Pachamama, el quinchito instalado cerca del arroyo y la albufera, pero fuera de la zona protegida

Claro, Reta y Orense

Reta

“Pachamama” y el deseo de ser parador

27|02|21 20:23 hs.

“Queremos dar ese paso adelante que la gente nos pide y progresar. Es nuestro sueño”. Así resumen Agustina Ariozzi y Jonathan Zancoli, una pareja de jóvenes emprendedores, el deseo de transformar lo que hoy es un pequeño quincho de palos y maderas, en un parador sostenido sobre pilotes y sustentable, amigable con el entorno. Tras seis años al frente de su propio proyecto, esta temporada de verano la cantidad de gente que los visita, triplicó el número de años anteriores, y el lugar ya les pasó a quedar chico. 


 “El espacio que tenemos no nos permite mejorar nuestro servicio. Este año el municipio realizó muchas mejoras en esta zona, como la costanera, la iluminación, un mirador que apunta a la albufera, y se hicieron muchas viviendas nuevas. Por eso consideramos que es el momento perfecto para dar un paso hacia adelante, y que se genere una licitación en ese espacio”, explicó Ariozzi. 

 En relación a esto, hizo hincapié en que “son muchos los que acuden y no cuentan con un baño y con el servicio de guardavidas. Hacemos lo que podemos, pero es cada vez más la gente que nos visita y que elige ese lugar, porque son playas mucho más anchas y más tranquilas que las que hay en los balnearios, por lo que pueden mantener el distanciamiento”. 


Jonathan Zancoli y Agustina Ariozzi llevan seis años al frente del foodtruck


El inicio 
Se conocieron en ese mismo lugar, hace siete años. Jonathan Zancoli se considera un retense más, dado que desde muy pequeño sus abuelos pasaban la mayor parte del año en Reta, y algunos meses en su casa de Buenos Aires. Agustina Ariozzi llegó desde Campana, y el flechazo que los unió en Reta fue tan fuerte que al año, decidieron irse a vivir ahí de forma permanente. 

“Hace seis años que vivimos acá y el mismo tiempo que estamos con Pachamama. Empecé vendiendo ensaladas de fruta en la bicicleta. Al ver la demanda de otras cosas que había en este lugar donde estamos ahora, decidimos poner un carro ahí, porque el parador más cercano está a un kilómetro”, relató Zancoli. 

Respecto a esto, su fiel compañera Ariozzi agregó que “notamos que era algo que la gente pedía. Y empezamos con algo chico para poder darle un servicio, calentar el agua del mate, una bebida fría. Al ver la respuesta fuimos creciendo, incorporando comidas rápidas y sencillas, esenciales”.



El crecimiento 
Las temporadas pasaron y lo que hace años era un lugar casi desierto, hoy es uno de los más elegidos por los veraneantes que buscan un lugar tranquilo y con playas amplias, ideal para mantener el distanciamiento social que la pandemia demanda. Reta ofrece eso que las personas tanto buscan. 


Una jornada a playa llena en Pachamama


“Consideramos que es el momento de darle a la gente un mejor servicio en ese lugar, porque ya lo eligieron y son cada vez más los que lo eligen. Estamos muy seguros del servicio que brindamos, lo tomamos con responsabilidad y con respeto con el entorno. Nos gusta lo que hacemos, amamos el lugar y de hecho colaboramos con la limpieza de la playa”, sostuvo Ariozzi. 

 El sueño Pachamama está habilitado como foodtruck, por lo que todos los años deben renovar esa habilitación. En todo momento de la nota, dejaron en claro que su pedido no es una crítica, y resaltaron el agradecimiento “al municipio, a la delegación y a la gente de Turismo, porque siempre nos escucharon. Nos abrieron las puertas y nos permitieron trabajar. Ojalá se dé y se cumpla nuestro sueño de brindar un servicio allí”, señaló la pareja. 



El hecho de estar habilitado como foodtruck llevó a ambos a realizar algunas mejoras en el lugar para poder soportar las largas jornadas bajo el sol, y sobre todo para poder reparar a los veraneantes del viento, condición recurrente en las playas de nuestro distrito. “De un lado tenemos el mar y del otro el arroyo. En lo que va de este verano se nos inundó absolutamente todo cuatro veces. Pusimos unos palos con hojas de palmera para dar sombra. Y apoyamos una lona transparente para tapar el viento, porque se nos apagan las hornallas. Si no pongo esa lona no se acerca nadie, porque te volás literalmente”, rescató Zancoli. 

Están cerca de la albufera, donde Pachamama se ubica fuera de la zona protegida. “No estamos dentro de la albufera, estamos más adelante. Y no hay ninguna intención de cambiar nada del entorno”, dieron ambos. 

 Por último, mientras se preparaban para un fin de semana con gran afluencia de turistas, hicieron mención a la posibilidad de poder licitar. “Es nuestro sueño y estamos más que dispuestos a hacer lo que nos pidan para cumplirlo. Queremos hacer un parador sustentable porque amamos el lugar y nos tomamos nuestro trabajo con responsabilidad. Buscamos crecer”, concluyeron.