, para mí un honor poder recibirlo. Quiero agradecer a quienes se acordaron de nosotros y de la escuela de Cascallares. También a quienes compartieron tareas conmigo en la dirección y a todos los docentes que pasaron por Cascallares y a los alumnos, por supuesto, que tanto aprecio”. 

Finalmente, expresó que “la tarea docente es con vocación, no hay otra manera. Es un privilegio porque el producto de tu trabajo es transmitirle valores y principalmente que sean personas de bien y felices”.