Claro, Reta y Orense

La bibliotecaria Paula Avila así lo expresó

“Un libro te puede salvar la vida”

24|02|21 17:33 hs.

La bibliotecaria Paula Avila, a cargo de la Biblioteca Popular Dr. Bernardo A. Houssay de Claromecó está convencida de la importancia que puede llegar a tener un libro en la vida de las personas. 


En una entrevista realizada por La Voz del Pueblo comentó que está a cargo de la institución desde 2015, y que este verano no hubo tantos socios temporarios como en años anteriores.



“El año pasado tuvimos 24 socios temporarios, hay dos categorías de socios, el socio activo de todo el año y el temporario que es el de verano, el cual se pude asociar por una semana, 15 días o un mes. Siempre veníamos entre 25 a 30 socios de verano. Este verano solo tuvimos 9”, dijo al comparar cómo ha sido hasta el momento la experiencia de temporada en pandemia. 

No obstante agregó que durante la cuarentena -en Claromecó- hubo más asociados. Dijo en este sentido que ha notado “que a mucha gente lo sorprendió la pandemia y el aislamiento en Claromecó, se asociaron. Gente que vivía acá, o que estaba en el campo, y este verano personas que ya decidieron quedarse en Claromecó, por sus trabajos que pueden hacer online, o jubilados, se asociaron para todo el año”, sostuvo. 



Consideró que “bajó bastante el poder adquisitivo de la gente, me parece que este año se usó mucho el pronóstico, en la biblioteca hubo menos movimiento que años anteriores”. 

Contó Paula que la biblioteca trabaja mucho durante el año con los residentes de la localidad, y que antes de la pandemia concurrían chicos -en edades escolares- a realizar la tarea, algo que durante 2020 no pudieron hacer porque sólo se puede ingresar para retirar, devolver libros, cambiarlos, o pagar la cuota de socio. 

“No podés hacer lectura en sala, no se pueden utilizar las computadoras de acá, o si venís con un dispositivo tuyo para conectar al Wifi, no se puede, no podes permanecer en la biblioteca, únicamente se puede permanecer el tiempo que te lleve elegir un libro, respetando el protocolo del uso de barbijo y alcohol en gel”, describió. 



Para explicar la falta de lectores durante este verano, indicó que “la gente está cuidando mucho los gastos, la cuota mensual de socio temporario es de $ 800, si vas a comparar un libro está arriba de $ 1000. Si salís de vacaciones invertís en lo que es alquiler, gastronomía y otros gastos los tratás de evitar. La biblioteca tiene socios que se repiten cada temporada, pero este año no vinieron”, dijo. 

 Subsidios 
En relación a la cobertura de gastos en la biblioteca y la compra de nuevos libros, Paula mencionó que el espacio fue creado por un grupo de vecinos que durante muchos años tuvo la ayuda del municipio. En 2011 se obtiene el reconocimiento de la Conabip (Comisión Nacional de Bibliotecas Populares), que envía diferentes subsidios; para la compra de libros en la Feria, para gastos de funcionamiento, para la inclusión digital (para abonar el servicio de internet); pero también está reconocida por Federación de Bibliotecas que es de la Provincia de Buenos Aires, y por ello recibe un subsidio que cubre una parte del sueldo del bibliotecario. 

 Además recibe un subsidio del municipio para pagar cargas sociales y gastos del edificio. 

 La comisión 
La comisión de la biblioteca está conformada por 12 personas que son los encargados de destinar el dinero de los subsidios. Con la ampliación que se pre inauguró en 2019 debieron solicitar un permiso a Conabip para utilizar parte del subsidio para comprar materiales de construcción. De dicha obra solo resta la pintura exterior e interior; “siempre se había conversado con el delegado anterior para que después de la temporada 2020 se comenzara con la pintura exterior e interior”, apuntó. 

Agregó que luego “surgió lo de la pandemia, hay un cambio de delegados y cuando empiezan a trabajar los empleados municipales había un montón de cosas para hacer y no era una prioridad la pintura de la biblioteca. Sé que este año la gente de la comisión va a hablar con Julian Lamberti, para ver si se puede llegar a concretar”, explicó. 

La biblioteca popular de Claromecó cuenta con más de 10.000 ejemplares. El año pasado durante la cuarentena por el Covid-19 se les comunicó que la tradicional Feria del Libro se realizaría en mayo y online. “Fue todo un desafío hacer un pedido, te enviaban un presupuesto proforma y si vos estabas de acuerdo hacías la compra”, contó. 

En cuanto a la forma en que se debían pagar los libros mencionó que “tenemos un banco (en Claromecó) que atiende solo dos veces por semana y un cajero muy obsoleto en el que no se pueden hacer depósitos, y el pago era por transferencia bancaria. Muy pocas editoriales tenían cuenta con el Banco Provincia, por lo que la transferencia había que hacerla -si o sí- por caja, pero solo permitían a otro Banco Provincia”. 

 Dijo al respecto que “fue un lío, de vez en cuando venía un empleado que sí estaba autorizado a hacer esa operación, la de transferir a otros bancos”. Incluso contó que “muchas bibliotecas no han podido hacer las compras directamente”. 



 Lecturas 
Acerca de los autores más solicitados, señaló los casos de Lucinda Riley con su saga “Las Siete Hermanas”; Florencia Bonelli, Jorge Fernández Díaz, Camila Läckberg, Blue Jeans, Gloria Casañas y Claudia Barzana. “Traemos los autores clásicos y tratamos de sumar autores nuevos”, remarcó. 

 “La llave” 
Pensando en el futuro de la institución, Paula consideró que “sería interesante contar con una mayor cantidad de socios, la cuota social no es muy alta, en estos momentos es de $ 120, hoy por hoy lo más importante es sumar más socios”, insistió. 

“La lectura es una compañía, es la llave para descubrir millones de mundos, un libro te genera un momento de rélax, de placer, te enseña, un libro te puede salvar la vida. Este año compramos el primer libro de Lorena Pronsky, ‘Rota se camina igual’ son relatos y la mayoría tiene que ver con situaciones dolorosas que te tocan, llámese la pérdida de un ser querido, perder un trabajo, una separación, cosas difíciles y ese libro está escrito de tal manera que te da un sacudón y te hace pensar que sí se puede seguir, que se puede trascender el dolor, para mí la literatura es una llave a un montón de cosas, un libro te hace reír, soñar. A veces es una forma de abrazo, tiene esa magia la literatura, y trabajar en una biblioteca es hermoso”, dijo al concluir.