Werner Nickel, presidente del Concejo Deliberante

La Ciudad

Especial de Fin de Año

Werner Nickel: “En lo legislativo, también fue un año difícil”

31|12|20 12:01 hs.

El 2020, en la voz de los concejales 
El presidente del Concejo Deliberante, Werner Nickel, y los presidentes de los tres bloques del Concejo Deliberante efectuaron un análisis con respecto a lo que dejó el 2020 en materia legislativa. 

Si bien cada uno expuso su punto de vista, con las diferencias esperadas en torno a sus miradas, los consultados coincidieron en marcar que todo el contexto que impuso la pandemia repercutió en la actividad tradicional del Concejo. 

En esta ocasión, y en contacto con este diario, tanto Werner Nickel, presidente del cuerpo deliberativo, como Claudia Cittadino (Movimiento Vecinal), Martín Garate (Frente de Todos) y Enrique Groenenberg (Juntos por el Cambio), respondieron a cuatro preguntas formuladas por La Voz del Pueblo. 

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El presidente del Concejo Deliberante efectuó una evaluación con respecto a lo que dejó el 2020 en materia deliberativa. “La oposición fue responsable al no politizar ni hacer demagogia con la pandemia”, sostuvo el edil del Movimiento Vecinal.

-¿Quedó conforme con el trabajo legislativo que se hizo este año? ¿Por qué?
 
-Cuando uno realmente ve a la política como el arte de lo posible, y trabaja para ello, es decir, en tratar de dar respuesta a lo que resulta posible en un determinado momento, parece difícil hablar de conformidad con el trabajo realizado. Máxime cuando los logros que uno anhela alcanzar están orientados al interés de la sociedad y el bien común. 

-A su criterio, ¿qué quedó pendiente en materia de nuevas ordenanzas que permitan una mejor calidad de vida de los tresarroyenses?
- Este fue un año -para todos- particularmente difícil. También lo fue en lo que tuvo que ver con la tarea estrictamente legislativa. Debimos en el Concejo Deliberante -como el resto de las áreas municipales- establecer ciertas restricciones y pautas de trabajo que nos quitó presencialidad, sobre todo al inicio de la pandemia. Y con ello, se vio indefectiblemente afectada la posibilidad de trabajar los expedientes y todos los asuntos entrados de manera habitual. Con la ayuda de la tecnología, sumando algo de experiencia en esta nueva normalidad, gracias a la vocación de los ediles y su muy buena predisposición, con el correr de los días la actividad se fue normalizando y de a poco fuimos ganando gimnasia legislativa. Una vez recuperada la presencialidad, casi de manera total, se nos posibilitó un mejor desarrollo deliberativo. 

-¿Qué análisis hace del papel que jugó la oposición este año la oposición en el Concejo? 
-Esta realidad impuesta por el Covid sorprendió tanto al oficialismo como a la oposición. Como siempre se afirmó, y no es una frase hecha, el Covid no distinguió colores políticos, ni clases sociales, ni religiones. Creo que la oposición fue responsable al no politizar ni hacer demagogia con la pandemia, o al menos, más allá de los límites lógicos y tolerables. Luego, esto es política y son estrategias propias de la política; son puntos de vista, criterios, prioridades, que -a veces más y otras veces menos- pueden ser compatibles. 

Particularmente, y en lo que tiene que ver con las decisiones en cuanto al funcionamiento del Concejo Deliberante durante la pandemia, no tengo reproches. Siempre que se tomaron decisiones en cuanto a ello, fue previa consulta con los presidentes de los distintos espacios políticos. Y siempre que se los requirió, estuvieron para dar su opinión. 

-¿Qué errores se cometieron este año como cuerpo legislativo que no deberían repetirse en 2021? 
Insisto, y no quiero ser redundante ni que esto suene a excusa, pero la pandemia realmente nos sorprendió. Y esa falta de previsión hizo que nos tomara algo inhábiles en lo que tiene que ver con el uso de plataformas web que, con el correr de los meses, se nos hicieron más familiares y con ello pudimos desempeñar nuestra actividad casi con normalidad, llegando hasta incluso -y a modo de ejemplo- a convocar y llevar adelante el Concejo Deliberante Estudiantil. 

Como lo dije al inicio, esta situación novedosa, que además generaba pánico pues lo escuchábamos en todas partes que “estábamos en una guerra ante un enemigo invisible y desconocido”, nos llevó a tomar decisiones. Y si bien -insisto- siempre consensuadas pudieron en algunos casos no haber sido las correctas, doy por descartado que siempre gozaron de buena fe y las mejores y buenas intenciones, sin perder de vista el único objetivo que nos convoca que es el bienestar de los vecinos de Tres Arroyos.