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De Vorterix, al Il Ballo: el viaje de Pibe Cantor

10|01|21 17:54 hs.

Los sueños son una pulsión que nos obligan a movernos hacia adelante, que nos obligan a sortear obstáculos y a convertir situaciones que no eran lo que esperábamos en oportunidades. O al menos así lo entiende Franco Mazzitelli, mejor dicho, Pibe Cantor, el pseudónimo que adoptó, que lo cobija y mediante el cual viene desandando un importante camino en los últimos años de la mano de la música y del periodismo, sus pasiones. 


 La vida hoy lo encuentra asentado nuevamente en Tres Arroyos, aunque el futuro tal vez lo devuelva a Buenos Aires, donde intentará continuar su camino ya que todo parece que así será. 

 “Estoy trabajando en Il Ballo del Mattone. Es un lugar que tiene una propuesta artística espectacular, es un restaurante épico que funciona como algo mega nuevo acá en Tres Arroyos, a mí me encantan esas cosas nuevas que rompen con el paradigma de lo que ya conocemos, como en su momento fueron las cervecerías, aunque esto es otra cosa. Que aparezca una cadena que nada más está en Buenos Aires y acá es una locura” manifestó y explicó por qué el lugar puede funcionar como un puente para su regreso a la gran ciudad.

 “De repente Adrián, el dueño, el otro día dice 'estuve hablando con el representante de Duki' y yo no lo puedo creer… estoy a una persona de Duki y ahí se mezcla todo lo musical y yo con lo musical soy recontra soñador y no tengo problema con soñar. Yo sé que con Duki me voy a cruzar, yo con los grandes me voy a cruzar y un día voy a ser uno de esos, ¿cómo? no sé todavía, pero los temas irán saliendo, se irán reproduciendo, irán gustando… por eso Il Ballo es eso, un puente de acá a Buenos Aires”. 





El ingreso del joven músico al local llegó, como no podía ser de otra manera, de la mano de la música. “De repente se convirtió en un puerta laboral porque estoy ahí medio de Community Manager y ayudando en lo que puedo, toqué un par de veces también y como que me conectó todo porque a mí siempre el problema que me generaba la distancia era la distancia misma; establecía lazos acá, estuve laburando en la Indie Rock por ejemplo, pero me tenía que ir y terminaba el proyecto. Era como que tenía una vida acá y una vida allá. Esto me permite tener una vida acá y una vida allá pero conectadas por algo que es el trabajo y que encima suma esto del arte”. 

 En Vorterix 
En el 2019, Pibe Cantor tuvo la oportunidad de trabajar en Vorterix en un programa que se convirtió en una especie de emblema de una cultura: “Damn!”. Su llegada se dio de una manera particular. 

“Me acuerdo que estaba acostado en mi cama, en mi primer año de facultad, y pensaba ‘yo voy a trabajar en Vorterix’. Tuve ese deseo en ese momento, sin contactarme de ninguna manera. Después empecé a escuchar el programa y los tapé a mensajes, todos los días. Les mandé tantos audios que no les quedó más remedio que conocerme la voz. En un momento agarré y dije 'la radio está a media hora de mi casa, voy, les escribo una carta, se las doy y quedo re piola'. Fui y lo hice. Luego fui otra vez y no sé qué regalé, y fui otra vez a saludar y me dijeron '¿no querés subir?'… subí y me encontré con toda esa maquinaria que es espectacular, con el teatro, con la radio, con toda gente trabajando; yo estaba acostumbrado a otra cosa y de repente encontrarte con eso fue un viaje”. 

 Pero de ese primer acercamiento a su entrada a la emisora, pasó un tiempo. “Pasaron 5 meses y yo ya estaba medio desesperado por esto de buscar laburo. Estaba en el último año de facultad y en abril más o menos me llega un mensaje del productor del programa que decía 'necesitamos a alguien del palo del freestyle que se sume al programa' y fue espectacular, me pude contactar con mucha gente”. 

