El sábado 16, cuando comenzaron su viaje. Reta fue el punto de partida

Claro, Reta y Orense

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“Nos atrevimos a cambiar lo conocido por la incertidumbre”

31|01|21 17:48 hs.

Por Luciano Moran

José Cirigliano y María Inés Brambilla son cicloviajeros y se encuentran transitando en sus bicicletas por distintos lugares del mundo. Una aventura sin fecha de regreso

José Cirigliano nació en San Nicolás y tiene 25 años. Es técnico electromecánico. Terminó el secundario y se fue a estudiar a Rosario, un destino cercano a su ciudad donde la mayoría elige seguir con su vida universitaria. Comenzó a estudiar medicina, hizo los primeros cuatro años de la carrera y después se dio cuenta que no era lo que él quería para su futuro. Le gustaba pero no era lo que le apasionaba. 
En marzo del 2019 realizó su primer viaje de mochilero con un amigo y se dio cuenta de que no hay un solo modo de vida. Eso le abrió su mente. En pandemia conoció la bicicleta como medio de transporte, por lo que empezó a pedalear y le encantó. Hizo muchos kilómetros en su ciudad, y se preguntó: ¿por qué no en bicicleta? Convencido de la “bici”, vendió su moto y varias cosas más. Y fue por su sueño nomás, con su compañera de vida. 

 María Inés Brambilla es su pareja. Tiene 34 años y es profesora de biología. Nació en la ciudad de Concordia, en Entre Ríos, pero desde muy chica vivió en San Nicolás. Toda su familia reside allí por eso se considera una nicoleña más. Estudió en Rosario y el destino los cruzó. Realizó viajes a dedo con su mochila y en ese camino observó a muchas personas transitar kilómetros en sus bicicletas. Y le picó el bichito por la “bici”. Admiradora de esas personas por sus ganas y su voluntad, se preguntó: ¿por qué no era capaz de hacer eso?. 

En enero del 2018 hizo su primer viaje en bicicleta. La equipó con lo que tenía, sin contar con demasiado entrenamiento porque andaba en su ciudad únicamente. Llegó hasta la carretera austral en Chile. Fue revelador para ella, un cambio rotundo en su vida y forma de viajar. Siempre tenía presente la idea de que no quería vivir en una ciudad para no atarse a un lugar fijo. 

Andando en sus bicicletas, se conocieron José Cirigliano y María Inés Brambilla. Se encontraron y comenzaron a pedalear, a salir a andar en bicicleta juntos. Cada uno hablaba de su viaje, y los gustos se cruzaron. Empezaron a verse más seguido y el amor mutuo hizo el resto. En plena cuarentena por la pandemia, se enamoraron. Dieron inicio a planear la idea de viajar juntos y sus objetivos se unieron en todo sentido. 

Llevan 522 kilómetros pedaleados. Recientemente, tuvieron un gran paso por el balneario Reta; Oriente; Monte Hermoso; Pehuen-có; Bahía Blanca; Calderón; Teniente Origone; Pedro Luro; entre varios lugares más. Su simpatía, su manera positiva de ver y vivir la vida, sumado al trato sociable con todas las personas que van cruzándose en sus caminos, hacen que todo sea más fácil. Siempre encarando todos los destinos con buen humor. 


Saliendo de su paso por Oriente. El mal clima no los detuvo


 -¿Cómo empezaron esta aventura juntos? 
María Inés Brambilla: -Llegamos a Reta en auto. El 13 de enero partimos desde San Nicolás. Pasamos la noche en Tres Arroyos. Nos quedamos en la casa de Iván, un amigo. Al otro día llegamos a Reta. Nos encantó, nos hablaron muy bien del balneario. Muy familiar el lugar, precioso el pueblo y sus playas. No nos gusta la idea de estar en lugares demasiados concurridos, las grandes playas de la costa argentina explotan de gente todas las temporadas. Notamos la tranquilidad en las playas de Reta, Monte Hermoso, Pehuen-có. Siempre interactúas con alguien y eso es lo lindo de la vida de camping. 

Todo nuestro paso por esa zona fue muy lindo. Desde los primeros días nos llevamos recuerdos sumamente hermosos. Arrancamos pedaleando el sábado 16 y hoy cumplimos dos semanas. Nos tocaron condiciones climáticas de todo tipo. Este es nuestro nuevo estilo de vida. 

