Ángel Pedro Nielsen trabajando en el campo

La Ciudad

El peón rural de la Fiesta del Trigo

“Estoy agradecido con lo que soy y orgulloso de mi trabajo”

14|03|21 09:34 hs.

En el marco de la 52ª edición de la Fiesta Provincial del Trigo se ha reconocido, una vez más, al Peón Rural. En este caso, un hombre de campo que continúa trabajando en pos del crecimiento familiar dentro de un ámbito que siempre fue lo que eligió para su vida. Ángel Pedro Nielsen tiene 76 años y todos los días trabaja en gran forma en su lugar en el mundo: el campo.


Nació el 8 de octubre de 1944. Su padre, descendiente de dinamarqués, y su madre española fueron quienes siempre le inculcaron la cultura del trabajo. Nacido en la localidad de Orense y siguió los pasos de su padre, quien también fue peón rural.

Se casó por partida doble y para Nielsen ese hecho representa una de las cosas más lindas en este mundo. Su primera hija se llama Marina; el segundo fue Blas y el tercero es Juan, sumados a Daniela y Daniel más tres hijos de corazón que tiene que son Agustín, Agustina y Mariano. Tiene en total seis nietos y tres de alma.


Con algunos de sus hijos, Agustín Pérez; Daniel Nielsen; Mariano Pérez; Daniela Nielsen; Agustina Pérez; Hayde Coronel (su esposa) y Ángel Pedro Nielsen


En diálogo con La Voz del Pueblo, el recientemente galardonado como Peón Rural, Ángel Pedro Nielsen, resaltó que “estoy muy feliz por la distinción y es algo que voy a llevar en mi memoria para siempre. La verdad es que no pensaba en que podía llegar a obtener este reconocimiento. Soy un seguidor fiel de la Fiesta Provincial del Trigo, siempre decimos presente, porque representa nuestra actividad y lo fuerte de nuestra zona. Es la fiesta del campo, del pueblo y de la ciudad. La verdad es que estoy sumamente agradecido a la gente de Orense, de Tres Arroyos, al señor intendente Carlos Sánchez y al delegado de Orense, Eduardo Pecker. Es la primera vez que recibo este premio y la emoción es enorme”. 

El delegado de Orense, Eduardo Pecker, fue quien le comentó acerca de esta posibilidad de ser reconocido públicamente y eso le generó una gran expectativa. “Es emocionante y lo digo de corazón. Ser reconocido de esta manera me dejó muy buenas sensaciones porque es importante que se acuerden del campo y de la gente que trabaja en él también. Son muchos años de trabajo en donde uno estuvo presente con el máximo esfuerzo y siempre dando lo mejor respecto a mi labor”, indicó Nielsen. 

Con todo el contexto que rodea al mundo, aún sigue trabajando en el campo. Siempre con las mismas ganas de cuando se inició en este camino. Al respecto, observó que “éramos diez hermanos y para estudiar se nos hacía difícil. Si estudiábamos, no comíamos. Era otra la época. Lo que no quita que me hubiera gustado estudiar, no tuve la oportunidad porque los fondos no daban. Comías, estudiabas o trabajabas. No había mucha vuelta que darle”.

“Tengo algunas vacas mías y ovejas, chivos y gallinas y ayudo en todo lo que pueda”


Siempre contó con el apoyo de su familia, algo incondicional para poder salir adelante. “Mis hijos gracias a Dios salieron personas de bien y eso a uno lo reconforta. Hemos hecho absolutamente de todo en el campo, donde también fuimos apicultores con mi familia. Todo lo que se ha podido hacer en el campo, nosotros lo hicimos. Actualmente vivo en Orense, en mi casa. Gracias al trabajo en el campo pude tener mi hogar. Me llevó muchos años de trabajo. Hoy está todo cada vez más difícil porque todo se encarece demasiado y no hay dinero que alcance. Si no seguís trabajando y te venís al pueblo, con una jubilación mínima es imposible vivir”, reflexionó. 

Sus campos se han caracterizado por ser fuertes en lo que respecta a la actividad agrícola ganadera, donde muchas veces hay que optar para sembrar y tener hacienda. 


Con el nieto (Joaquín Dennehy) de su jefa, enseñándole el andar a caballo


En este sentido, Nielsen resaltó que “te rinden porque son de excelente calidad, pero siempre el agua de lluvia debe acompañar para mejores rindes. Yo trabajo directamente en la hacienda y como peón rural tengo algunas vacas mías y ovejas, chivos y gallinas y ayudo en todo lo que pueda. Sigo hasta que me aguante el cuerpo, gracias a Dios hasta ahora no he tenido problema de nada y ninguna enfermedad”.

Desde chico 
El campo es su lugar en el mundo y de eso, no queda ningún tipo de dudas. “De chiquito en el colegio decía que quería ser chacarero cuando fuera grande, lo que no sabía es que era un tirón largo porque para eso, primero hay que ser empleado. Estoy muy agradecido con lo que soy y orgulloso de mi trabajo. Soy de la idea que siempre hay que trabajar lo máximo posible. Las relaciones de confianza se encargan de hacer el resto. Hemos pasado inundaciones y hemos podidos salir adelante”. 

Entre otras apreciaciones, manifestó su gratitud “al campo, a la prensa, a todo Tres Arroyos porque todos precisamos de todos. Nunca se sabe que puede uno necesitar del otro. Hasta ahora, gracias a Dios, estoy bien de salud que es lo primordial. No sé lo que es darme una inyección. La única inyección que me di fue cuando fui al servicio militar. Un cariño especial a toda la gente de Orense, Tres Arroyos y toda la zona”. Y reiteró que se siente “muy agradecido por el reconocimiento a la labor que uno sigue haciendo hasta estos días”..