 - Tuviste un par de intervenciones al aire interesantes además… 
- Eso es lo que a mí me re ceba, ser medio todoterreno, es divertido... si bien me manejo en lo que me gusta -no soy tan todo terreno porque laburé en un depósito y duré un día porque no era para mí- pero en lo que me gusta, radio, periodismo, música, me ceba un poco ser un poco todo terreno... decir va el teclado, va el piano, ¿en radio qué necesitas? ¿Qué sea productor, qué te haga una columna, qué te maneje las redes?... me encanta. Y fue un poco eso en “Damn!”. Mi laburo base era editar las miniaturas, subir los videos de los contenidos a Youtube y manejar el Instagram, decir 'hoy viene tal'. Cuando el productor me decía quiénes venían, no lo podía creer... estaba en Disney. Lo bueno es que por ahí les decía '¿querés que te haga una apertura?' y hacía una apertura. '¿Cuándo van a dejar que la producción se tire un freestyle que acá tenemos ganas de rapear?' y un día surgió. '¿Che, estaría para que toquemos la guitarra un día, no?' y tocamos la guitarra y salió, entonces me recontra flasheó toda esa experiencia, fue magnífico. Hay algo que destaco y es que hay un valor ahí, era un laburo, así que profesionalismo. Alta experiencia. El programa salió del aire de Vorterix porque nos pegaron una patada en el traste, porque no sé qué pasó todavía... nosotros no es que no éramos el programa más escuchado, éramos un programa con mucha banca, con un público recontra fiel, re seguidor y nos echaron... 





 La vuelta, con sorpresas 
Cuando “Damn!” llegó a su fin, el 2019 también y el músico decidió regresar para pasar las vacaciones. “Me vine para acá y en plena pandemia, cuando yo pensaba que salías a la calle, te pegaba el viento y te morías, me preguntaron desde ‘Damn!’ si estaba para volver en junio y yo ya había planeado todo acá... había planeado empezar a hacer música, empezar a hacer algún que otro proyecto y me viene esta bomba de Buenos Aires y la verdad que ya me había re instalado acá. Les tiré si podía hacerlo desde acá, tuvimos un tire y afloje y resultó que un día me mandaron un mensaje que decía 'estamos buscando a alguien para cubrir tu lugar y no lo podemos creer'... me sentí re querido y me sentí fuera. Fue un re flash, algo que me recontra impactó porque era Vorterix, freestyle y periodismo, todo en un solo lugar”. 

Pero cuando se cierra una puerta, otra se abre. “Pensé 'pìerdo esto y ¿ahora qué hago? si me fui del lugar que más cuadraba'. A la semana siguiente, a una competencia de freestyle de Buenos Aires se le dio por hacer un programa de Twich en radio y me dijeron 'tenemos ganas de que lo conduzcas'... el universo no puede estar así, tan alineado... me cebó mucho en ese momento empezar a trabajar en 'La Nueva Era' que es el programa este, como conductor. 

 - ¿Cómo hiciste el trabajo? 
- Laburamos por Zoom, hacíamos todo por ahí. Había gente en Buenos Aires, gente en Bella Vista y yo acá y laburamos así. Y empezamos a entrevistar gente re grosa y empezamos a crear contenidos re piolas y me volví a sentir parte de algo. 

 El 2020 fue un año de cambios para todos. Un año que intensificó emociones pero que cerró ciclos. “Este año fue como de cierre y de apertura” entendió Pibe Cantor, mientras remarcó: “Los cierres fueron un poco tristes, el mayor cierre fue el de 'Damn!'. Creo que lo que no hice fue establecer una relación de par, me era muy difícil sentirme par con gente que rapeaba hace un montón, gente que producía hace un montón, que también tenía bandones, tenía contactos y yo llegaba ahí estudiando, ni habiéndome recibido, con astucia pero sin mucho más que eso y yo me sentía nada, pero era espectacular. Igual me sentí re bien y re valorado, nunca me hicieron sentir menos”. 

El cierre lo dejó de vuelta en su ciudad. “Este año fue eso. Decidí quedarme por mis amigos, por mi familia, empecé a tener novia, cosa que nunca me había pasado y pensaba que si me iba dejaba todo lo que había creado acá”. 

