La Ciudad

Día del cerrajero

Una cerrajería sobre ruedas

13|11|20 10:30 hs.

Mariano Blanco además de atender a los clientes que se acercan a la cerrajería El Vasco, trabaja a domicilio. Una idea que implementó para hacer arreglos en Claromecó se transformó en una alternativa con mucha demanda en Tres Arroyos

- ¿Mariano, a qué hora querés que vaya para hacer la nota por el Día del Cerrajero? 
- Voy yo para el diario, si llevo la cerrajería conmigo… Así fue que bien temprano en la mañana de ayer Mariano Blanco estacionó en la puerta del diario su cerrajería móvil y contó cómo había surgido la idea de ir con la cerrajería a domicilio y la muy buena aceptación que ha tenido el servicio primero en Claromecó y luego acá en la Tres Arroyos. Mariano comenzó a trabajar en la cerrajería El Vasco hace siete años, cuando terminó el secundario y no tenía muchos planes por delante. “Me dio una mano el Vasco, que me propuso que lo ayudara en la cerrajería y así empecé. Primero como cadete y atendiendo lo básico en el mostrador, y después ya empezando con los trabajos relacionados con las llaves y cerraduras de las casas”, explica. 

El Vasco es Gonzalo Iturralde, propietario de la cerrajería ubicada en la avenida Belgrano al 600 y tío y padrino de Mariano. “Con él aprendí el oficio y hoy nos complementamos. O atiendo el mostrador y hago los domicilios, y él está abocado a todo lo que tiene que ver con los autos”, indica. 

Ahora bien, desde hace casi un año, el tradicional local ofrece un novedoso servicio: llevar la cerrajería a domicilio. Para eso, Gonzalo y Mariano equiparon un furgón con herramientas y las máquinas básicas para resolver lo que pueda surgir en cuanto a llaves y cerraduras en una casa. 

“Esto se dio a partir de mi idea de ir a trabajar el verano pasado a Claromecó. La intención era hacer la temporada”, cuenta Mariano. Como los números no justificaban el alquiler de un local, los cerrajeros encontraron la novedosa alternativa de armar una cerrajería móvil. 



 Unos días antes de que arrancara enero, Mariano fue con el furgón a Claromecó. Para promocionar su servicio, se instalaba en la avenida 26, justo después de la curva, en la entrada, y abría las puertas. Y le dio muy buen resultado. “Eso me ayudó muchísimo, también empujó el boca a boca, y a eso hay que sumarle que la mayoría de los clientes que tenemos acá tienen casa en Claromecó”, cuenta. 

Después del gran resultado que tuvo en el verano, con el Vasco decidieron seguir dando el servicio a domicilio acá en la ciudad y hoy, en promedio, Mariano hace cuatro domicilios por día. 

En las puertas de la nueva temporada, los cerrajeros ya definieron volver a Claromecó. “Para mediados de diciembre ya me voy a instalar allá y me quedaré hasta fines de febrero”, dice Mariano, quien durante el año siguió yendo a la localidad durante algún fin de semana del mes. 

“Allá siempre hay trabajo porque las cerraduras sufren mucho con el clima”, explica. 

Mariano le fue tomando la mano al oficio de cerrajero con el paso de los años y a partir de la ocurrencia de ir con la cerrajería a todos lados, el gusto por su trabajó se potenció. “Estoy contento con lo que hago”, asegura.

 Y antes de irse a cambiar una cerradura a un domicilio del barrio Residencial, agradece a todos sus clientes y también al Vasco, su tío cerrajero que le abrió la puerta de un oficio que hoy disfruta.