Marta Isabel Martínez Podestá, es la directora del Instituto Secundario Claromecó

Claro, Reta y Orense

Desde 2017 es la directora del secundario

“El nivel académico ha sido siempre muy bueno”

09|11|20 11:32 hs.

Así como el jardín de infantes y la escuela primaria, el Instituto Secundario es la única oferta educativa de nivel medio en Claromecó. Esa condición lo vuelve indispensable para la enseñanza en la localidad. 


Nacida en la ciudad de Buenos aires, desde 2017, Marta Isabel Martínez Podestá, es la directora del establecimiento. Llegó a Claromecó en 1999 procedente del partido de Moreno en el Gran Buenos Aires, ciudad donde sumó experiencia en escuelas privadas bilingües. 

Comenzó en la institución como profesora suplente de Historia a los cuatro meses de haber llegado a Claromecó. Continuó como profesora de Filosofía, Formación Etica y Ciudadana y fue una de las profesoras en trabajar con el Centro de Estudiantes cuando se reflotó. 

Además dio clases de técnicas de estudio, y brindó apoyo escolar por la tarde a los alumnos que necesitaban ayuda con las tareas -ad honorem- en el marco de un proyecto que se desarrolló entre 2000/01. 

Según pasan los años 
Desde su propia experiencia, Marta, pudo ver cómo se dieron lo que consideró “grandes cambios” en la institución. En primer lugar resaltó que el paso al edificio propio resultó muy importante para la comunidad educativa “porque fue el producto de un trabajo en conjunto”. 

En cuanto a la oferta educativa sostuvo que “ha cambiado bastante porque dentro del sistema educativo hubo cambios”. Explicó en este sentido que el instituto tuvo inicialmente la orientación Administrativa y de Gestión, después pasó a ser de Ciencias Naturales, hasta que finalmente volvió a ser de Economía. 

Nivel académico 
Desde su experiencia en escuelas del Gran Buenos Aires sumado a los años que como docente acumuló en Claromecó, la directora valoró la calidad de enseñanza de la institución que encabeza.

“El nivel académico ha sido siempre muy bueno. Nunca por ser escuela de una localidad pequeña fue menos que cualquier otra de capital federal, por ejemplo. Todo lo contrario”, sostuvo. 

Explicó que el modo de enseñar “es más personalizado, en un lugar chico uno conoce mejor a las familias y sabe sus problemáticas. Es más humano el trato y sabemos qué es lo que está ocurriendo, es más fácil para poder llegar al alumno”, aseguró. 

Incluso planteó que de ese modo es “mucho mejor para trabajar desde lo emocional con el alumno. Justo es una de las cosas en las que se ha cambiado, trabajar la parte emocional. La institución siempre tuvo ese perfil, pero más ahora con la situación del aislamiento”, confió.

En su experiencia como madre también pudo comprobar el nivel de la educación que reciben los estudiantes del nivel medio en Claromecó. 

“Llegué con dos hijos pequeños, hicieron el jardín, la escuela primaria y la secundaria en Claromecó. Uno es abogado y el más chico está estudiando licenciatura en nutrición, es personal trainer y ha hecho cursos de musculación”, contó al finalizar.