 - Y vos cuando te viniste,¿viniste con plan de quedarte o a pasar el verano? 
- No, vine a pasar el verano, a tratar de disfrutar un poco el verano porque al estar estudiando en febrero te vas y siempre me perdía la Fiesta del Trigo por ejemplo. Vine con la idea de volverme pero después de unas vacaciones que sentía me las merecía; me recibí de periodista deportivo y me vine en diciembre. Vine y organizamos con la Dirección de Juventud un festival de freestyle de hip hop en Claromecó muy zarpado, tocábamos en la Fiesta del Trigo, y pensé que después me iba... en casa dijeron 'che, me parece que se va a re pudrir todo después de la Fiesta del Trigo, quedémonos' y nos quedamos. Eso me dio el tiempo de volver a estar con mi familia en mi casa, disfrutar eso... levantarme a la mañana y estar con alguien porque fue un año entero de estar viviendo solo y aparte no era de salir mucho. 



 - Y ahora, ¿qué proyectos tenés para el futuro? 
- Pienso de acá al verano; la idea es en marzo estar en Buenos Aires y ver qué trabajo sale. De acá en adelante, apostando al verano, voy a seguir trabajando en Il Ballo, disfrutar de mi familia, de mis amigos y de mi novia, seguir laburando con la música y empezar a sacar temas. Y después cuando vuelva a Buenos Aires quiero ir por todo... Morena Beltrán era compañera mía de facultad y yo la veo y digo 'cursaba conmigo' entonces, ¿por qué no? Me ceba esto de romperla con la música, romperla con el periodismo y empezar a participar en transmisiones deportivas porque yo le apunto a todo, no sé, Continental, La 100... y musicalmente lo máximo que pueda, no sé... Lollapalooza y me divierte mucho esto de decir 'mirá vos, terminé el 2020 laburando en un depósito y terminé el 2021 tocando en el Lollapalooza'... eso me encantaría. En el cierre, Pibe Cantor no se olvidó de agradecer “a mi mamá que me re bancó este año y a Manuel que es su pareja, me llenaron de consejos y me dijeron 'tranqui que está todo bien, a no desesperar', además me acompañan en cualquier locura... a mis amigos, que los amo y me hicieron pasar un gran año. Yo siempre se los digo, 'te amo... sentilo que no pasa nada, sos re importante para mí'. También a mi novia que me bancó un montón y que somos como nuestra cura cuando el otro está mal. Yo era recontra inexperto y me encontré con una mujer que la amo, me ama y nos re bancamos. Y agradecerle al rap y al freestyle de acá que me recibieron con un amor y una calidez inmensa”. 


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- Te criaste en un hogar donde la música siempre estuvo… 
- Sí, los estímulos creativos en realidad porque mi mamá es maestra jardinera y mi papá músico entonces me críe entre teatros y salas de jardín o jardines de infantes. Igual como que la relación con la música llegó un poco después... me hubiera re flasheado nacer con una guitarra bajo el brazo pero no sé por qué no se dio. Creo que empecé a tocar el piano cuando tenía 8, medio juegando, y cuando tenía 12 agarré la guitarra y arranqué un viaje re piola. Yo cuando agarré la guitarra quería ser Mark Knoffler, quería ser Jimmy Hendrix, quería solear, quería romperla toda y cuando empecé a cantar fue como... no sé si más fácil pero me gustó más. Además salió la veta de escribir cerca de los 16 años. Escribía cuentitos y después empecé con algunas canciones y ahí fue saliendo. 

