Opinión

Poema de Sergio Manganelli

Domingo

21|02|21 13:43 hs.

Hay que tener cuidado 

de no tropezar con un domingo, 
sobre todo a las siete de la tarde. 

Que ese día no te rocen 
las hebras de la telaraña, 
o la espina flamante 
de un antiguo dolor. 

No bebas 
ni la copa turbia, 
ni el café espeso 
de la pena arbitraria. 

Ni se te ocurra 
desempolvar ayeres. 

O almorzar pesadillas. 

Es terrible el domingo, 
con su santificada soledad 
y ese desamparo de séptimo día. 

Parece que Dios 
tiene cerrado su shopping de milagros. 

Nunca tropieces con esa jornada feroz, 
sobre todo en sus tardes homicidas, 
cuando tus ojos se vuelven pozos 
que pueden ahogarte para siempre. 

Jamás le des la espalda
a la tristeza un domingo, 
menos aún si tras la puerta
viene cayendo el sol.

Te matan sin pudor. 

Son días despiadados. 

Nunca tropieces con un domingo 
mucho menos si a las siete de la tarde. 

Yo sé lo que te digo. 

 Sergio Manganelli 


Add space 300x250x2