Detrás de este acceso está el departamento asaltado

Policiales

En la noche del sábado

Asaltante encapuchado despertó a un jubilado con un cuchillo en el cuello

22|02|21 09:13 hs.

Un delincuente encapuchado despertó a un jubilado de 81 años con un cuchillo en el cuello para robarle en la noche del sábado. La víctima del violento episodio es Edmundo Noordemeer, de 81 años, quien reside con su hijo Marcos en un departamento interno de la calle Dorrego 514, ubicado junto a su negocio, en la intersección de esa arteria y Lavalle. 


Según le informó su hijo Marcos a LA VOZ DEL PUEBLO, el hecho ocurrió alrededor de las 23 del sábado, cuando él no se encontraba en la casa y su padre ya se había acostado a dormir. “El tipo tenía una capucha colocada y le puso un cuchillo en el cuello. Por suerte a mi papá lo trató bien y se conformó con lo que encontró”, dijo haciendo referencia al hallazgo de una caja cerrada en donde guardaban algunos ahorros y dinero de la caja diaria del negocio, la histórica lavandería Tres Arroyos, la empresa que Edmundo arrancó hace más de 50 años y, por estos días, continúa administrando Marcos.

Tal como estima Marcos, quien se hallaba en Necochea al momento en que ocurrieron los hechos, el delincuente le permitió a su padre colocarse un audífono (es hipoacúsico) y, de esta manera, facilitar la comunicación entre ambos, “mi papá escuchaba como un susurro y, cuando le dijo que no podía escuchar lo que le decía, el ladrón lo dejó buscar su audífono y colocárselo”, comentó al respecto. 

Después de eso, el delincuente le colocó unos precintos que él mismo había llevado, y comenzó a recorrer los distintos ambientes de la propiedad, “revisó todo, pero no tocó nada, sólo buscaba dinero”, indicó Marcos. 

Llevó sus precintos 
Al momento de reducir a la víctima, el delincuente usó sus precintos y redujo al jubilado con los brazos delante de su cuerpo. “Se llevó sus precintos, venía preparado, igual fue lo único que le hizo a mi papá”, recordó antes de referirse a la fisonomía del asaltante, “era una persona joven que, según cree mi papá, disimulaba la voz como para que no lo conozcan”

Una vez que encontró un recipiente similar a una “mini caja de seguridad” donde tenían guardados unos ahorros y dinero de la caja que rondarìa los 20.000 pesos, tomó el botín y huyó, sobre todo después de un oportuno comentario de su padre, “papá le dijo que se apure porque yo estaba comiendo un asado cerca y en cualquier momento caía en casa. A partir de ahí, medio como que (el delincuente) se apuró en irse rápido”

Posteriormente, aprovechando que había sido precintado con los brazos adelante, logró llegar a la cocina y, usando un cuchillo, se libró de sus ataduras y comunicarse con su hijo, “me llamó por teléfono y me dijo ‘no sabés lo que me pasó. Me asaltaron, pero estoy bien, no me hicieron nada’. Enseguida llamé a la policía y ellos me dijeron que habían enviado a un móvil, como si alguien ya hubiera denunciado el hecho. Seguro que fue él (por su padre)”, comentó. 

Aparentemente, para entrar, el delincuente habría aprovechado la ausencia de un vehículo que suele apoyarse en la puerta de acceso desde la calle y logró abrirla, “igualmente se nota que conocía como llegar al departamento, porque fue derecho”, analizó Marcos en el cierre, antes de indicar que planea reforzar ese acceso con rejas para evitar que el episodio se repita.