 - ¿Y cómo llega el frestyle? 
- No tengo idea. Me acuerdo que se hacían las competencias en la Plaza San Martín que las organizaban o Tincho Vidal o Simón Risso, los dos pilares del rap tresarroyense y recuerdo que no tenía idea que pasaba, pero veía mucha gente junta y dos que se enfrentaban y pensaba que estaba re bueno. Esto habrá sido en el 2012, sin tener idea qué era una rima o qué era el freestyle. Y llega 'El Quinto Escalón' que fue una explosión, un boom viral del que si estabas en las redes era imposible escapar. Había a quiénes les gustaba más o quiénes solamente decían que eran raperos pero como que ya te pegaba de alguna manera. Creo que empecé a freestylear en mi casa solo, de manera natural. Después me acordé que con mis amigos ya freestyleaba pero zapando, hacía una secuencia de acordes y salía algo de la nada. Lo rapericé en el 2015 o 2016, empecé a jugar un poco con las palabras y pensaba 'qué difícil es esto'. Después cuando ya me acomodé como freestyler siempre se hacían batallas y pensaba que no era lo mío pero en realidad me daba vergüenza, me daba miedo, hasta que me empecé a animar y salió... Como que me animé a batallar estableciendo un compromiso moral conmigo, como diciendo 'batallá para vencer la vergüenza. Vos parate y demostrá que tenes la valentía de pararte y defender lo tuyo'. Yo tengo una cuestión que me molesta mucho cuando el pecho me grita algo y yo me tiro para atrás... eso no me gusta, no me gusta nada y cuando había una batalla y yo me la ponía a mirar, pensaba que podía estar ahí pero tenía mucho miedo y me quedaba sentado. Empecé a batallar por eso, para perder la vergüenza. Después me encontré con algo hermoso... es como jugar un partido de fútbol, creo que batallar es lo más cerca que estuve de ser futbolista o deportista, cosa que soñé inmensamente cuando era chico, que soñaba que era Izquierdo en el patio de mi casa e hice mil veces el gol a Rafaela. Freestyleando y compitiendo me puedo sentir un poco futbolista, un poco deportista y también es una manera de sacar todo lo que uno tiene adentro. A mí me cuesta mucho confrontar como persona o decir lo que pienso. El freestyle me da esa posibilidad de expresarme libremente y sacar todo lo que tengo adentro y eso me encanta. Es como una terapia. Con el freestyle lo que logro, cuando empezas a tirar, como que el cerebro se desconecta y vuela. Y esos momentos son espectaculares. En el estudio Pibe Cantor sacó a relucir su faceta de compositor en el 2019 y 2020 con el lanzamiento de tres temas. “Grabé todos temas que por ahora tienen un semblante raperístico, traperístico, que son todos con bases de internet y me encantan. Creo que este año, el 2021, es como para dar el salto y empezar a investigar. Los tres temas que tengo, 'Del brillo', 'Funk you' y 'Fénix' me encantan y son como por ahora mis tres caballitos de batalla”. 

En lo que respecta a las composiciones, el músico brindó detalles de cada una. 

 'Del brillo'.- Fue un arrebato de decir 'quiero sacar un tema'. Tenía plata de la radio y a grabar; salió un tema que me gustó. Lo grabé en Bussa Records, en Buenos Aires. Ahí descubrí un poco lo que es la autogestión de ir, grabar, ir, conectarte con el que te va a hacer la portada, pagarle... fue como todo un trabajo, no es que llegas, sacas el tema y te desligas de todo. Cada uno de los temas me hicieron forjar una actitud de laburante y me encanta”. 

 'Funk you'.- Fue un experimento que surgió en abril creo, porque estábamos todos encerrados. Lo grabé con el celular y salió medio medio, no con mucha calidad pero bastante bien para el conocimiento que yo tengo de mezcla, que es nulo”.

 'Fénix'.- Tiene que ver con todo esto del renacimiento, de que el 2020 fue un año de parate y será un momento de volver... de los tres es el más conceptual. Tenía ganas de hacer algo así y salió. Mi mamá estuvo muy involucrada en esto de decirme 'tranquilo que está todo bien, tomate tu tiempo'. Fue grabado con Nach Beat en el Red Estudio. 

 Cuando se realizó esta nota, Pibe Cantor estaba a punto de ingresar al estudio nuevamente, invitado por Luciano Cortese. “Mi idea es, antes del verano, sacar dos temas. Es poca exigencia pero va. Me encantaría dar un paso, poder entrar en una disquera o en un grupo. No sé, quiero sacar temas y ver si salen. Más allá de eso, lo que me hace sentir bien es que lo escucho, los veo y pienso 'es lo que quería'”. 

 * Estas canciones y otros materiales pueden encontrarse en su página de Youtube, Pibe Cantor.    


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