José Cirigliano: -La vida de camping nos gusta mucho. Ese ambiente familiar es único. El camping tiene eso, te obliga a interactuar con otras personas. Enseguida entablas dialogo y eso es lindo de los encuentros espontáneos. En dos días desarmamos la bicicleta como cinco veces. Pinchamos en la zona de Teniente Origone, muchas rosetas (risas). Pinchamos veinte veces en un día. Con buen humor ante todo. 

 -¿Cómo se explica ese amor y pasión que sienten por viajar en bicicleta? 
María Inés Brambilla: -La satisfacción de saber que es tu cuerpo el que te está empujando y llevando es algo único. Eso te lleva a querer cuidar tu cuerpo de la mejor manera posible porque te das cuenta de lo que ello implica. Nuestros cuerpos nos llevan a conocer nuevos lugares. Tiene un plus por donde lo mires el andar en bicicleta. Y ni hablar la idea de viajar lento, lo estamos disfrutando cada vez más. Ir sin apuro y disfrutar de cada detalle. Lugares que pasas en auto y que los pasas por alto, en la bicicleta te detenes sin lugar a dudas. Conoces gente, pueblitos. Es mágico. 

José Cirigliano: -La bicicleta tiene simpleza porque lleva reparaciones básicas, no hay grandes gastos de mantenimiento. Es un medio totalmente sustentable y bueno para la salud y el medio ambiente. Bueno para el bolsillo, sobre todo. Los kilómetros los hacemos empujando y ahí está la parte que nos fascina. La hazaña. El destino que sea, llegamos y lo hicimos con nuestras piernas. Tiene esa satisfacción que es impagable. 


Camping Martín Reta. Primeros días


 -¿Qué expectativas tienen para este año? 
-José Cirigliano: Queremos llegar a Ushuaia y empezar a subir. Buscamos seguir difundiendo esta forma de vida. Ahora estamos en modo vacaciones. Otra expectativa es la autosustentabilidad. Somos fotógrafos los dos, estamos juntando material para poder vender postales. María teje, hace artesanías. Nos la rebuscamos en gran forma. La idea es de a poco ir teniendo algunos primeros ingresos en medio de nuestro viaje. Tenemos páginas en redes sociales (Facebook: Soñando en bicicleta e Instagram: @Soñando en bicicleta). Muchos nos contactan y nos alientan a ir por más. Es fantástico. Otra expectativa es cruzar alguna frontera. Chile y Bolivia, tal vez. Estamos muy ilusionados. El gran sueño que tenemos es Ushuaia - Alaska. Trataremos de hacer todo realidad. 

Nuestro primer objetivo era empezar. Poder dar la primer pedaleada. Eso fue fundamental, el resultado no importa. Nosotros nos la jugamos por lo que sentimos y deseamos. Nos atrevimos a cambiar lo conocido por la incertidumbre, haciendo lo que nos apasiona. 

 -¿Qué representa para ustedes la frase "soñando en bicicleta"? 
María Inés Brambilla: -Es más que un viaje. Transitamos esto como un sueño que estamos cumpliendo. Lo teníamos individualmente, y ahora es nuestro sueño. Lo estamos haciendo en el medio que nos genera más placer. Convertimos este sueño en nuestro modo de vida. Por eso no es un viaje nada más. Transitamos el sueño que teníamos. Lo estamos logrando y estamos felices. Llevamos dos semanas de total alegría. Vivimos con lo simple y con lo que necesitamos, nada más. 

José Cirigliano: -La bicicleta te obliga a vivir con lo necesario y nada más. Tenemos que llevar la ropa justa, porque todo lo que llevemos demás es peso que tenemos que arrastrar. Te enseña a priorizar y a valorar en todo sentido. Los días se hacen largos. La percepción del tiempo viajando es otra cosa. Es mucha la intensidad. Conocemos gente, es lo lindo de esta aventura. Personas que cruzamos palabras y hoy nos mandan mensaje a ver cómo estamos. Eso es impagable. 

 De Tres Arroyos se llevaron el mejor de los recuerdos. Les encantó la ciudad y sueñan, por qué no, en volver en un futuro no muy lejano. Dos jóvenes aventureros que se animaron a cambiar sus formas de vida y que son felices arriba de las dos ruedas.      


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